¿EN APRIETOS?

Sonó mucho en estos días el encuentro de Daniel Samper Ospina, reconocido periodista y ahora YouTuber y Esperanza Gómez. Gran expectativa, si alcanza las 700 mil suscripciones, o mejor el millón. La promesa una escena íntima con la actriz porno. Muy considerado Daniel Samper, propone llegar al millón y sale el escritor de escena y sólo quedará para el deleite de sus seguidores la famosa actriz, de paso como público seríamos liberados de ver una escena exótica o poco artística dirán algunos.

Más allá de la anécdota sin duda este ejemplo llama la atención sobre el cambio vertiginoso en las comunicaciones, tradición y tecnología pueden marcar no sólo la diferencia entre unas generaciones, sino las dinámicas comerciales que enfrentan los sistemas tradicionales de los medios de comunicación en el país. Y el valor de la información queda en un limbo diferente, la credibilidad mediada por el efectismo de las plataformas.

Qué hacer para llamar la atención respecto a la información de interés para las audiencias, ahora qué es atractivo para leer, ver y escuchar. Y cuánto tiempo perdura en la memoria del público, para eso está la misma plataforma que lo presenta y almacena a gusto de los seguidores. Al gusto del seguidor, qué hacer o hasta dónde llegar.

Como la información entonces resulta a la carta, el asunto desde informadores como profesionales y lo interdisciplinar dará lugar a otro tipo de debate. Aquí cabe la reflexión sobre la información, cuánto pesa o cuánto dura más bien. Cuántas estrategias publicitarias para incrementar adeptos, seguidores de información con perspectiva crítica que tienen como recompensa a la suscripción ver una escena erótica entre dos personajes famosos y totalmente diferentes.

En la balanza dos perspectivas del valor de la información, valor o estímulo para incrementar el número de seguidores. ¿Le incrementan las estrategias publicitarias valor a la información como producto? Esto suscita otro tipo de discusiones respecto a la validez y oportunidad, innegablemente el impacto no se puede ocultar, ahora la banalización que lo permea durará en el tiempo, o se trata sólo de un momento de efervescencia que luego pasará a la colección de anécdotas, las más divertidas, seguramente. Vendedoras también. ¿Cuál es el propósito?

En estos tiempos de atomización de medios, ahora sí que la vivimos, la multisegmentación de audiencias, se constituye en una oportunidad y desafío para encontrar a ese lector, ese seguidor, el mío el tuyo, los nuestros y de esta manera recrear nuevos escenarios de conversación. Al final la conversación quedará un rato más en la memoria, desde luego la conversación frente al cumplimiento de la promesa de un afamado periodista y una actriz, dará lugar a muchas memorias frente a cómo se valora allí la información entonces, qué hacer. Hábil estratega, avezado periodista, vender y/o valorar la información. ¿El fin justifica los medios? Creo que aquí la pregunta casi, casi cliché quedará en la memoria un rato más.

Ana Lucia Mesa Franco

Periodista y Comunicadora de la U de A, estudiante de doctorado en Filosofía, melómana, amante de la lectura, del periodismo y la historia. Dedicada a la investigación y a la docencia. En los ratos libres calígrafa, admiradora de quienes trabajan con sus manos.