martes, 26 de junio de 2012

TIRO AL BLANCO N° 164


Con dolor de patria, los integrantes de la Segunda Mesa Directiva de la Asamblea Departamental de Antioquia, liderada por el Diputado Julián Bedoya, tuvieron que aceptar a regañadientes el fallo del Tribunal Contencioso Administrativo, que reiteró que la elección de la Primera Mesa Directiva es completamente legítima y por un año.

Por tal razón, regresan a sus dignidades, Héctor Jaime Garro Yepes como Presidente, Edison Muñoz Ciro como Vicepresidente Primero y Jorge Iván Montoya Mejía como Vicepresidente Segundo.

En un comunicado, la mayoría de diputados manifiestan: “que acatan la decisión del Honorable Tribunal y en tal virtud, la Mesa Directiva elegida el 2 de enero de 2012 debe asumir sus funciones”. En teoría y por exigencia del Contencioso se acata al pie de la letra, porque en la práctica hay otra lectura.

El Diputado Héctor Jaime Garro, tiene que aceptar que le metieron un golazo, debido a que con o sin fallo, estará seis meses frente a la Asamblea. En otras palabras, se realizó lo de siempre, mesas directivas por cada seis meses, pasándose por la tangente los fallos, las tutelas y otras demandas por la presunta irregularidad incurrida por Bedoya y su grupo de amigos.


Varios concejales de Medellín, entre ellos Bernardo Alejandro Guerra, llamaron la atención sobre el tímido desempeño de los jefes de los organismos control fiscal y disciplinario, durante los primeros meses de trabajo.

Hay que entender que liderar entidades como la Contraloría General y la Personería de Medellín no es fácil, se debe conocer los procesos y las investigaciones en contra de servidores públicos para evitar inconvenientes.

Sin embargo, el presidente del Concejo dijo en plenaria que: “El Personero y el Contralor de Medellín me tienen decepcionado”, y además, les recomendó llegar a las plenarias bien preparados sobre los temas a tratar, debido a que en algunas ocasiones no tienen argumentos para realizar una buena intervención.


Siempre llego contento a mi casa porque el portero es el único que me saluda con afecto. Como es de costumbre, me entregó varios documentos.

Por primera vez recibía el reporte de una fotomulta, una hoja tamaño carta con tres fotografías bien impresas. La infracción fue tocar con las llantas delanteras del vehículo la barra de color blanco que separa la cebra. Me sindican de obstaculizar el paso peatonal.

Con el documento en la mano, recordé a “Lonso” Salazar, el gestor de tan magna iniciativa. Me dirigí al Centro Comercial Premium Plaza, donde se encuentran las oficinas de Tránsito Municipal, receptoras de los infractores, quienes, si desean, pueden acogerse al descuento del 50% de la multa con la condición de realizar un curso pedagógico sobre el Código de Tránsito.

Cuando me reporté sentí un cosquilleo entre las piernas. El auxiliar administrativo me anunció que tenía otra fotomulta en el mismo lugar, por la misma infracción, pero en horas de la noche. El reporte no llegó, debido a que el documento lo enviaron a otra dirección en Envigado. Con la putería que tenía, esa indefensión y nostalgia, una revoltura entre risa y tristeza miré a un lado, vi la frase: “Las cámaras cuidan tu vida…”, me relajé nuevamente.

Lo cierto, es que la capacitación que tiene un valor de $30.000 y que obviamente te la cobran, la ofrece un contratista que no tiene nada que ver con la Secretaría de Tránsito, porque ni las preguntas, ni las dudas, ni los reclamos que el infractor tiene son contestadas.


La mayoría de periodistas que laboran en televisión y radio por alquiler están que cierran sus espacios, debido a la reducción de más del 80% de la pauta proveniente de los actuales gobiernos local y departamental.

Los colegas mal acostumbrados a los jugosos contratos que otorgó el gobierno de Luis Alfredo Ramos, están que alquilan finquita en Fredonia pa’coger café por ser más rentable. En nuestro caso, ni comimos de “banano”, ni de “Lonso” y menos de Fajardo. Estamos acostumbrados desde hace 5 años, sin embargo, es necesario expresar solidaridad, debido a que en toda esa mazamorra periodística local, existen programas serios que por la misma situación se encuentran a portas de salir del aire.

Un periodista de los buenos en su época, convertido actualmente en otro penoso genuflexo, que apoyó la campaña a la gobernación de Fajardo, se atrevió a analizar la situación, pese a que también se siente afectado por el recorte de la publicidad oficial.

Sostuvo, que en dos años aproximadamente más del 80% de los programas en alquiler desaparecerán irremediablemente del aire por varios aspectos. Por un lado, el Estatuto Anticorrupción reguló considerablemente la asignación de pauta oficial, lo que disminuyó los presupuestos para ese fin, y por el otro, la actividad comercial de los programas de radio por alquiler está soportada en un 90% por el sector oficial. En otras palabras, estamos en plena recesión.

