LOS LABORATORIOS

A propósito del Día Mundial para la lucha contra el cáncer se mantiene el debate generado por la Ministra de Ciencia Mabel Torres al hablar de los beneficios de un hongo conocido en el mundo de la botánica y la medicina laboral, respecto al cáncer. Y aunque el producto está avalado por las autoridades sanitarias la controversia pone sobre la mesa el debate sobre la ciencia, los intereses de los laboratorios y la salud.

Y no es para menos, son afirmaciones de una científica con amplia trayectoria que van en contravía del Método Científico. La Academia, la Liga contra el Cáncer, las autoridades científicas le demandan a la Ministra que se retracte, además que el Invima, le recuerda que no ha autorizado la comercialización del producto.

Se revive en nuestro medio una controversia mundialmente reconocida y de la que se habla sólo en algunos escenarios y es de los intereses de los laboratorios y la eficacia de los medicamentos. Efectivamente funcionan y está demostrado bajo el parámetro del Método Científico, vía avalada para establecer que un medicamente obra satisfactoriamente para curar la enfermedad. En nuestro medio a voz en cuello los científicos y el Invima demandan claridad respecto al producto en cuestión, porque no hay estudios, no hay comprobación de que cure el cáncer. ¿Entonces cómo se atreve una científica con tal investidura a realizar tamaña afirmación?

No se cuestiona la idoneidad científica de académicos, investigadores, tampoco de los laboratorios. ¿En realidad quiénes se afectan? No es la preocupación por el prestigio de la ciencia, lo tiene ganado y además indestronable, porque el Método lo garantiza. Es el sentido de hacer ciencia y validar el conocimiento, no se trata de inventar, ni especular, menos con la vida de las personas.

Pero aquí no se habla de denuncias sobre daños al organismo humano, o bien detrimentos en el cuidado del cáncer. Tampoco hay demostración científica de las bondades señaladas para el producto. Sin embargo, viene el pequeño detalle. ¿Cuánto cuestan los medicamentos, si de repente enfermos terminales, encuentran cura con tratamientos poco ortodoxos y en especial menos costosos? ¿Qué pasaría? Aquello de lo que no se puede hablar, se acaba el negocio. Los monopolios farmacéuticos traspasan las fronteras.

Muchos son los frentes de batalla en tales disputas, los productos naturales están en primer orden en el ojo del huracán, discusiones van y vienen, porque las eventuales evidencias de la eficacia de estas sustancias no sea reconocida y menos aceptada. El debate respecto a los genéricos y en diversos momentos se han conocido cómo grandes y reconocidos laboratorios han sido protagonistas de historias dramáticas. Hallazgos que se ocultan.

Ana Lucia Mesa Franco

Periodista y Comunicadora de la U de A, estudiante de doctorado en Filosofía, melómana, amante de la lectura, del periodismo y la historia. Dedicada a la investigación y a la docencia. En los ratos libres calígrafa, admiradora de quienes trabajan con sus manos.