POR LAS CANAS

Imposible dejar pasar desapercibido el momento que atraviesa el país gracias al llamamiento a indagatoria hecho por la Corte Suprema de Justicia al Expresidente y Senador Álvaro Uribe Vélez. El país se conmocionó y con toda razón por el hecho, generando un mar de comentarios, opiniones y amenazas en contra de unos y otros.

Lo cierto es que el llamamiento a indagatoria a Uribe Vélez, lo deja muy mal parado y con la reputación a nivel internacional por el piso. Es completamente inadmisible que una personalidad pública como el Expresidente se vea involucrado en la telaraña de acusaciones en que está enredado, y que ya una de esas acusaciones haya dado pie a proferir un llamamiento de la máxima corte de justicia del país.

Pero más inadmisible, increíble y custionante es que pese a las múltiples acusaciones, el ahora Senador salga incólume, como si nada hubiera pasado. Y es que nadie por desafecto que tenga contra el mandatario antioqueño podrá negar lo habilidoso que es él y su equipo de asesores. Lágrimas brotaron de los ojos de muchos colombianos cuando su caudillo amenazó con renunciar al Senado, comentarios afloraron que la Nación ya era inviable. El fin había llegado.

Una de tantas estratagemas utilizada por el habilidoso político para buscar volcar a su favor la opinión pública y en contra de sus dañinos perseguidores.

Hoy, después de otra habilidosa jugada en que con leguleyadas, el equipo jurídico de Uribe logró casi que detener su llamado a indagatoria al recusar a los magistrados que habían elevado el llamamiento, vuelve y sale victorioso.

Sin embargo, y tampoco nadie lo podrá negar, de este certero golpe, el Mesías se levanta lastimado. Su imagen a nivel internacional se ha resentido y a nivel nacional empiezan a generarse certezas sobre su verdadero actuar.

El también expresidente Vicente Fox, mexicano él, le hizo un llamado a Álvaro Uribe, invitándolo a que detenga su ambición de poder y haciendo honor a sus canas, se retire.

Desde mi escritorio y pese a la animadversión que siento hacia el expresidente y de los desfavores recibidos como docente de parte de su gobierno, estoy dispuesto a perdonarlo, como ya lo he hecho con las FARC, siempre y cuando se comprometa a la no repetición y acoja el gentil llamado de Vicente Fox.

Adolfo Ospina

Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.