Esta calidad, disciplina y constancia no se debe precisamente al esfuerzo de los gobiernos de turno. Aunque todavía continúan las escasas cooperaciones y participaciones presupuestales manejadas a través de la nociva clientela, se sigue evadiendo la responsabilidad y la obligación de las dependencias estatales, que sólo han llegado a medio sostener el cañazo para luego llevarse los honores.
Las buenas Bandas de Música que existen en la mayoría de los municipios de Antioquia, se deben al interés, al esfuerzo y a la pasión de sus integrantes, del director de orquesta y de la comunidad, porque los aportes de las alcaldías locales que también tienen su responsabilidad, son completamente irrisorios.
De acuerdo con la información que envió mi colega del Palacio, que a propósito anda incomodo por el artículo UN FESTIVAL SIN PÚBLICO, debemos felicitar a la Banda de Música el municipio de La Unión, la cual ganó el Segundo Premio en la Categoría Mayores en el Concurso Nacional de Bandas de Paipa, Boyacá.
La Banda ganó tres millones de pesos en efectivo que a lo mejor los invertirán pagando los gastos del viaje de la tropa, debido a las pocas garantías gubernamentales. La Banda de La Unión recibió además, premios en “especie” por dos millones de pesos más. Pese a lo insulso, pero representativa premiación, no queda sino felicitar a estos muchachos que con esfuerzo, talento y constancia obtuvieron un buen puesto en el certamen.
Igualmente hay que destacar la participación de la Banda de Música Juvenil del municipio de Sonsón, la cual también estuvo en Paipa. Mi colega recordó que “ambas agrupaciones ganaron el cupo para representar a Antioquia en Paipa durante el Encuentro Departamental de Bandas de Viento “Maestro Luis Uribe Bueno” del Festival Antioquia Vive la Música”. Y yo agrego: Encuentro que se realizó en Jardín – Antioquia, y al cual por la mala difusión y promoción no fue nadie, sólo tres mechudos y yo, porque el resto del público general eran los mismos músicos de las otras Bandas participantes.
EL ALZHEIMER DE ARGIRO

Muchos fueron los malestares que generó el articulo UN FESTIVAL SIN PÚBLICO, referente al Encuentro Departamental de Bandas de Música que se realizó en septiembre en Jardín, suroeste antioqueño.
El más ardido es Jesús Argiro Arias Pérez, quien actualmente se desempeña como Coordinador de Música de la Dirección de Cultura, adscrita a la Secretaria de Educación de Antioquia, y quien además, escribió una retahíla digna de toda sospecha. Palabras más palabras menos, Argiro argumentó que el Encuentro había sido todo un éxito y que la cultura no tiene horario ni fecha en el calendario. Bueno eso piensa él pues es lo que le toca, sí hace o dice lo contrario lo echan y se queda sin el sustento para su familia y en esa lucha estamos todos.
La gran diferencia es que esta clase de espectáculos que son públicos deben realizarse en fechas claves para proporcionar que las “mayorías” como dicen los políticos disfruten de un evento que en su totalidad fue patrocinado con dineros públicos obtenidos de los impuestos que Yo, Tu y él aportamos y con los cuales le pagan a Argiro y al resto de los organizadores.
HAGAMOS MEMORIA
Con todo el acervo y las justificaciones muy flojas por cierto de Argiro Arias el nuevo Coordinador de Música de Antioquia, me tomé el atrevimiento de indagar y preguntar sobre las ejecutorias de tan pulcro y bien intencionado empleado público.
Dicen los que conocen a Don Jesús Argiro Arias Pérez, que empezó su formación musical en el municipio de San Pedro de los Milagros. Posteriormente logró su vinculación con el Grupo de Música del Palacio que dirigía Marco Aurelio Toro, donde logró trabajar como director de la Banda de Música del municipio de Valparaíso. En esa misma condición estaban cerca de 19 o 20 directores, incluido mi profesor Carlos Fernando López Naranjo, hoy director de la Banda de Música del municipio de Apia en el departamento de Risaralda.
Uno de los apartes del artículo UN FESTIVAL SIN PÚBLICO que más le dolió al neoburócrata fue el siguiente: “(…) Aunque suene contradictorio desde mucho antes de la gobernación de Álvaro Uribe Vélez, autor de la frase: “todo niño que toque un instrumento nunca empuñará un arma”, se inició la conformación de las Bandas Sinfónicas de Música en el departamento, programa pedagógico que fue fulminado, acabado, desmantelado y silenciado por el mandatario seccional de la paz Guillermo Gaviria Correa y su primera dama, Yolanda Pinto. La historia tendrá que cobrar ese desacierto. (…)”.
Por ese párrafo a Argiro le faltó mucho para trasbocar y muy poco para calificarme de fariseo por la blasfemia dicha. Sin embargo, Argiro tiene rabo de paja. Cuando se es funcionario público y además, coordinador o director de un programa tan importante que siempre ha padecido innumerables problemas hay que tener precaución con lo que se dice y asimismo, soportar la crítica que pretende mejorar y supervisar para que las pocas inversiones en cultura se ejecuten de manera óptima.
Argiro, a quien el gobierno le otorgó una segunda oportunidad, ahora viene a defender lo indefendible. El señor Arias actual Coordinador de Música del Palacio de Cultura, hacía parte del grupo de directores de Bandas en la época de Marco Aurelio Toro, los cuales fueron echados por la puerta de atrás por el fallecido gobernador Guillermo Gaviria Correa que contó con el irrestricto apoyo fundamentalista de su esposa Yolanda Pinto. La justificación de la cancelación de los contratos laborales fue la ineludible aplicación de la Ley 617 de Ajuste Fiscal, ordenada por el gobierno nacional. Lo mismo pasó con los grupos de artes plásticas, danzas y artes representativas. Como esos grupos culturales no generan votos, a los políticos de turno no le genera culpa tanta infamia.
OPORTUNISMO SINDICAL

