¿PARA DÓNDE COGEMOS?

Como escribí en un trino a principio de la actual crisis, el problema no es la caída del precio del petróleo, el precio del dólar o el coronavirus, el problema es la falta de liderazgo del Presidente Duque y de algunos de los gobernantes actuales.

Y no pasaron muchos días para que esto se demostrara. El 18 de marzo, el presidente de los colombianos, aprovecho para enviarle un saludo muy especial a sus votantes, en un acto, por decir lo menos, escalofriante, tuvo que emitir un decreto para recordarle a los alcaldes, que él era el que mandaba.

Tampoco fue muy enfático en eso, no tuvo la autoridad para hacerlo, pero por lo menos amenazó con investigaciones de alguna “ía” y posibles sanciones a los que tuvieran iniciativas.

De hecho fue tan tímido el “Duquecito”, que la Ministra de Interior, que ha mostrado carácter, ante la pregunta por lo que pasaría en Bogotá con el simulacro de cuarentena, desesperada dijo que se cancelaría. Otro gallo cantó.

Pero esa falta de liderazgo y de perrengue para gobernar no ha sido sólo del “Incapaz”, a nivel local en Medellín no es que se haya hecho la diferencia. Enredado como estuvo con el pico y placa ambiental, la aparición del Covid19 cayó como maná del cielo para Quintero, que, parece ser, aprendiendo de los errores, se ha dedicado a poner en práctica aquello de que “el que obedece no se equivoca”, y ha seguido (no hay que hacer mucho) las directrices del gobierno central.

Por fortuna y es digno de destacar, los medellinenses han hecho un muy buen trabajo quedándose en casa, por iniciativa propia porque de resto poquito, poquito. Pero como cuando Jesús no viene envía sus santos”, la que está completamente desfasada es la Secretaria de Educación de Medellín, la dulce Doctora Martha Alexandra Agudelo que ni siquiera atinó para seguir las indicaciones del Ministerio de Educación Nacional.

En un acto osado, (y me imagino no consultado con Duque sí con Uribe) el pasado domingo 15 de los corrientes, la Cartera de Educación emitió circular con la que ordenaba la desescolarización total en el país. La Secretaria de Educación de la ciudad “Futuro”, ha logrado armar desorden tal que pocos sabían qué pretendía.

Paradójicamente la circular del MEN había sido tabla de salvación para la dulce doctora Agudelo que el sábado 14 de marzo había metido las cuatro con una circular en la que ordenaba que para el lunes inmediatamente siguiente todas las Instituciones oficiales deberían tener a disposición de los educandos jabón y gel antibacterial, a razón de un litro por cada 50 estudiantes, que en precio de crisis está alrededor de $40.000 bien rebuscado, lo que significa que para un colegio de 1000, representaría aproximadamente $8.000.000 diarios. (¿O creen que un litro gel en un colegio dura más que un pastel en la puerta del mismo?).

Incitaba la Secretaria a que los rectores y el equipo contable de las instituciones pasaran por alto el proceso de contratación, así mismo olvidaba que los colegios no han recibido a la fecha el presupuesto que por gratuidad envía el gobierno central a cada institución y que el sábado no es un día laboral para los directivos docentes.

Y el problema de memoria parece es crónico en la Secretaria de Educación, porque a raíz de la actual coyuntura modificó el calendario académico, con el pequeño olvido de que la Semana Santa, por disposición de ella misma, fue compensada los sábados 22 de febrero, 7 y 14 de marzo, es decir ya se laboró y no podrá ser tomada como vacaciones de los docentes, así ella lo escriba en una modificación al decreto de calendario académico.

Y quiere la doctora Alexandra seguir atropellando a los maestros a los que ya les modificaron las vacaciones de mitad de año, sin consideración alguna de paseos familiares u otras actividades preestablecidas con anterioridad, sino que también a raíz de su albedrio y haciendo uso de alta creatividad, modificó las de fin de año, igualmente desconociendo el gremio y sus expectativas.

Ojalá aprenda la Secretaria de Educación de su jefe, que a punta de golpes se dio cuenta que es mejor estarse quietico mientras pasa la tormenta, y que “Pinturita” entienda que él no tiene que saber de todo, pero si tienen que rodearse de los que sepan de algo.

Adolfo Ospina

Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.