Esta recesión, sumada a la carencia de indicadores de audiencia y mínimo impacto ante la opinión pública de la mayoría de programas radiales, irá en detrimento de los cientos de espacios que en la actualidad están al aire, evaluación, que obviamente hacen las oficinas de comunicaciones oficiales para justificar el gasto de sus recursos en medios de información nacionales y de mayor cobertura con sedes en Bogotá.

Los medios de información por alquiler, los programas comunitarios, barriales y alternativos, y la prensa escrita aficionada local de distribución mensual, representan un lunar en el último pliegue de las arrugas que ya se le ven a Sergio Fajardo. No representan nada, no generan nada, ni positivo, ni negativo, no son nada, vienen y van hacia la nada. En el mejor de los casos, donde me incluyo, incomodamos. En ese sentido, los medios de información por alquiler, recibirán de este gobierno, de acuerdo a las genuflexiones, mera zanahoria, para evitar no quedar muy mal.


Los gobiernos local y departamental no tienen la obligación de gastar dineros en programas locales. La ley no los obliga, y por el contrario, desde el oficialismo, prefieren sonar en medios de cobertura nacional que malgastar recursos en medios de poco impacto.

Como le dijeron a un periodista “peso pesado” en la Gobernación: “Nosotros no somos responsables de su empresa periodística”, y tienen la razón.

La mayoría de los programas de radio y televisión locales por alquiler no tienen futuro, y en esto, quiero equivocarme. La alternativa que queda es continuar recibiendo con resignación los pequeños contratos que no alcanzan ni para pagar la renta de los espacios alquilados en las diferentes emisoras de la ciudad. Pero así es la vida, mientras no se cambie de actitud en la relación entre periodistas y gobierno, la prensa local seguirá recogiendo lo que se cae de la mesa del rico Epulón.


Aunque algunos argumentan que de pedagogía no tengo idea, siempre he considerado que para lograr un objetivo hay que pensar en tres conceptos básicos como son la planeación, el método y la estrategia.

Puede que usted no sepa ni mierda, pero si tiene dedicación y esmero, además, de unas buenas inyecciones de persistencia e insistencia, hasta le pega a la peña y saca el oro. Un hombre debe pedirle a una mujer cuando está seguro que le van a dar, de lo contrario, ni se lo muestran. Así es todo en la vida, no de puntada sin dedal.

Arrodillarse ante el gobierno cuando se tiene la certeza que el sacrificio dejará buenos recaudos, vaya y venga, es buena estrategia, así se pierda la dignidad. Pero arrodillarse ante el gobierno cuando se carece de credibilidad para recoger solamente migajas, se comprueba que ese no es el método. Empelotarse en la Plazoleta de la Alpujarra y jugar a la golosa podría tener más efecto como protesta pacífica, hasta con repercusiones en el resto del país.

Después de la reunión que liderara un grupo de bien intencionados colegas con la jefatura de comunicaciones de la gobernación, no dejé de sentir culpa. Tengo que aceptar que la piel se me puso como Amparo, “me erice” después de conocer el nuevo remoquete que me endosaran en el piso 12 del Departamento. Me tildan de “Cara Dura” por aquello de radicar ofertas publicitarias. Me dije a mi mismo, mi mismo en qué fallaste, si lo único que has hecho los últimos años es decir la verdad y tratar a la secta elitista y rosquera que lidera el mesiánico Fajarkamón con ecuanimidad, tolerancia y afecto… “Cara Dura” es él, quien después de enredar 50 millones de dólares en el peor negocio paisa de la historia como fue Orbitel, es capaz de profesar que en su gobierno no se perderá un peso, pesos no, dólares sí.

Dicen que a puntodevistardb.com no le darán ni la espalda, en lo que a contratos publicitarios se refiere, y que además, soy un “Cara Dura”, por pretender entablar relaciones comerciales con la gobernación, luego de maquillar con florecitas al líder de esta logia fundamentalista y algunos de sus integrantes.

La mayor queja tiene que ver con que las florecitas los hacen ver como “mariquitas”, eso fue lo que explicó Sergio Valencia, mi eterna enamorada y fallecida “Maruja”. De mi parte, jamás de los jamases he usado ese adjetivo. Nunca los he tratado de “cucarrones”, esos diminutos insectos del orden de los coleóteros de color rojo con pequitas negras. Simplemente yo soy el dueño de la floristería, soy el que pinta y ubica las flores en el florero, porque las poses las pone él, y si algunos tienen dudas sobre el calificativo, pues mírenle la cara.

