NOTAS DE GRAMÁTICA

Los adjetivos son palabras que dicen algo del sustantivo, de alguna manera lo califican. Por ejemplo: “con el falso documento presentado por el presidente de Colombia ante la ONU, el gobierno sinvergüenza de este país perdió credibilidad”. En el anterior enunciado el sustantivo “sinvergüenza” califica, dice algo del nombre “gobierno”, determinándolo como, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, un gobierno “que comete actos ilegales en provecho propio, o que incurre en inmoralidades.

Ahora bien, los adjetivos tienen variación de género y número, dependiendo del sustantivo al que modifiquen. Recordemos que gramaticalmente hablando hay dos números, el plural, que se refiere a más de uno y el singular cuando hablamos de uno. Por ejemplo: “acabar con el proceso de paz es de funcionarios miserables” (hablamos de varios, plural), “un hombre miserable acabó con el sueño de paz de los colombianos”, (aclaro que no se habla de Duque, aunque también), en el segundo enunciado, usamos el adjetivo en singular.

Un sustantivo puede ir acompañado de varios adjetivos y esto no se configura como un error sintáctico, por ejemplo, “este gobierno es miserable y sinvergüenza”.

Preguntan los lectores por la palabra “honor”, un arcaísmo desconocido por completo por personajes como el Ministro de Defensa Guillermo Botero y por el Ministro de Relaciones Exteriores Carlos Holmes Trujillo. Honor es un sustantivo, que implica “cualidad moral”. Olvídenlo, es un asunto de otro gobierno y del militar Oswaldo Peña Bermeo, exjefe de inteligencia y contrainteligencia de las Fuerzas militares, que asumió la responsabilidad total en el escándalo generado por el intento de engañar a la comunidad internacional con el uso de fotografías falsas.

Por el contrario, y aprovecho para repasar el concepto de antítesis, tanto Mindefensa, como el canciller, han intentado, de manera sinvergüenza, justificar su desmesurado afán de mostrar resultados positivos en la gestión, hasta el momento infructuosa, del Presidente de Colombia.

Adolfo Ospina

Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.