BALACERA DE NARCOS

La actual situación de Colombia, mala de por sí, tiende a empeorar. Los últimos sucesos y las encuestas han mostrado un descrédito total de Instituciones que anteriormente sostenían al País incluso en la época más polarizada políticamente de los años más recientes.

El video en que el actual Congresista Petro, aparece recibiendo dinero en efectivo de un, en palabras suyas, aportante a una de sus anteriores campañas, lo ha puesto en tela de juicio para hacer lo que le había otorgado su reconocimiento y prestigio: denunciar casos de corrupción.

Así mismo la vertiginosa caída del expresidente Uribe, quien marca en la última publicación de pulso país, una opinión negativa de más del 60%, el estancamiento del también expresidente Santos en una percepción negativa, la falta de credibilidad de Instituciones tan importantes como la Fiscalía, están llevando al país a hacer agua entre más de dos corrientes.

El caso de presunta corrupción de Néstor Humberto Martínez y el grupo Aval, han llevado a que el poderoso grupo económico tenga que dar explicaciones que más que ayudar desgastan su reputación.

Y en ese desolador panorama, aparece el, por ser benévolo, inexperto Presidente Duque, incapaz, como se ha visto en estos cien días de gobierno de liderar procesos de oxigenación para el país.

El “aprendiz”, ha tenido que recular en varias ocasiones la improvisada reforma tributaria planteada por él y su equipo económico, pues cayó en varias inconsistencias y contradicciones, pero al mismo tiempo, el poder legislativo sin mucho esfuerzo le mostró los dientes aterrizándolo en la realidad política.

Hoy la reforma que empieza a discutirse está totalmente trasquilada, parece que por arte de magia el déficit fiscal que en sus inicios llegaba a los 14 billones de pesos se ha reducido a 7 y el afán desmesurado de “sanear” las finanzas públicas ya no es tan presuroso.

Como si fuera poco, incapaz de liderar el proceso de reforma tributaria, ya varios gremios se han pronunciado anunciando que lo que se estudiará no servirá de nada y que en el mismo cuatrienio de gobierno tendrá que impulsarse una nueva reforma, pues la nueva solo generará desfinanciación en los venideros.

En ese turbulento mar, algunos se defienden entre sí, y al mismo tiempo intentan hundir al otro, no haciendo más que aumentando las posibilidades de ahogamiento de todos, incluso del país que no sabe a qué líder mirar. Claudia López se refirió a esta confusa situación como si se generara una balacera [de narcos] en un bar de mafiosos.

Por fortuna este despelote se da en diciembre, no porque haya mejoría, sino porque los colombianos, folclóricos como somos, pensaremos en las festividades de fin de año y haremos de cuenta que nada sucede.

Adolfo Ospina

Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.