“FRIENDS AND FAMILY”

El médico y empresario Mauricio Vélez Cadavid es hijo del difundo y notable Alberto Vélez, quien gozó en vida de una intocable reputación y aprecio por parte de los integrantes del sector de la salud, gracias a su honorabilidad como persona y profesional.

El empresario Edwin Gil Tobón, accionista de SERVIUCIS, depositó de igual manera la misma confianza en el hijo del muerto Mauricio Vélez Cadavid.

A raíz de la situación difícil que afrontaba después que lo sacaran de SEGUROS SURAMERICANA, Mauro Vélez solicitó una reunión a Edwin Gil con el propósito que le ayudara a solucionar sus problemas económicos. ¿Cómo no ayudar al hijo de quien fuera uno de sus mejores amigos?

Depositando total confianza y confidencialidad, Edwin nombró a Mauricio como asesor, miembro de junta de varias de sus empresas y hasta lo convirtió en socio de algunos proyectos empresariales con una remuneración de $20’000.000 (veinte millones de pesos) mensuales aproximadamente.

Vélez Cadavid, de acuerdo con la denuncia penal en su contra, abusando de la confianza depositada, además de trabajar para Gil Tobón, logró desarrollar también sus propios proyectos empresariales como la IPS MEDICARTE S.A.

Mauricio, con la agalla abierta, le propuso a Gil Tobón que con una de sus empresas, SERVIUCIS, participara en la compra de la Clínica Sagrado Corazón de propiedad en su momento de MÉDICOS ASOCIADOS, MASA.

La asesoría y la confianza que había ganado Vélez Cadavid, lograron que Gil Tobón aceptara esa propuesta de negocio para comprar esa clínica a través de la creación de INVERSIONES HOSPITALES Y CLÍNICAS SAS, IHC, en la que participaron accionariamente los mismos proponentes, es decir, Mauricio y Edwin como personas naturales, y SERVIUCIS y MEDICARTE como personas jurídicas.

Tanto en la composición de la junta como en la posterior repartición accionaria de IHC participaron “los magos del negocio” mencionados en la primera parte de esta historia.

Lista y en funcionamiento IHC, se constituyó la persona jurídica NUEVA CLÍNICA SAGRADO CORAZÓN, NCSC, en la que INVERSIONES HOSPITALES Y CLÍNICAS poseía el 100% de participación accionaria. Recuerde, los propietarios de IHC son SERVIUCIS, Edwin Gil, MEDICARTE y Mauricio Vélez, además que posteriormente, incluyeron más accionistas, ¿a quiénes?, pues a “los magos del negocio”, que se apoderaron del control de la empresa adquiriendo la mayoría en la Junta Directiva y sacando por la puerta de atrás a SERVIUCIS y obviamente Edwin Gil Tobón.

Para terminar la historia, Mauricio Vélez Cadavid se las ingenió, argumenta la denuncia penal, para promover y hacer efectivo un único bloque decisorio con los demás accionistas “Friends and Family” con el propósito de administrar INVERSIONES HOSPITALES Y CLÍNICAS, IHC, y la NUEVA CLÍNICA SAGRADO CORAZÓN, NCSC, de manera abusiva y fraudulenta, herramientas con las que se benefició como accionista y administrador.

La amistad, el afecto y la solidaridad de Edwin Gil Tobón para Mauricio costaron un orto debido a que la Superintendencia de Sociedades declaró probada la existencia de extremas relaciones personales y familiares entre Mauricio Vélez y los demás inversionistas de IHC diferentes a SERVIUCIS. Ver relación familiar

Así mismo y debido a la exclusión ilegal de la Junta Directiva de SERVIUCIS, la Súper Sociedades, solicitó la nulidad de las decisiones tomadas por el abuso del Derecho de Mayorías contemplado en la Ley 1528 de 2008. El proceso fue fallado a favor de SERVIUCIS. Ver fallo

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.