MÁS FUERA QUE ADENTRO

Los que acudieron a la Asamblea Anual de Sura que esperaban la renuncia del Presidente del Grupo David Bojanini por estar llegando a la “mayoría de edad” exigida para renunciar al cargo, se quedaron con los crespos hechos, el hombre no renunció…

Lo que reiteran en los círculos de poder no solamente de la ciudad y el departamento, sino también en el resto del país es que una cosa es amasar fortuna y conseguir plata, y otra, muy distinta, tener liderazgo.

Está claro que en el 2018 el Grupo de Inversiones Suramericana conocido comúnmente como Grupo Sura avanzó en el proceso de consolidación de negocios en América Latina al adquirir desde hace dos años negocios en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y México.

Además, la holding atiende más de 50 millones de clientes en once países y administra activos por más de 680 billones de pesos a cargo de 59 mil empleados y colaboradores. Ese es un balance bastante descrestador, diría cualquier dueño de tienda…

Pero más allá del balance financiero del Grupo Sura que ha demostrado que es una máquina para “trasbocar plata”, el resultado de la responsabilidad social empresarial, que no es obligación, cómo será, ¿el político?, ¿y el liderazgo de los empresarios antioqueños qué?…

Desde la muerte de Nicanor Restrepo Santamaría, el Grupo Empresarial Antioqueño y las empresas que lo conforman, perdieron liderazgo y participación en el escenario público.

Los integrantes de los círculos de poder, pequeños y medianos empresarios y hasta políticos de reputación aceptable evidenciaron los últimos años en Bojanini, un hombre con capacidades mayúsculas a la hora de hacer dinero, pero nulo para fortalecer relaciones gubernamentales para el crecimiento no solamente de las empresas que representa, sino también el pro del desarrollo de la región: Medellín y Antioquia.

A Nicanor le gustaba la política, cuando tocaba las puertas de la Casa de Nariño se las abrían, le ofrecían café y hasta le hacían caso, ese lobby importante para la región parece ser que se perdió. Puede que a Bojanini también le abran las puertas, lo que pasa es que no se nota…

Algunos advierten que es cosa de estilos y de personalidad, pero otros también insisten en que Medellín y Antioquia perdieron liderazgo por la sencilla razón que varios de los empresarios más importantes de la comarca se desentendieron de la oportunidad de fortalecer y mantener la reputación de los antioqueños como pujantes, emprendedores, honestos y líderes, ejemplo para el resto del país.

A meses de la salida de David Bojanini de la Presidencia del Grupo Sura a varios de sus allegados y personal de confianza les queda la satisfacción de evidenciar la salida de un empresario que dejó un conglomerado de empresas facturando como debe ser, pero también la insatisfacción que su participación en el escenario político y público, fue más que modesto, pobre, sin repercusión, porque así no le interesara, su nombre ni se mencionó, por lo menos, para ser propuesto con el propósito de gobernar esta tierra.

En los clubes sociales de El Poblado y casas fincas de Llano Grande ya se escucha el nombre de Ignacio Calle, vicepresidente de la AFP, Pensiones de Colombia, México, Chile, Argentina y Paraguay del Grupo Sura como posible reemplazo. Cuarentón, joven, inteligente, esperemos que el nuevo, si es ese, cambie de estilo empresarial de un solo totazo…

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.