PAYASADAS

Seguramente a raíz de la muerte del expresidente Belisario Betancur, el último gran orador de los gobernantes colombianos, tuve un sueño, que más una pesadilla. En él Maduro y Duque, ese par de estadistas, tenían una discusión muy a su estilo, por fortuna fue solo un sueño:

Maduro: Un pajarito apareció de la nada y comenzó a dar vueltas alrededor de mi cabeza, inmediatamente me di cuenta que era el espíritu de Chávez, que me decía: Madurito 7734 paramilitares colombianos se están reuniendo para hacer un atentado contra la férrea democracia venezolana, tenés que prepararte. Y es por eso que estamos moviendo fuerzas armadas a la frontera con Colombia.

Duque: No me amenaces, no me amenaces, si ya fue tu destino olvidar mi cariño pues agarra tu rumbo y vete; pero no me amenaces, no me amenaces…

Maduro: El gobierno Duque “se niega a hablar, porque están preparando una guerra contra Venezuela y esa guerra se le va a estrellar en el hocico a usted señor Iván Duque”.

Duque -rapeando- como le enseñó Maluma: Te doy en la cara marica… Te doy en la cara marica… Te doy en la cara marica. Herencia de su mentor.

Maduro; Yo también tengo mi flour (no es un error de edición): todos con Maduro… todos con Maduro… todos con Maduro.

Y a propósito, las guerras y los guerras (no los de Medellín), no son buenas pero bien rodeados de amigos incondicionales como Irán, China Y Rusia, Venezuela no tiene nada que temer.

Duque: A mis amigos les adeudo la ternura y las palabras de aliento y el abrazo (y una que otra licencia ambiental, la “lucha contra el narcotráfico” y un creditico a intereses bajitos). El compartir la factura que nos presenta la vida paso a paso (a propósito son de a $50.000 por persona para pagar el almuerzo de navidad que ofrecí en Hato Grande a mi equipo de gobierno). A mis amigos les adeudo la paciencia de tolerarme las espinas más agudas.

Maduro: Estás muy inmaduro, Duquito.
Duque: Que ya no quiero mondongo ni platanito asado, que yo no quiero cuajito ni platanito asado. Yo quiero que me den mi pescado guisado y patacón pisao pisao y patacón pisao pisao…

Desperté asustado, pero más me asustó darme cuenta en los diferentes medios informativos que el juego de este par de Presidentes, radica en mantener viva la peligrosa tensión, muy seguramente para ocultar su ineficiencia como gobernantes.

Adolfo Ospina

Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.