Orangutanes como los que pretendían embutir en la Reforma a la Justicia en el Congreso de la República, para incrementar la impunidad de los delitos cometidos por los políticos corruptos, generan que el ciudadano promedio se resista a botar su voto, especialmente cuando se acercan las elecciones parlamentarias. Criticar ese nido de galembos y de chulos es redundar. No es la primera vez que revientan esta clase de reveses en el congreso colombiano. La gasolina de Corso, por ejemplo, a la nación se le olvidó. No tiene sentido joder, porque nuestra memoria está ubicada muy atrás.

Lo que no se puede dejar pasar, es el resbalón del actual Presidente de la Cámara de Representantes el delfín Simón Gaviria, al asegurar que no había leído el texto del Acto Legislativo. No es de extrañarse la actitud de “Firmón el bobito”, quien peló el cobre como todo un principiante, para ratificar las estadísticas que aseguran que en Colombia, un ciudadano lee 0.3% libros al año. Es decir, en promedio, un “chibchombiano” no se lee ni la tercera parte de un texto.

Sin embargo, hay cosas peores. Leer poco no es problema, puesto que ese hábito debe ser una pasión y hasta en un vicio. Lo más grave es que la mayoría de los colombianos que no les gusta leer, no saben leer, y ese precisamente es el problema del “hijo del expresidente”, él quiere leer, lo que pasa es que no sabe…


Por: Adolfo León Ospina Mejía

Este dicho tan común entre los abuelos, lo aplicaron de manera taxativa los queridísimos padres de la patria. No queda claro si fue que manipularon el proyecto de acto legislativo presentado por el ejecutivo, aprovechándose de la ingenuidad de éste para reformar la justicia o lo acordaron con el gobierno (y con el ex gobierno) para pagar y mantener los favores recibidos de la coalición y por ahí derecho no tocar algunos callitos molestos para algunos congresistas o exfuncionarios del pasado gobierno.

La aprobada reforma a la justicia ha dejado mucho que desear pues en opinión de algunos analistas, no era necesaria y en opinión de otros lo que se aprobó no soluciona, ni siquiera se acerca a los verdaderos problemas del judicial, resumidos casi en uno sólo: la congestión y la impunidad.

Los padres de la patria han acomodado las cargas que en un momento estuvieron pesaditas con la constitución del 91 y las han vuelto a colocar en su lugar, con el agravante que para hacer esto permearon, diría compraron, uno de los pocos órdenes que en Colombia tenía credibilidad, las altas cortes (suprema, constitucional). Indecoroso acto el llevado a cabo por los representantes de los ciudadanos que casi se crearon un blindaje como congresistas, mostrándonos a los ciudadanos de a pie que ellos legislan para ellos y para sus arcas y que a nosotros nos buscarán en las próximas elecciones para que los apoyemos en su importantísimo qué hacer.

Pero lo peor está por venir y es la oportunidad, “otra”, que se abrió para que se siga generando ingobernabilidad, porque pronto aparecerá cualquier ex presidente, tan actuales ellos, a aprovechar el tropezón dado por el al actual gobierno, y como en la caricatura tan común en los buses: “cuando uno está de malas…”

lunes, 18 de junio de 2012

TIRO AL BLANCO N° 163


La familia Gómez Martínez, una de las propietarias del periódico El Colombiano, logró, por lo menos analizar otro nombre que podría ser designado como nuevo director de la casa editorial, en reemplazo de la periodista Ana Mercedes Gómez Martínez.

Varios de los integrantes de la plana directiva del periódico, susurran su preocupación, puesto que los Gómez Martínez, propusieron al exdirector de prensa del presidente Uribe y exambajador del Vaticano, Cesar Mauricio Velásquez Ossa, como posible director del periódico. Marta Ortiz, la sobrina de la familia, está perdiendo puntos.

Velásquez Ossa, quien también se desempeñó como Decano de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de la Sabana, es seguidor a ultranza de todas las políticas, decisiones, movimientos, miradas, pensamientos, manoteos y hasta montadas a caballo del expresidente de los colombianos, Álvaro Uribe Vélez.

Los subalternos de El Colombiano, murmuraron que de confirmarse la versión, el periódico se convertiría de manera oficial, en la Sala de Prensa del exmandatario presidencial.


En el Código Penal colombiano, está tipificado el Delito de Concusión como: “El servidor público que abusando de su cargo o de sus funciones constriña o induzca a alguien a dar o prometer al mismo servidor o a un tercero, dinero o cualquier otro utilidad indebidos, o los solicite, incurrirá en prisión de 4 a 8 años, multa de 50 a 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes, e interdicción de derechos y funciones públicas por el mismo término de la pena principal”.

