LA URGENCIA DE LA UNIDAD: ANTIOQUIA ANTE LA AMENAZA DE LA DIVISIÓN

Varios exfuncionarios de la Gobernación de Antioquia, entre ellos, Horacio Gallón, anunciaron su renuncia para iniciar una precampaña política con miras a las próximas elecciones regionales. Su meta es clara: consolidar una candidatura única, modernizar su mensaje y construir un bloque sólido que frene el avance del Pacto Histórico en el Departamento.

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Recientemente, un grupo de cinco exfuncionarios de la Gobernación de Antioquia, entre ellos Horacio Gallón, quien acaba de dejar la secretaría de Infraestructura tras una juiciosa gestión pública, dieron un paso al costado para iniciar una ambiciosa precampaña política.

La intención de este colectivo, integrado también por figuras como Esteban Ramos, Alejandro Arbeláez, Eugenio Prieto y Rodrigo Hernández, es medir su favorabilidad ciudadana para que, hacia enero del próximo año, se defina mediante encuestas o consultas internas a un único candidato.

Este mecanismo democrático y objetivo busca garantizar la continuidad de las obras y proyectos que actualmente están transformando al Departamento.

La estrategia principal de Gallón y sus aliados se fundamenta en una imperativa unificación de fuerzas.

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Lejos de fomentar fracturas internas, el objetivo es consolidar una gran alianza que reúna a los seguidores del expresidente Álvaro Uribe, del alcalde Federico Gutiérrez y del actual gobernador Andrés Julián Rendón.

Como advierte Gallón, la experiencia reciente ha demostrado que la división política sólo conduce a la derrota electoral por lo que resulta fundamental trabajar en equipo, sumar voluntades y evitar a toda costa la dispersión de votos en la región.

Sin embargo, las alianzas tradicionales ya no son suficientes en el panorama actual.

Los protagonistas de esta precampaña reconocen que las formas de hacer política han cambiado drásticamente y que los discursos de antaño se quedan cortos.

Para competir efectivamente y asegurar el éxito en las urnas, es necesario modernizar la comunicación digital y el marketing político, escuchando a los expertos para ser más asertivos.

En este sentido, Gallón subraya la urgencia de conectar con el electorado joven, un sector cada vez más relevante que exige inversiones reales y propuestas programáticas que resuenen genuinamente con sus necesidades en los territorios.

Todo este esfuerzo de cohesión y modernización responde a una alerta latente: el innegable riesgo electoral que representa el Pacto Histórico en Antioquia.

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Con un capital político que ronda los 800 mil votos, un candidato de izquierda sin mayores resistencias podría poner en jaque la hegemonía del actual bloque si este decide presentarse fragmentado.

Gallón es enfático al advertir que sólo una coalición sólida, capaz de sumar los más de dos millones de votos que históricamente aglutinan las fuerzas de derecha, podrá asegurar la victoria y neutralizar a sus adversarios.

La jugada política liderada por Horacio Gallón es un llamado al realismo y a la sensatez. Su comprobado buen desempeño como funcionario público le otorga la autoridad moral para liderar este esfuerzo de unidad por Antioquia.

El departamento se encuentra en una encrucijada en la que los egos deben ceder ante el pragmatismo. Si estas fuerzas no logran articular una candidatura única, renovar su lenguaje y blindar sus bases, estarían cometiendo un error histórico que le abriría la puerta de par en par a sus mayores contradictores.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.