
Para este secretario de despacho todo caso violento es un hecho aislado, pero aislado de quién, uno se pregunta. La permanente tarea de Chucho es mitigar todo acto delincuencial que se presente en la ciudad y descalificar además, cualquier cuestionamiento a su precaria y deficiente gestión, para seguir sosteniendo que en Medellín no existe delincuencia organizada.
Tanto es así, que a la Administración Municipal le valió un cero a la izquierda la investigación que realizó la Corporación para la Paz y el Desarrollo Corpades, que denunció la existencia de 19 denominadas “Convivir” en diferentes sectores del centro de la ciudad que asesinan, extorsionan y vacunan con la bendición del gobierno local, quien los dota de armamento y telecomunicaciones para operar.
Además, el último informe publicado por la Personería denunció cerca de 100 muertes violentas en los primeros seis meses del año en el barrio Doce de Octubre en la Comuna 6, que aumenta la cuenta en la ciudad a más de 1200 asesinatos en lo corrido del 2009, muy por encima de los cometidos el año anterior.
Pero en Medellín no pasa nada. “Lonso” Salazar y su lazarillo Chucho Ramírez siguen disfrutando de la “Tacita de Plata”, encerrados en su bola de cristal presentando a través de su mentirosa Oficina de Comunicaciones la sospechosa transformación de Medellín que nunca ha existido. Medellín es una ciudad que avanza siempre hacia el progreso, con o sin “Lonso” Salazar, o con otro personajillo es inevitable pese a los problemas.
Ahora la ciudadanía sospecha de las políticas de seguridad que dejó Sergio Fajardo cuando terminó su gobierno porque “Medellín, del Miedo a la Esperanza” es una gran mentira cuando en la alcaldía de “Lonso” su heredero, nos estamos muriendo del miedo, por el volumen y las profesionales características de los asesinatos que se están cometiendo en la ciudad. Los artistas del gatillo silencioso regresaron a las calles para hacer sus vueltas.

Los ciudadanos de a pie tienen desconfianza después que el mismo ex Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo explicó en diciembre de 2008 que aunque nunca estuvo de acuerdo “Lonso” Salazar reconoció que tuvieron interlocución con “Don Berna” a finales del 2003. Caliche dijo que no cuestionaba la buena voluntad de “Lonso” o de Checho, pero que había que aceptar que ese acto fue una total equivocación.
De acuerdo con el ex paramilitar, la entrega de las casas que tuvo vicepresidente a bordo, bombos y platillos, estuvo supeditada al traslado de Elkin el de “Los Triana” de la cárcel de Combita en Boyacá a la cárcel de Máxima Seguridad de Itagüí. Además, el ex paraco, sostuvo que “Don Berna” quien contrataba los servicios outsourcing de “Los Triana” para sus vueltas, ordenó al jefe Elkin apoyar algunas de las iniciativas del actual gobierno local, como la campaña electoral de 2007. Por eso es necesario que el jefe Elkin, quien se encuentra recluido en la cárcel de Itagüí redima sus pecados contándole a la ciudadanía la otra verdad, la verdad oculta de los negocios que se hicieron con los representantes del actual gobierno local. 
