¿COSAS MAL HECHAS?…

Al finalizar la entrevista con el Secretario de Hacienda, Oscar de Jesús Hurtado Pérez, que hice la semana anterior, nos enteramos que es integrante de una familia numerosa, no me aguanté y le pregunté sobre el episodio en Metrosalud en el que resultaron comprometidos dos de sus 13 hermanos…

No dijo ni mu, que no sabe, que no quiere saber, que no le interesa, que ellos verán, que él está en otro asunto, que está concentrado, que no le gusta ese tema.

El hecho es que puede que no haya nada ilegal, pero a ojo de muchos, no tiene presentación que la recién nombrada y cuestionada gerente de la Empresa Social del Estado, Metrosalud, Marta Castrillón, quien llega por segunda vez a dirigir la entidad sea excuñada del Secretario de Hacienda,  y pretenda, al parecer, beneficiar a varios de los integrantes de la su exfamilia política.

El asunto es que Castrillón, canceló el contrato que tenía con la ARL Positiva para contratar a SURA, y además, canceló otro contrato para darle el de corretaje a una hermanita del Secre, que a su vez, trabaja con otro hermano, exesposo de la gerente de Metrosalud.

Ilegal no, feo si, todo en familia, pero lo cierto es que cuando se tiene responsabilidad con lo público un funcionario del gobierno no puede desentenderse del tema, porque queda mal la Administración, queda mal el alcalde. Lo mismo de Fajardo, todo un rey de la transparencia, pontificando y hablando cháchara, mientras su hermanito Andrés estafaba a particulares y a la Alcaldía de Medellín con la empresa Fajardo Moreno.

A estas alturas, a Marta Castrillón, la gerente de Metrosalud, le tocó patrasear más de una decisión que había tomado, le tocó cancelar el contrato de la hermana del secretario, asumir el desgaste por haber tenido en cuenta la empresa de seguros del exmarido, otro hermano del secretario, y por orden de Tutela le tocó volver a vincular a una funcionaria que había echado de la entidad recién llegada a la gerencia, cosas mal hechas. Ver entrevista completa


Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.