sábado, julio 20, 2024

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LA MENTE EVOLUCIONA

Por: Raúl E. Tamayo Gaviria
Habíamos pasado una velada muy agradable en Rionegro, en la casa de Juan Gómez, mi cuñado. Cuando los invitados se fueron retirando, nos quedamos de últimos mi esposa y yo que estábamos más cerca en la finca. Cuando vi tanto reguero de asientos, vajilla y desorden y al ver que ya ni los meseros ni las niñas del servicio estaban despiertas, me ofrecí para dejar la casa un poco arreglada:
–¿Como te ayudo, Juan? Pregunté de lambón.
–Yéndote, me respondió Juan, con los ojos adormilados por el cansancio.
Así con esa franqueza, él agradeció que lo dejara descansar y yo me fui tranquilo pues ofrecí mi ayuda, pero también estaba cansado. “A mayor amistad, mayor claridad”, dice el refrán.
Me recuerda Juan algunos artículos que yo escribí hace ocho y nueve años criticando la administración de Luis Pérez Gutiérrez. No los he olvidado y Luis tampoco. Fui duro, porque ese es mi estilo y porque en ese momento y esas circunstancias escribía lo que me dictaba mi conciencia, pero que tal que la mente se congelara y las personas siguiéramos pensando lo mismo que hace ocho o diez años. Ahora apoyo a Luis Pérez, porque lo contrario sería apoyar a Aníbal que es la continuidad de Alonso Salazar y me estremezco de solo pensarlo.
También recordará Juan Gómez que durante la administración de los Gavirias en el Departamento, escribí criticando las intervenciones de doña Yolanda Pinto que era la que realmente mandaba y que en ese período de gobierno se le adjudicó a una firma santandereana, tierra de doña Yomando Pinto, el cobro de los impuestos de rodamiento de los vehículos del Departamento por diez años, el que empezó con el cobro del formulario, que antes no se cobraba, es decir que empezó con un alza de impuestos indirecta. Si vamos a recordar, que no sea parcialmente, también escribimos los dos, contra Álvaro Uribe, contra Álvaro Villegas, y contra Bernardo Guerra Serna y hoy somos seguidores agradecidos de Uribe y amigos de Villegas y Guerra. No es pues que la ”memoria sea traicionera” sino que la mente evoluciona y el pensamiento debe concordar con las circunstancias. ¡Qué tal, que nos quedáramos eternamente guardando rencores y resentimientos!
San Pablo, llamado el “Apóstol de los Gentiles” fue el más grande predicador del Evangelio y dio su vida por seguir a Jesús de Nazaret. Saulo, como jefe de los saduceos persiguió a los cristianos hasta su conversión. Y Saulo se convirtió en Pablo, al que todavía estamos leyendo en la Iglesia, dos mil años después en sus epístolas.
Juan Gómez no solamente es para mí un cuñado, ha sido mi jefe político. Fui gerente de su campaña triunfal a la gobernación de Antioquia. Con el doctor Fernando Gómez Martínez, Jota Emilio Valderrama y Juan, he entregado toda mi vida a la política. En El Colombiano, donde empecé a escribir hace 39 años bajo la guía de Fernando Gómez, Juan Zuleta, Juan Gómez y ahora Ana Mercedes, nunca se me dijo como tenía que pensar y sobre qué podía escribir. Con don Julio Hernández tuve el soporte económico cuando me concedió la distribución del periódico para el Occidente de Medellín.
Luis Pérez Gutiérrez obtuvo el respaldo casi unánime del Congreso Conservador Municipal para la alcaldía y Álvaro Vásquez se ganó la candidatura a voto limpio para la gobernación. Estoy trabajando en ambas campañas, porque aquí no estamos juzgando el pasado sino el futuro de Antioquia y Medellín. Lamento defraudar a quienes estaban comprando palco para la pelea.
ÑAPA El doctor Sergio Fajardo que propició y continuó con Alonso, la Clínica para Abortos, debe aclarar si es socio de su hermano Andrés y de su primo Raúl Fajardo, en los proyectos Soler Gardens, Platinum, Forest, Massai y Nairobi. En estos proyectos les han quedado mal a muchos inversionistas. Recibieron los dineros y no hicieron las obras. ¿Va a responder como gobernador?
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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.