Cuando Guillermo (en paz descanse) y Yolanda sacaron del Palacio a cerca de 20 directores de música incluido Argiro, ni cortos ni perezosos se fueron a ladrar a los Billares de la Sorpresa ahí en Carabobo. El objetivo era montar un sindicato. La doble moral de Arias Pérez no era evidente todavía. Hablaba mal del gobernador de turno, de la injusticia del Estado Colombiano, del desempleo y hasta echaba madres.
No todos los directores optaron por participar de manera activa de la organización, pero lo cierto fue que después de la hecatombe, la cobija oportunista del sindicalismo, cubrió a Don Argiro y a otros directores, quienes lograron el reintegro a sus puestos de trabajo. Ahora Argiro defiende el actual y transitorio gobierno de turno. Es normal de todo burócrata acomodado, pero tocará esperar a ver qué piensa si en tres años pierde el puesto.
LAS BANDAS DE MÚSICA

A las Bandas de Música les toca duro. De la totalidad de los municipios de Antioquia más del 50% poseen grupos musicales que tienen que hacer rifas, juegos, espectáculos y hasta vender empanadas para garantizar por lo menos su operatividad.
La Gobernación de Antioquia por ejemplo, a través de la Secretaría de Educación y Extensión Cultural destina para cada Banda un promedio de entre cuatro y siete millones de pesos, pero no al mes, son para todo el año. Este monto equivale al 50% del aporte que también las alcaldías dueñas de las Bandas tienen que hacer. Si las alcaldías cumplen, entre ocho y catorce millones de pesos al año en promedio es el presupuesto que tiene una Banda de Música en Antioquia para garantizar su funcionamiento.
La contratación de los directores de las Bandas da risa. Las alcaldías municipales les hacen un contrato por Prestación de Servicios. Es decir, cada director tiene que velar por su seguridad social: salud, pensión, riesgos profesionales y caja de compensación. Pero aunque el director tiene exclusiva relación contractual con el municipio respectivo, la Gobernación a través de la Coordinación de Música exige y realiza una sospechosa “recomendación respetuosa” para que el municipio adelante la contratación.
La recomendación respetuosa, esa acción de encargar, pedir o dar orden a alguien para que tome a su cuidado una persona o un negocio, hace recordar al autor de ese ejercicio: el ministro de la Casa de Nari, Fabio Valencia Cossio, padre del clientelismo en Antioquia. Recuerdan la frasecita: – Trajo la tarjetica del doctor. Por eso no es gratuito que la actual directora del Palacio de la Cultura sea María Cecilia Flórez, hermanita del Representante a la Cámara por Cambio Radical Omar Flórez, socio político del Senador Rubén Darío Quintero, quien hoy se aloja en uno de los hoteles del Inpec por presuntos nexos con los paras, quienes también apoyaron a “Luisalfre”, el actual gobernador.
Las cooperaciones para las Bandas de Música por parte del gobierno seccional continúan. Intentan entregar un instrumento al año a cada Banda o mejor de vez en cuando. Y también ofrece capacitaciones. Durante el 2008, apenas en septiembre se hizo la primera. De todas maneras, con o sin la gobernación, sin Argiro y con las uñas, se ha logrado demostrar que en Antioquia se están acabando las bandas de sicarios y por el contrario existen Bandas con mucha pasión por la música.