Los empleados del defectuoso aparato gubernamental, diseñado adrede para la clientela y burocracia, son permisivos a la hora de denunciar este delito. Además, la comunidad ve normal que un servidor público, especialmente los elegidos por voto popular, pague con puestos de trabajo, vinculaciones laborales y contratos de servicios a sus simpatizantes por los favores recibidos durante la campaña.

Esos favores pagados, son también con conocimiento de causa, tienen su respectivo retorno en la siguiente campaña. A la vista de cualquier ciudadano, es normal ayudar a quien ayudó, amor con amor se paga. Cada candidato, espera como mínimo, tener la solidaridad de esos simpatizantes, a quien ayudó después de campaña a llevar el mercado a la casa, o a quien le consiguió su propio empleo, o el de sus hijos o su hermano. La gratitud es de esperarse.

Cuando esas ayudas económicas, permitidas por la ley, provienen de empresas o personas que no tienen ninguna clase de relación contractual o laboral con las entidades del Estado, son completamente lícitas. Pero cuando provenientes del bolsillo de servidores públicos, son completamente cuestionables.


La constitución política colombiana de 1991, designa como Servidores Públicos a aquellas personas que prestan sus servicios a la comunidad a través del Estado o la Administración Pública.

Entre los servidores públicos existen tres categorías, los Empleados Públicos, quienes están vinculados de manera formal a una entidad y cumplen funciones establecidas con anterioridad; los Trabajadores Oficiales, quienes están vinculados mediante contratos de trabajo, relación que puede cancelarse de acuerdo con el desempeño del trabajador; y los miembros de corporaciones de elección popular como concejales, diputados y congresistas, elegidos por voto popular.

Los servidores públicos pueden acceder a un puesto laboral con entidades gubernamentales a través de la carrera administrativa o por concurso. Es decir, cualquier persona que cumpla requisitos puede competir con otras por un el cargo especifico, pero también, puede ser retirado por una labor no satisfactoria, por no cumplir las normas o simplemente porque el contrato llega a su término.

Igualmente un servidor público puede acceder a un cargo de libre nombramiento y remoción, figura que se acomoda como anillo al dedo para pagar favores recibidos en campaña. El servidor es nombrado por el superior de acuerdo a la jerarquía del cargo al que aspira; pero igualmente, son retirados cuando su jefe inmediato, o sea el mismo que lo nombró, solicita la renuncia al cargo, o en otras ocasiones cuando se presenta cambio de jefes.

Los trabajadores de oficina o auxiliares administrativos, son también servidores públicos. Acceden a su cargo a través de un contrato de trabajo similar al de cualquier empresa, y pueden ser retirados del cargo cuando se crea que su labor es ineficiente o cuando se cumpla su contrato con el empleador.

Finalmente son servidores públicos los integrantes de los Concejos, Asambleas Departamentales y el Congreso de la República. Son cargos de elección popular y pueden ser retirados de su curul mediante la pérdida de investidura y excluidos de la vida pública por violaciones a la ley.


En campaña electoral, el Delito de Concusión, es una anormalidad demasiado común, que por su recurrente práctica, ni los políticos, ni los mismos servidores públicos perciben, debido a que hace parte de su cotidianidad, de su manera de ser, es un hábito igual que cepillarse los dientes, como ir al baño. Pedir plata por comisión en el sector público, es una actividad completamente trivial, evidente y desapercibida.

La mayoría de servidores públicos de elección popular incurren en esta falta y no dimensionan las proporciones del berenjenal en el que se podrían ver sometidos en caso de ser denunciados, si los organismos de control disciplinarios cumplieran su función. Sin embargo, por causas del desempleo, muchos empleados oficiales sacrifican hasta el 50% de sus jugosos salarios mensuales para alimentar las arcas de políticos inescrupulosos, que ven en esta actividad un lucrativo negocio y la financiación de sus propias campañas electorales.

El servidor público, gerente o director de cualquier entidad estatal, que realice colectas económicas entre subalternos podría incurrir en este delito y convertirse en acreedor a una pena de entre 4 y 8 años de prisión y al pago de una multa de entre 50 y 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes, además de perder sus derechos y funciones públicas, sí la procuraduría aplicara las normas para todos por el mismo rasero.

Concusión, es el delito por el que algunos empleados del Área Metropolitana del Valle del Aburrá, están sindicando a un alto exfuncionario de esta entidad, quien sigue en el gobierno, que al parecer recaudó una plática entre sus subalternos que fue a parar a la campaña del excandidato y hoy Gobernador de Antioquia Sergio Fajardo. Cuestionable esta clase de prácticas entre los integrantes de la nueva forma de hacer política. Por una parte violan la ley y por la otra incumplen lo que los últimos ocho años han predicado, la transparencia. “Dime de qué alardeas y te diré de qué escaseas”…


Desafortunada fue la sanción que impusiera la Procuraduría General de la Nación al exconcejal de Medellín Carlos Ballesteros Barón, quien fue inhabilitado en segunda instancia por 10 años para ejercer cargos públicos por incurrir en una de las causales de incompatibilidad estipulada en el Articulo 48 de la Ley 734 de 2002 del Código Disciplinario Único.

