SANTÍSIMO EXPUESTO

El periodo de la guerra fría, después de la Segunda Guerra Mundial se caracterizó por el espionaje y la especulación puesto que una de ambas partes en conflicto siempre quería saber más de la otra. Tira y afloje…

Así se encuentra el escenario político con relación a la aspiración del exalcalde y exgobernador Anibal Gaviria, quien ya anunció que llueva, truene o relampaguee aspirará a un cargo de elección popular en las elecciones de octubre próximo. Unos dicen que es mejor la Alcaldía de Medellín, pero lo más seguro, dicen los más cercanos a Gaviria, es que se lanzará a la Gobernación de Antioquia.

La posible aspiración de Anibal Gaviria tiene a más de un viudo del poder con ganas de conseguir novia. Sin salir al escenario electoral, algunos políticos y simpatizantes que han vivido la escasez durante el gobierno de Federico Gutiérrez, ya lo dan como rotundo ganador. “Va a barrer con todos”, dicen.

Era de esperarse que la posible aspiración de Anibal Gaviria generara expectativa en la agenda pública porque con tanto ciego aspirando, el tuerto es rey.

Gaviria hoy es más que el Santísimo expuesto. En una reunión que adelantaron en el centro comercial San Fernando Plaza más de 30 personas le quemaron incienso para que les haga el milagrito, bien por eso, están en su derecho cuando se pasan tantas afugias…

Sin embargo, también es sensato admitir que a estas alturas, mes de mayo, apenas están terminando las “preliminares”, esa temporada en la que cada partido se encuentra perfilando candidatos con el fin de planear estrategias necesarias para armar coaliciones y alianzas que permitan tener opción de poder en el mes de octubre.

Centro Democrático está convencido que sin coaliciones fuertes no llega al poder. Lo mismo piensa Juan Camilo Restrepo el candidato matriculado con el aval de los godos que junto con la influencia del Alcalde Federico Gutiérrez pueden dar la pelea…

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.