MAL ASESOR

Está claro que para el Presidente Iván Duque los últimos días de protestas y marchas sociales no han sido los mejores. Pero también es cierto que el mismo huésped de la “Casa de Nari” tampoco se ayuda por la falta de carisma que le impide conectarse con la realidad del pueblo colombiano.

Conocido el problema, la falta de “comunicación asertiva” por parte de Duque en el Palacio tampoco ayudan mucho. En una conversación que tuve con un Senador de la República en la que también participó un alto dignatario del Gobierno Nacional se hicieron varios comentarios en los que se manifestó la preocupación de los integrantes del gabinete ministerial por todo lo que está pasando en el país, especialmente por la falta de credibilidad del gobierno.

Cada ministro, es una rueda suelta, hacen lo que les parece políticamente correcto, y lo peor, se toman decisiones, que en ocasiones el mismo presidente desconoce.

Entre lo más criticado al interior de la Casa de Nariño tiene que ver con la pésima relación entre el actual Gobierno y el Congreso de la República. Esa animadversión contra la clase política tiene nombre propio, Luis Guillermo Echeverri, hijo de Fabio Echeverri, uribista pura sangre y quien se desempeñó como presidente de la ANDI por varios años.

Luis Guillermo, “Luigui”, como le dicen al rejoneador de oficio y amante de los toros y los caballos, criado políticamente en más de una pesebrera, es uno de los artistas que le habla al oído al Presidente Duque de quien se hizo super amiguis durante los años que laboraron juntos en el Banco Interamericano de Desarrollo, BID.

El asunto es que ahora por culpa de esas malas “asesorías” a Duque lo tienen comiendo chocolatinas encerrado en un baño del Palacio, víctima del estrés que le ha causado el Paro Nacional, aseguró un imprudente y zafado integrante del gobierno.

En la misma reunión con el senador y ese alto funcionario también se comentó que empresarios y políticos han mencionado que al Presidente Iván Duque la compañía con Luigui le hace mucho daño. Luigui, con su malquerencia con la clase política no ha permitido que el Gobierno se aproxime al Congreso puesto que argumenta que Duque ganó la Presidencia sin partidos que no necesita para gobernar.

Lo otro es que al interior del mismo Gobierno hay ministros y directores de entidades descentralizadas bastante molestos porque el rejoneador manda desde afuera sin tener ninguna responsabilidad.

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.