Para los simpatizantes de uno de los mejores concejales que tuvo la ciudad durante la desastrosa era del Alcalde “Lonso” Salazar, el fallo de la Procuraduría deja sinsabores, puesto que saca del escenario a uno de los juristas más sobresalientes de Medellín, integrante de desgastado Polo Democrático Alternativo. Dicen, que a veces en la minucia se cometen errores, y precisamente ahí, en la insignificancia, fue donde se dio papaya.

El Ministerio Público declaró responsable disciplinariamente al abogado Ballesteros Barón, debido a que cuando se desempeñó como Concejal en el año 2008, continuó siendo apoderado de la señora Maryory Rivera Villegas en una demanda contra el Municipio de Medellín. Esa representación está totalmente prohibida, porque se incurre en una falta gravísima a título de dolo.


Su color favorito es el amarillo. La han comparado con Jackson Pollock y Pablo Picasso. Su talento ha sido reconocido por artistas y críticos de todo el mundo y su pieza más barata cuesta alrededor de 4 mil dólares. Con sólo 5 años, Aelita Andre inauguró este martes Secret Universe (Universo secreto), su segunda exposición individual en la ciudad de Nueva York.



Por: Adolfo León Ospina Mejía

Hace algún tiempo, cuando iniciaba uno de los muchos intentos de paz en el Medio Oriente, le preguntaron a una mujer palestina si estaba dispuesta a perdonar la muerte de su esposo en manos de los israelíes, la respuesta fue corta y contundente: “no”.

Cierto es que todo proceso de paz debe comenzar con un compromiso político de cada una de las partes que se encuentran inmersos directamente en el conflicto, pero nunca deberá abstraerse de las necesidades y expectativas de la población y de la capacidad que ésta tenga de perdonar.

El congreso colombiano ha iniciado un proceso que pretende dar pie jurídico a cualquier proceso de paz que se de en el país y me parece que responde a las necesidades de los colombianos, en cuanto intenta dar salida a la guerra de la que los habitantes de este país estamos hartos.

Los 50 años de conflicto interno nos han demostrado que la guerra sólo es benéfica para algunos que hacen de ella un lucrativo negocio que crece en proporción directa al número de muertes que el mismo conflicto genera y para otros que han hecho del mismo el caballito de batalla donde poner a marchar su propuesta política. Son estos, los que ven más bondades que perjuicios en la guerra los que han generado un debate a la iniciativa del marco jurídico para la paz, más con un intento empantanador que con un ánimo propositivo para el conflicto del país.

La iniciativa legal puede ser un punto de partida que genere alternativas reales de paz, pues la guerra no ha hecho más que causar dolor y pobreza y está en manos de todos que ese proceso llegue a un término en el que solamente gane Colombia.

viernes, 8 de junio de 2012

TIRO AL BLANCO N° 162


La sacaron barata los muchachos integrantes de la Corporación Libertad y Democracia que dieron a conocer el primer informe de la estrategia “Concejo Visible”, durante la invitación que hiciera la corporación, con el fin de exponer los resultados del estudio.

Al primer informe “Concejo Visible”, le faltaron más detalles para revelar de una manera veraz, el trabajo de cada uno de los 21 concejales, reto y exigencia que deberá tener el segundo informe.

Aunque los concejales de Medellín calificaron de benéfico esta clase de estudios, en plenaria se denunciaron aspectos que ponen el tela de juicio la seriedad de la iniciativa.

Los concejales integrantes de la bancada del Partido Verde, Jefferson Miranda, Jaime Cuartas y Miguel Andrés Quintero, manifestaron su desconfianza por la manera en la que se construyó el documento, puesto que sindican al director de Teleantioquia Noticias, Juan Pablo Barrientos de haber metido la mano, y además, haber presionado para obtener una copia antes de conocerse de manera pública el documento.

El también excandidato al concejo, Juan Pablo Barrientos, dicen los Verdes, detesta a los cabildantes de esta bancada, puesto que durante su campaña por esta colectividad, obtuvo quemaduras de tercer grado; y además, alias “El Marranito”, con su nadadito de perro le ganó la curul.

Como si fuera poco, la Universidad Pontificia Bolivariana y el hoy “antifajaralonsista” Diego Corrales, desestimaron su participación en la construcción del documento, lo que resta aún más, la buenas intenciones del proyecto, sin contar que el politólogo Jaime Alberto Carrión pasó de agache.

