domingo, julio 21, 2024

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El video de una cámara de seguridad en el que se ve a un repartidor de FedEx que lanza un monitor en el jardín de la casa donde debía entregarlo, generó indignación en miles de personas que pronto lo calificaron como «el peor servicio de entrega» jamás visto.
El hecho ocurrió en California, Estados Unidos. La empresa informó que habían identificado al empleado y habían tomado las medidas correctivas del caso. Más de 3 millones de personas ya han visto las imágenes. 
Por: Jorge Mejía Martínez
jorgemejiama@gmail.com
Hace pocos días estuvo la plana mayor de la gobernación de Antioquia en Frontino. Teleantioquia transmitió toda la visita, con el programa “Serenata” incluido. Según la transmisión, sobraron las flores para el gobernador. Falso. Los reflectores y las cámaras se cuidaron de mostrar la inconformidad de la población, contenida en la plaza principal, contra el gobernador por el maltrato de éste en contra de uno de los hombres más queridos en ese territorio del occidente de Antioquia: Ramón Elejalde.
Luis Alfredo Ramos se fue para Frontino a echar pestes contra el exparlamentario, en unos términos que solo dan cuenta del odio del gobernante hacia su principal fiscalizador. Insensato: Luis Alfredo se fue a hablar mal no solo de un curtido dirigente político y social de muchos años, sino también del padre de Jorge Hugo, alcalde electo el 30 de octubre con años luz de ventaja sobre el contendor. La acción del gobernador saliente, lo único que produjo fue una avalancha de apoyos solidarios hacia Ramón. Tiro oficial por la culata.
Durante el año 2011 que termina, en Antioquia ocurrieron muchas cosas por lo que es imposible destacar una. Lo mismo que los personajes. En el deporte: ciclistas, atletas, bicicrosistas, con Indeportes incluido; en la cultura: Tomás González, escritor de la corta pero impactante novela La Luz difícil, y una dinámica red de organizaciones culturales con Asencultura a la cabeza; en los negocios: la expansión internacional del Sindicato Antioqueño, los logros en Brasil de ISA y en Centroamérica de EPM. En la política: los triunfos electorales de Aníbal Gaviria, alcaldía, y Sergio Fajardo, gobernación. Sus gobiernos hoy son expectativas esperanzadoras. Tienen tiempo, cuatro años, para confirmar que son excelentes gobernantes, como ya lo fueron. Sin las figuraciones de los dos dirigentes anteriores, mi personaje en la política antioqueña durante el 2011 se llama Ramón Elejalde.
Moncho, como le decimos sus amigos, puso en jaque con sus denuncias a la administración departamental de Luis Alfredo Ramos, embadurnada de soberbia. Puede que el gobernador salga bien librado en las encuestas de favorabilidad, pero su gestión deja mucho que desear por los señalamientos no aclarados de corrupción. Hasta ahora sus escuderos han logrado capotear cualquier acción de las autoridades de control desde Bogotá; pero con el cambio de tendido consecuencia de los resultados del 30 de octubre, quien sabe. Con razón el desespero para imponer contralor departamental 2012-2015 de su confianza.
Moncho fue adalid de la destapada que se hizo de la Fundación Buen Gobierno, entidad creada para burlar la ley 80 en cuanto a la contratación pública. Ante las denuncias, corrieron a cambiarle el nombre y a trasladar la oficina ubicada en la gobernación para otra parte, pero el juego del botellón entre los contratistas -así lo denominó Ramón- continuó con el beneplácito del Contralor departamental, uno de sus fundadores. Moncho estuvo involucrado en la visibilización del negociado que se fraguaba desde el IDEA alrededor de Hidroituango, para beneficiar las grandes multinacionales en detrimento de EPM. Las movidas oscuras que ocurren en la FLA también han desvelado a Moncho. La multimillonaria pauta comercial de la Fábrica de licores, le calla la boca o el bolígrafo a mucha gente, pero las documentadas denuncias de Ramón, como la reciente sobre el carrusel de sobreprecios desde Ecuador, ni siquiera han sido desmentidas. Silencio sepulcral.
Por valiente, por empecinado en contra de la corrupción orquestada desde el Olimpo ramista, así no posea una curul o una tribuna, un micrófono o un medio de comunicación a su servicio -excepto su trinchera dominical en El Mundo-, por servicial y comprometido con las causas del territorio y la sociedad, Ramón Elejalde, Moncho, es mi personaje político de 2011.
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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.