PÉSIMO INDICADOR


La última semana fue para los integrantes del Concejo de Medellín una de las más “sui generis” de su actividad política desde la Administración del conservador Juan Pablo María Gómez Martínez.

Hace 17 años el Cabildo Municipal fue permeado por el “Trucco Rosa”, el joven Santiago Vélez, quien perdió la “cordura” por el estrés y terminó portando un maletín de “conejo” para regalar rosas a los integrantes de la corporación.

La última semana, el concejal Santiago Jaramillo Botero, integrante de Centro Democrático cambió de método para hacerse notar no sólo en el recinto, sino también en la Alcaldía, la Gobernación y al interior de su partido político.

Independientemente del estado físico, anímico y mental, la intervención del Cabildante Jaramillo Botero generó repercusiones que empezaron con una sanción temporal que augura, tal vez la no pérdida de su curul, pero si el aislamiento y la indiferencia política por parte de quienes lo eligieron, de sus compañeros de bancada y del resto de integrantes del Concejo.

Si llamar la atención era el objetivo de Santiago Jaramillo lo logró sin duda alguna.  Desde el miércoles anterior los medios de comunicación locales, regionales y nacionales en radio, televisión, prensa e internet, además de los comentarios negativos en redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram publicaron apartes de la nefasta intervención del Concejal de CD. Si se cuantificara el valor económico de esas publicaciones en contra, Santiago se hubiese gastado sin ninguna clase de esfuerzo muchos millones de pesos.

Además del pésimo indicador, otros inconvenientes tendrá que afrontar Santiago Jaramillo. La incomodidad no solamente de la dirigencia de Centro Democrático, sino también de los jefes de los pisos doce de la Alcaldía y Gobernación es tan mayúscula que para el año 2018 Jaramillo podría perder su derecho, por pacto político, a proponer el nombre de la persona que llegaría a la silla de la Secretaría General del Concejo de Medellín que deberá conocerse en el próximo mes de noviembre, cuando se designe la nueva mesa directiva del Cabildo.

Uribe está emputado como el Alcalde Gutiérrez y algunos integrantes del gobierno departamental por las salidas en falso de Santiago que pusieron también a los parlamentarios de CD junto a la comisión de ética del partido a reunirse para tomar cartas sobre el asunto y a ofrecer excusas de manera pública por una “logorrea” o “diarrea verbal” ajena a su responsabilidad.

La discusión dicen los que saben, es que si Centro Democrático le quita el aval a Jaramillo Botero podría presentarse el mismo caso de José Nicolás Alfonso Duque Ossa que durante la Administración de Aníbal Gaviria perdió el aval del Partido de la U por doble militancia. Perdió el aval, pero no la curul en la que estuvo hasta el último momento del anterior gobierno, con voz pero sin derecho a votar proyectos de acuerdo.

Sin embargo, existe una pequeña diferencia. Duque Ossa perdió el aval por doble militancia y no por un presunto desorden mental del que es señalado el Concejal Jaramillo.

Lo cierto es que cuanto una cosa sale mal por lo general tiende a empeorar, dice la Ley de Murphy. En la mañana del pasado lunes el Concejal Santiago Jaramillo saliendo del recinto se encontró al periodista de Telemedellín Manuel Gallego. Santiago le metió una palmada en la cara.


El Concejal Jaramillo hizo una transmisión en vivo a través de su cuenta de Facebook en la que asegura que sólo se puede defender a través de sus redes sociales.


Centro Democrático, al igual que a gerencia de Telemedellín repudiaron el hecho.


Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.