INICIO DE EMPALME

Como dos buenos amiguitos estuvieron reunidos el gobernador saliente de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez y el nuevo mandatario seccional, Aníbal Gaviria Correa, con el propósito de empezar el respectivo proceso de empalme.

“Es un líder decente y honesto que tiene toda la disposición para trabajar por bien de Antioquia y sus habitantes. Los miembros del gabinete departamental presentarán un informe a las comisiones designadas”, expresó Luis Pérez.

Por su parte, Aníbal Gaviria resaltó algunos de los programas del gobernador saliente como las placas huellas, la Universidad Digital y la recuperación del ferrocarril.

Sin embargo, advirtió que el manejo de la FLA no le parece adecuado puesto que tiene que asumir 18 meses de inventario ya vendido, lo que afectará las finanzas de la empresa.

Por su parte, el Alcalde electo de Medellín, Daniel Quintero Calle también empezó a organizar y elegir los integrantes de la comisión de empalme que se encargará de recibir el estado en el que el mandatario saliente deja el Municipio.

Quintero está haciendo su esfuerzo para quedar bien con todo el mundo, con todos los actores de la ciudad, asunto bastante difícil, pero válido a la hora de querer gobernar de manera incluyente.

Sin embargo, nos volvemos a encontrar los mismos con las mismas, puesto que para la selección del nuevo gerente de EPM fue necesario concertar con los empresarios del Grupo Empresarial Antioqueño, GEA, además que para integrar la comisión de voceros de empalme fueron mencionados Lina Vélez de la Cámara de Comercio y su compañero sentimental Fernando Ojalvo, exintegrante del Grupo Sura, y a quien sacaron por la puerta de atrás del Consejo Directivo de Comfama por orden de David Bojanini.

También fueron convocados los rectores de las universidades EAFIT y de Antioquia, además de la gerente saliente de Teleantioquia, Mabel López Segura entre otros ínclitos personajes.

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.