Sin embargo, puede concluirse algo pese a la “buñuelada”, los que se equivocan es porque están haciendo algo, y en tal sentido, esperaremos el segundo informe “Concejo Visible”, debido a que esta clase de veedurías a servidores públicos, son muy importantes…


Las empresas antioqueñas más tradicionales, creadas inicialmente como famiempresas con el sudor de la frente de la arriería y la pujanza regional, no se salvan de las diferencias internas, en las que se escudan algunos de sus subalternos por el afán de protagonismo para escalar en el organigrama corporativo.

El periódico El Colombiano, no se escapa de esas intrigas internas que por más de 100 años se vienen cocinando en las entrañas más íntimas del primer periódico conservador de Antioquia.

El zafarrancho empezó a filtrarse por los mismos empleados del periódico que avizoran cambios en la estructura administrativa, directiva, gerencial y periodística, debido a las inocultables disputas entre los propietarios de la casa editorial, las familias, Gómez Martínez y Hernández.


Desde el año pasado, la Directora de El Colombiano, Ana Mercedes Gómez Martínez, viene cantaleteando su retiro, y es obvio, que lo quiere hacer como se debe, por la puerta grande, con homenajes, menciones, tributos y oportunas lisonjas de terceros que le confirmen lo buena persona que es, para disfrutar del buen retiro, después de un trabajo bien hecho que puso al periodismo local en beneficio del glorioso Partido Conservador y de Uribe.

Por esa circunstancia, se empezó a buscar con detenimiento su reemplazo que deberá ser integrante de la familia. Para nadie es un secreto, que los propietarios del periódico dividieron de manera sabia la administración del negocio. Los Gómez Martínez se encargan de la dirección periodística y los Hernández de la gerencia, de lo comercial y publicitario.

Comentan en el periódico de la Ayurá, que la salida en andas de Ana Mercedes se está vinagrando por las últimas decisiones que tienen incómodos a más de uno, y no me refiero a los empleados rasos, esos trabajan por el jornal. Me refiero a los cargos altos, a los que deciden en la empresa.


Hasta el momento, en el gremio periodístico de Antioquia, no se conocen más familiares de los Gómez Martínez que hayan ejercido el periodismo. Sólo hay referencias de la misma Ana Mercedes en la dirección de El Colombiano, y su hermano Don Juan Pablo María, ex gobernador y ex alcalde, quien intenta redactar columnas de opinión.

Esa falta de redactores en el árbol genealógico de esta familia, llevó a que los Gómez Martínez cometieran otra de todas las equivocaciones de los últimos días: perfilar a la sobrina, la diseñadora gráfica y publicista, Marta Ortiz como directora del periódico, a partir de la salida de su tía.

La designación de Marta Ortiz, a quien sindican de gritona y esquizofrénica, tiene voces a favor y en contra. Los Hernández y especialmente en mercadeo, ven en la publicista la posibilidad de comercializar mucho más y de realizar campañas para la venta de servicios, con el fin de recuperar los lectores perdidos, especialmente por suscripciones. Los Gómez Martínez, en cambio, se dividieron, debido a que la sobrina está volando sola y con ínfulas de jefa, como le aprendió a su maestro el ex editor “De Buena Fuente” Luis Fernando Quijano, quien en algún momento quiso hacerle el cajón a la propia Ana Mercedes.


La salida de Ana Mercedes Gómez Martínez del periódico El Colombiano es inminente. Tanto es el malestar, que están moviendo fichas para cambiar los integrantes de la junta directiva, con el fin de apresurar su retiro.

A la señora, le quieren cobrar varias cuentas. Una es el nombramiento del periodista radial Germán Manga como Macro Editor, cuota del ultraconservador Fabio Valencia Cossio. Manga es, en otras palabras, el segundo al mando, en quien recae la responsabilidad de cada edición del periódico.

Otra de las facturas que cobran, es el hecho de haber patrocinado desde la dirección, el fundamentalismo uribista, sin ninguna clase de autocontrol, aspecto que ha generado malestares en el interior de la empresa.

También, quieren responsabilizar a la tía, de la llegada de su sobrina Marta Ortiz y del nuevo diseño del periódico como parte de la celebración de los 100 de fundación. Por un lado, Marta Ortiz, alias “Malala”, quiere hacer todo, inclusive algunas funciones de mercadeo, y por el otro, desde el área comercial se escuchan voces de insatisfacción puesto que tanto diseño para el nuevo formato no ha incrementado las ventas.

