GOLPE AL GOBIERNO

Carlos Mario Romero Misas, tercero en la lista de candidatos al Concejo de Medellín por el Movimiento Independientes para las elecciones de octubre pasado, podría ser el reemplazo del actual concejal Alex Flórez Hernández en caso de prosperar la demanda en su contra por la presunta violación al Régimen de Inhabilidades que interpuso el abogado Martín Cardona.

La acción de pérdida de investidura admitida por la Sala Plena del Tribunal Contencioso Administrativo de Antioquia se debe a que Flórez Hernández suscribió un contrato por unos $19’000.000 (diecinueve millones de pesos) con el Instituto Tecnológico de Antioquia entre el 7 de febrero de 2019 y el 25 de octubre del año anterior, dos días antes de elecciones.

Dicha demanda contra Flórez, acérrimo defensor del gobierno del Alcalde Daniel Quintero, tiene bailando de felicidad a sus contradictores integrantes de Centro Democrático. Alex, sostuvo de manera pública que: “sí suscribió ese contrato, pero que antes de firmarlo se asesoró jurídicamente por lo que no hay ninguna clase de inhabilidad debido a que el Tecnológico de Antioquia no recibe recursos del Municipio de Medellín, y lo que dice la Ley es que quienes aspiran a cargos de elección popular no pueden verse beneficiados con recursos de la misma jurisdicción”.

Pero otra cosa dice quien lo demandó. El jurisconsulto Cardona advierte que: “Eso constituye una violación al régimen de inhabilidad, especialmente en lo que reza el Numeral 3 del Artículo 43 de la Ley 136 de 1994 que expresa que quienes aspiren a cargos públicos no pueden haber celebrado un contrato con entidades públicas, siempre que los contratos deban ejecutarse o cumplirse en el respectivo municipio”.

En caso de que la demanda prospere y el concejal Alex Flórez Hernández pierda su curul sería un gran golpe para el alcalde Daniel Quintero quien perdería desde la Corporación a uno de sus mejores defensores. Ramos disfruta en silencio…

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.