INCUMPLIMIENTO (PARTE DOS)

En el municipio de Anorí, también en el departamento de Antioquia, los integrantes del ETCR “la Plancha” han intentado con las uñas sacar avante sus proyectos productivos, esta vez, además del apoyo de -Paso Colombia-, han contado con la solidaridad de algunos campesinos, pues el gobierno (y en general el Estado), ha brillado por su ausencia.

En este ETCR, los excombatientes han intentado tres proyectos productivos, el de Piscicultura, el de Sastrería y el de Apicultura, estos últimos asoman la cabeza intentando salir a flote.

El proyecto de la sastrería ya sacó su primera línea de morrales, que se comercializan por las redes sociales, morrales de excelente diseño, manufactura y calidad.

Anorí – Plano General1

El proyecto de la miel “Miel de la Montaña” tiene un punto adicional bien interesante, y es que ha logrado vincular a los excombatientes con los habitantes de la zona, que ya tenían esa vocación. Pero no es suficiente, los apicultores quisieran extraer más productos, sin embargo la comercialización es prácticamente mediante el voz a voz, pues ningún particular ha asumido un compromiso como sucedió con el café.

Adicional a esto se requieren equipos que no tienen forma de adquirir y por lo que solicitan ayuda, por ejemplo colmenas, ahumaderos, uniformes aptos para el trabajo y otros implementos.

Pero el problema no es solo la comercialización o los implementos de trabajo. El proyecto de piscicultura, que es el que mayor número de excombatientes de este Espacio agrupa no ha podido despegar, pues no tienen tierra para establecerlo. “Se requiere tierra, sino como hacemos”. Expresaron.

Esa es la realidad de los exmiembros de la FARC, los que han insistido en la reincorporación batallan a diario contra la ignominia de una sociedad que prefirió darle la espalda a una solución negociada al conflicto, otros prefirieron ser fantasmas y volver a las circunstancias que un día los empujaron a conformar las líneas armadas de la guerrilla y otros entendieron la desatención del Estado como un desafío qué enfrentar con las armas y decidieron volver a tomarlas.

Adolfo Ospina

Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.