Otra de las críticas que hacen varios de los empleados de El Colombiano, es que los contenidos siguen siendo los mismos desde hace 100 años, con la misma redacción y estilo, y peor aún, con la misma tendencia ideológica y defensa de la religión católica, que necesita urgente una fuerte reingeniería para hacer que la cosa se vea distinta; porque sino: “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”…


Por la violencia, el desplazamiento forzado, los “paras”, la guerrilla, las bacrim, la pobreza, por mala suerte, a Medellín llegan miles de personas con deseos de cambiar de vida y de un futuro mejor.

Familias de escasos recursos, invaden terrenos privados, se instalan en zonas de alto riesgo y en lotes baldíos, debido a que es la única posibilidad de tener un lugar para ubicar a su familia.

Más de 20 mil familias pobres están en esas condiciones, sin que el Estado, el Gobierno puedan hacer nada. Por un lado, la ley no permite donaciones para evitar detrimentos patrimoniales, por otro, tiene que salvaguardar la vida de esas personas que se ubican en zonas de alto riesgo. Tiene que sacarlas a la brava. ¡Qué sánduche!

El desalojo que la Policía, la Secretaría de Gobierno y la Personaría de Medellín, lideraron en el sector conocido como La Cruz, nos hizo sentir a todos una mala sensación. Lo mismo sentimos en Vallejuelos, La Mano de Dios y Bicentenario… todos sentimos impotencia.


“CIUDADANO PROMEDIO”

La clase política ortodoxa en Antioquia es inteligente, sagaz, avispada, marrullera y encantadora, pero en comparación con el clan fajardista se quedó corta a la hora de aplicar las estrategias para el obligatorio lavado de cerebro que necesita el “ciudadano promedio”, quien representa la mayoría que sale a botar su voto, especialmente en elecciones de alcaldes y gobernadores.

Los integrantes de la tradicional clase política en Antioquia, tienen que reinventar la manera de conseguir votos, hay que buscar otras estrategias. Hoy, el “ciudadano promedio” rechaza, independiente de lo que piense, (porque no sabe lo que piensa); cualquier actividad escandalosa, debido a que son mal vistas actividades como pagar cuentas de servicios a pobres, pedir cuotas de concusión y porcentajes a contratistas. Esos vicios, aunque se practican siempre, tienen que ser rechazados  públicamente por el nuevo político, así sea mentiras. Eso le gusta al “ciudadano promedio”.

Otros dos aspectos que debe tenerse en cuenta son la planeación y el método de la estrategia. El político tradicional tiene una plantilla vieja para hacer campaña totalmente obsoleta que no funciona. Los políticos de planeación y metodología no saben absolutamente nada y son profesionales de la improvisación, total error.


Es tiempo que la vieja clase política se renueve en personal, ideas y estrategia. El problema es que los políticos jóvenes, están adquiriendo los mismos vicios y prácticas de sus antecesores, la renovación es poca.

Con motivo de otra reunión secreta del “Club Bilderberg” que se realizó en Chantilly, Virginia, cerca de Washington, Estados Unidos; es necesario traer a colación las historias de Daniel Estulin, sobre esta logia propietaria del mundo, que se gasta entre 35 mil y 40 mil millones de pesos en cada encuentro.

El texto: “La Verdadera Historia del Club Bilderberg”, es una cátedra para políticos, sobre cómo moverse y con quién negociar a la hora de engolosinarse con el poder. En Medellín, no tenemos “Club Bilderberg”, tenemos el “GEA”, El Grupo Empresarial Antioqueño y varios empresarios más que gozan de dinero y ganas de seguir en el poder.


El desconocimiento es atrevido. Estaba convencido que la Monarquía Inglesa del siglo XXI, era más ornamento y el reflejo de la nostalgia del pueblo británico. Todo lo contrario, esa viejita y el resto de su cohorte son dueños del mundo.

Del conclave hacen parte Doña Isabel II de Inglaterra, Doña Beatriz de Holanda, David Rockefeller y el exfuncionario del gobierno gringo Henry Kissinger para evitar mencionar los representantes de los medios de comunicación, también de propiedad del Club, los banqueros, empresarios de la Ford, Unilever, Fiat, Daimler-Chrysler, Xerox, Lafargue, Elf, Shell y BP Amoco.

En el encuentro, al que asisten, sólo con invitación exclusiva, gobernantes, expresidentes, primeros ministros y dueños del poder económico internacional, se hace a puerta cerrada en cualquier parte del mundo, con una alta confidencialidad, garantizada por un grupo de seguridad e inteligencia, dispuesto a “ejecutar” lo que sea, con tal de evitar la filtración de información.


“La Verdadera Historia del Club Bilderberg”, es el texto, que cualquier asesor de imagen, profesional del marketing o político de turno, pero inteligente, debe leerse para lograr la permanencia en el poder.

