“LA SOLEDAD DE GAVIRIA”

La pandemia que obligó al gobierno de Duque a decretar el encierro obligatorio hizo que muchas de las actividades políticas pasaran de largo y sin mucha atención.

Hace un par de días varios congresistas se reunieron con el Gobernador de Antioquia Aníbal Gaviria, con el objetivo de analizar su reciprocidad con respecto a la participación burocrática en su administración, aspecto que esperaban los políticos puesto que apoyaron su campaña electoral en octubre del año pasado.

Algunos, dicen que el mandatario seccional se mostró un poco incómodo por la sutil presión que ejercieron los políticos que integran los partidos Liberal, Cambio Radical y Conservador.

En la conversación con el Representante a la Cámara Nicolás Albeiro Echeverri Alvarán pregunté si será cierto lo del encuentro con Gaviria y qué temas se habían tratado.

Echeverri, un mago para hablar y utilizar la palabra se las ingenió para ser respetuoso y dar a entender, que Aníbal Gaviria lo está haciendo muy bien, pero solo, y sólo con los suyos, por lo que aquello de la participación burocrática se encuentra bastante difícil.

Sin embargo, Echeverri fue claro en manifestar que en esa reunión los congresistas antioqueños quedaron en que iban a estudiar el proyecto de Plan de Desarrollo con los diputados con el propósito de apoyar desde la actividad política las ejecuciones del gobierno, siempre y cuando, sea en beneficio de los antioqueños.

El representante que integra “Conservadores de Vida”, matiz en el que lo acompaña el Senador Juan Diego Gómez se refirió en la entrevista al clúster de la manufactura, el segundo más importante del país que genera más de 1.700.000 empleos.

Nicolás Albeiro Echeverri habló, además, de la economía, “la consideración” que hay que tener con la banca comercial para no desangrarla, y de la necesidad de flexibilizar la entrega de subsidios para pequeños y medianos comerciantes y empresarios del país. Ver entrevista


Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.