INMUNIDAD PARLAMENTARIA

 

Aunque los cables internacionales explican que la pandemia del Corvid-19 empezó a controlarse en la China donde se incubó el virus, en Colombia, como en el resto de los países latinoamericanos, empezaron a sentirse mucho más sus efectos…

Por el Coronavirus, desempaqué la maleta debido a que el viaje programado a Sao Pablo, Brasil, fue aplazado por el germen que seca la garganta y afecta los pulmones. La convención Chilli Beans esperará un buen rato…

En Medellín y el resto del país, por ejemplo, las medidas de seguridad para atajar el pandemia siguen creciendo, no sé si por paranoia, pero se siguen tomando decisiones como derogar el pico y placa ambiental, cerrar salas de cine, colegios, universidades y eventos masivos con más de 500 personas.

La cuarentena, ese aislamiento obligatorio tiene en problemas no solamente a la economía, sino también a la máquina pública y política del país para la que el señor Iván Duque propuso orientarla, por estos días, a punta de teletrabajo.

Teletrabajo para los funcionarios y servidores públicos para que le puedan cumplir a la Patria, pero teletrabajo también para los enfermos crónicos del corazón, del alma y la diabetes, a quienes se les pega un moco al pasar por una guardería. Su sistema inmunológico no es normal y las defensas son peores que las del DIM.

En las mismas circunstancias está el Congreso, con las defensas bajitas por lo que algunos senadores y representantes propondrán este lunes a la Mesa Directiva aplazar las sesiones ordinarias, e inclusive, reformar la Ley Quinta, creo, para modificar la manera presencial para asistir a las plenarias, y proporcionar, por el contrario, debatir a través de la red.

Y tienen, los congresistas, porque estar preocupados. El tráfico del palacete de la democracia es bastante alto. Más de 200 congresistas junto a sus escoltas sumado el personal de cada una de las Unidades de Trabajo Legislativo, UTL, son unas mil personas de manera permanente en el Capitolio Nacional.

A esa turba de empleados, contratistas y trabajadores de políticos hay que agregar también las cerca de cuatro mil personas que a diario circulan por el Congreso, que revuelta con esa perversa energía holística que se siente, podríamos pensar, además, que los congresistas se han vuelto inmunes y no se contagiarán con nada…

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.