Los integrantes del Club, no son políticos, son empresarios, que convierten a los políticos en sus lavaperros, con el fin de utilizarlos y hacer cumplir sus intereses a través de ellos. Bill Clinton fue presidente de Estados Unidos por el Club, Nixon dejó de ser presidente por el Club y Margaret Thatcher fue y dejó de ser Primera Ministra del Reino Unido por el Club. Ambos fueron sacados del escenario político y por la puerta de atrás por desobedientes.

El Club Bilderberg, inventa, diseña, ordena y ejecuta todas las políticas económicas mundiales, que los presidentes de los países desarrollados cumplen al pie de la letra, porque de lo contrario, se verían en problemas con el poder.


La estrategia de los integrantes del Club Bilderberg, es clara, sencilla, pero de largo aliento, debido a que sus grandes objetivos se ejecutan en el tiempo, no a corto plazo, como piensan los políticos de turno.

El Club, permea tres escenarios básicos para lograr sus propósitos, la educación, la banca y los medios de comunicación. Estos escenarios, la nueva forma de hacer política “Antioquia, la más perfumada”, empezó a intervenirlos.

De acuerdo con los Bilderberg, la educación es la base para lograr sus objetivos, debido a que el sistema permea a la mayoría de la población de un país. Bajar la calidad de la educación, pero haciéndoles creer a los ciudadanos que la están recibiendo de mejor calidad, es la mejor manera de tener controlada a la plebe. ¿Medellín, la más educada?, ¿en qué, dónde?...

Lo otro es que el Club Bilderberg tiene bajo su propiedad la banca mundial y el control del Fondo Monetario Internacional, para lograr que el “ciudadano promedio”, yo, tu, él, se adormezca pagando interminables cuoticas para educación, así sea mala, y como tú lo mereces, la casa, el carro y la finca; sin incluir los viajes de placer pagados con tarjeta de crédito, porque es más fácil. Ahí estas amarrado al sistema, no hay opción.

El tercer escenario de propiedad del Club Bilderberg son los medios de comunicación. La FOX, CBS, NBC, CNN y BBC y sus numerosas franquicias y canales de televisión de entretenimiento tienen objetivos claros. Trasbocar noticias direccionadas y el mayor entretenimiento posible para adormecer el cerebro de sus grandes audiencias, especialmente la norteamericana, la europea, porque la asiática y la latina ya van por ellas.

En Antioquia y Medellín, el manejo de los medios de comunicación estatales es idéntico, son sesgados hasta el cansancio y hay periodistas que se prestan para ello. El fajaralonsismo abuza de la oportunidad que les ofrece Teleantioquia y TeleMedellín.

Los noticieros institucionales y corporativos de ambos canales, son las salas de prensa oficiales de los gobierno de turno. Sus directores de noticias, son escogidos con el más mínimo sigilo para evitar sorpresas, puesto que sólo se les permite publicar noticias buenas del gobierno y noticias malas de la oposición. Esa dictadura informativa, es cotidianamente normal, debido a que todos los gobernantes lo han hecho. Quedan dos opciones para la audiencia, creer o dudar…


El Director de Comfenalco Antioquia, Carlos Mario Estrada Molina, fue el anfitrión en su casa donde presentó a la prensa antioqueña el nuevo equipo de trabajo que lo acompañará en su misión de recuperar las finanzas de la caja de compensación.


Por: Adolfo León Ospina Mejía

Tuve la oportunidad de asistir al concierto de la cantante Lila Downs y su grupo la misteriosa, ¡qué cosa tan bella! Cada uno de los músicos un total experto en su instrumento, me dijo Hugo, un gran amigo, “en eso radica el éxito”, pero sin ninguna duda la cantante, Lila Downs, es excepcional.

El auditorio en sobriedad suma, un juego de luces bellísimo y un sonido inmejorable ambientaba a esta mujer, mexicana ella, hija de una indígena de ese país y un estadounidense. Lila Downs se ha convertido en embajadora del folclor mexicano, que con unas pequeñas variantes es el mismo folclor de toda Latinoamérica, ha llevado por el mundo entero las canciones en homenaje a las mujeres que muelen el maíz, al mezcal, ha levantado su voz de protesta, como vocera de los latinoamericanos en contra de los TLC con potencias y ha hecho reflexiones profundas sobre el papel de la mujer en la sociedad actual, todo en marcado en un respeto profundo por el folclor de su país. Pero estas letras, estas melodías, pasarían desapercibidas si no fuera por la voz “camaleónica” de Down, si no fuera por esa mujer hermosa que coquetea durante el concierto con los músicos y con los espectadores mediante miradas y bailes que llenan el escenario de un aroma de mujer latinoamericana.

Es el mejor concierto que he podido presenciar, Lila Downs canta con todo su cuerpo, las inflexiones de voz generan todo tipo sensaciones en los espectadores que absortos disfrutamos su presentación.