CHILLI BEANS, MÁS QUE GAFAS…

Horas más tarde, desde que Avianca “descrestara” con un sanduchito de pan árabe, lechuga aporreada y mortadela como cena de vuelo internacional, llegamos al Aeropuerto Internacional de Guarulhos, ciudad intermedia que atiende la demanda aérea de São Paulo, al sureste de Brasil.

La ausencia en el canal de televisión para el que trabajo no es por placer, por el contrario, desde comienzos del año 2019 tenía el propósito de ampliar las oportunidades laborales con el fin de buscar alternativas económicas que permitan fortalecer la estabilidad financiera del proyecto periodístico que el próximo 25 de julio cumple 12 años. Qué hacer fue la pregunta.

La gran metrópoli, São Paulo, es la ciudad capital del Estado que lleva su mismo nombre, con una población de 12 millones que teniendo en cuenta su área metropolitana alcanza una población de 22 millones de habitantes convirtiéndose en la primera ciudad más habitada en América del sur y ocupando el tercer puesto después de Ciudad de México y Nueva York en ser una de las más pobladas del continente.

A las 8:30 de la mañana hora local, dos más a diferencia de Colombia estábamos ubicados en el hotel como unas “garnufias”, cansados después de un vuelo incómodo y desastroso que otorga la clase económica, pero tiene que ser así para conseguir algo, dice mi madre.

Aunque no me gusta tratar temas personales, admito que soy un hombre que disfruta los centros comerciales de mi ciudad, y en uno de ellos especialmente, existe un puesto de accesorios, lentes para sol y relojes que por el diseño y factura consumo recurrentemente.

El asunto es que en el mes de enero de este año fui llamado por el gerente general y el supervisor para Colombia de esa tienda para que recogiera un obsequio debido que me había convertido en el cliente número uno de esa marca.

Chilli Beans es la marca de lentes para sol y lentes de óptica, además de relojes que marcan diferencia con un precio justo que compite sin problemas con respecto a las demás. Repito, tienen diseño, tienen factura y marcan la diferencia de quien las usa, por eso las compro.

Cuando fui por mi obsequio, pregunté al gerente de la marca para Colombia y al supervisor internacional que cuál era el precio de un puesto de venta. No tuve respuesta en el momento.

Hoy estamos en São Paulo, ciudad de donde se publicará la edición número 501 debido a una apretada agenda que incluye una reunión de media hora con Caito Maia, el creador de Chilli Beans una marca que lleva 20 años en el mercado con tiendas en Estados Unidos, Portugal, Tailandia, Kuwait, e irrumpiendo en el mercado de México, Perú y Bolivia, y que cuenta, además, con unas 800 tiendas en Brasil.

Un equipo de 15 muchachos, convencidos del gusto que tienen por el estilo de la marca, por su filosofía orientada al respeto de la identidad sexual, al respeto por la raza y religión, continuarán el posicionamiento de Chilli Beans en Medellín en cinco de los principales centros comerciales de la ciudad, Oviedo, Santa Fe, Viva Laureles, Mayorca y Aeropuerto José María Córdova, y con la posibilidad de crecer no sólo en la capital de Antioquia, sino también en otras ciudades del país, como Bogotá, Cartagena, Barranquilla y Cali.

Nosotros, por el momento, seguimos en São Paulo, entusiasmados y con el único interés de aprender sobre esta marca, sobre su creador, su estética y el significado de los producto y las personas que gustan de ella con el propósito que usted se las ponga para que tenga una linda experiencia…

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.