sábado, julio 20, 2024

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TIRO AL BLANCO N° 210

Los denominados “Indignados” lograron incomodar al estamento con varias de las “tomatinas” que han adelantado de manera sorpresiva en diferentes partes del país, para manifestar su desacuerdo con las actuaciones de algunos dirigentes.
El rechazo al matrimonio gay por parte del Procurador General de la Nación, los crímenes de las bacrim, la guerrilla y los paras, y la pérdida de un pedazo de mar en San Andrés, son ejemplos que generaron que los tales “Indignados” salieran a tomatear a algunos de los directos responsables de estos hechos.
Han llamado tanto la atención que la prensa nacional se ha referido a ellos en diferentes ocasiones, porque lograron despertar en la ciudadanía, especialmente en los políticos demasiada curiosidad. Pero la curiosidad viene cogidita de la mano con la novedad, esa misma que genera cualquier mujercita antes de llevarla al nidito de amor, pero que a veces en ese estadio lleva sorpresas.
En esa deliciosa melosería entre curiosidad y novedad precisamente se encuentran “Los Indignados”, que se atrevieron a proponer hace un par de días la creación del Partido del Tomate, en el que estoy que me matriculo, pues esa tendencia subversiva es supremamente coqueta, porque despista a la preestablecida institución.
Pero, ¿cuáles con las pretensiones de “Los Indignados”?. El anuncio de crear un nuevo partido político genera dudas, debido a que esas buenas intenciones de hacer un trabajo diferente, con gente nueva, sin corrupción y transparencia han terminado en el fracaso, y la evidencia son los resultados del grupo del actual gobernador Sergio Fajardo, que demostraron ser más de lo mismo, pero con personal distinto. Ese es el meollo del asunto, cómo lograr que después de generar tanta expectativa el globo no se desinfle…
En Medellín, “Los Indignados”, manifestaron su desacuerdo por la iniciativa municipal que terminó con la fusión de UNE Telecomunicaciones con la multinacional Millicom.
Durante el análisis de la propuesta por parte del Concejo de Medellín, “Los Indignados”, hicieron de las suyas instalando algunas vallas en las que manifestaban su desacuerdo con el proyecto y en las que responsabilizaban a varios cabildantes de ser los cómplices de la Administración Municipal con su propuesta presuntamente privatizadora.
Curiosidad y novedad es lo que “Los Indignados” generan. Los políticos tradicionales están practicando ese ejercicio de observar y explorar sobre los objetivos que tiene este nuevo grupo supuestamente de jóvenes que quieren participar en la cosa pública. “Los Indignados” están creando una referencia que provoca extrañeza y en muchas ocasiones admiración que converge en otra sola palabra: Expectativa.
Durante el bochinche UNE – Millicom, la señora madre del Presidente del Concejo Nicolás Albeiro Echeverri quedó paralizada cuando observó que le estaban tirando tomates a la fotografía de su muchacho en una valla instalada en las afueras de La Alpujarra. Ni que decir de la que instalaron en la Universidad de Medellín. También haciendo referencia al mismo tema de la fusión, la valla instalada en cercanías de la ciudadela universitaria, ubicada en el barrio Belén Los Alpes, sólo duró un par de minutos.
Lo cierto es que “Los Indignados” se han hecho notar haciendo pasar un mal rato a varios dirigentes con sus tomatinas, no solamente de Medellín y Antioquia, sino también, en Bogotá, el Caguán, Bucaramanga y San Andrés. Esperaremos la que sigue…

El exsecretario de Salud de Medellín, exgerente de Metrosalud y posible aspirante a la Cámara de Representantes por el Partido Verde, Alejandro Gómez, más conocido en el bajo mundillo politiquero como “El Hombre de la Tula”, se salió con las suyas.

De acuerdo con algunos integrantes de la Personería de Medellín, al parecer, Gómez logró hacerle un esguince a una investigación en su contra por parte del Ministerio Publico que lo iba a inhabilitar por 14 años para acceder a cargos públicos y de elección popular. Lo extraño del asunto, es que de un momento a otro, el proceso cambió declarándose la nulidad y generando que la investigación tenga que reiniciarse. Según “Garganta Profunda”, un concejal integrante de su mismo verde grupo político metió la mano para evitar que su posible aspiración a la Cámara se enredara.
Alejandro Gómez, “El Hombre de la Tula”, era el encargado durante el gobierno local de Alonso Salazar de recaudar los aportes económicos provenientes de los empleados, secretarios de despacho y demás cuotas burocráticas para patrocinar las campañas políticas de ese momento.

Posiblemente algunas variaciones en sus integrantes tendrá la coalición mayoritaria oficialista del Concejo de Medellín, después de los últimos acontecimientos durante el primer periodo ordinario de sesiones y días de prórroga.

En la última reunión que sostuvieron los concejales que pertenecen a la coalición se refirieron a la posición de los cabildantes Luis Bernardo Vélez del Partido Social Independiente ASI, y Miguel Andrés Quintero del Partido Verde.
Los concejales que votaron sí a la fusión de UNE – Millicom, se encuentran bastante incómodos con la actitud y postura de ambos cabildantes, e inclusive los responsabilizan de los tomates que iban a ingresar durante el análisis de la iniciativa. Como van las cosas tanto Lucho como “El Marranito”, tienen sus días contados en el oficialismo, porque van pa’fuera.

Alguien narró que su hijo de 13 años de edad resultó envuelto en tremendo escándalo en el colegio por un par de fotos que sus compañeros publicaron en Facebook.

Resulta que el púber, en plena adolescencia, se fue para una sana fiestecita con sus compañeritas de grupo y resultaron jugando a la ruleta sexual. En las fotografías que no publicaré y que las dejo a la imaginación, aparecen las nenas mostrando el rabo y el muchacho su pito repartiendo metralla a diestra y siniestra. Todos felices, eso sí se ve…
Afortunadamente no resultaron niñas preñadas, y por lo menos, hasta el momento nada de enfermedades venéreas. Lo único fue el escándalo que hizo que tanto las niñas como el nene, estén bajo estricta vigilancia para evitar otra bacanal de esa índole.
Al escuchar la historia retrocedí unos 25 años para darme cuenta que la generación de los que estamos montados en los cuarenta, éramos ingenuos muchachitos rayando con la guevonada. Mi memoria se transportó a la década de los años ochenta, especialmente a los bailes de garaje que yo mismo preparaba en la casa de un amigo, hijo de una trabajadora enfermera que es toda una santa. Cuando sabíamos de sus turnos nocturnos se nos presentaba la oportunidad, nos entregaba su residencia en bandeja de plata.
Invitábamos a todas las amiguitas y las noviecitas en aquella época. Para nosotros era toda una novedad la transición que estábamos viviendo con respecto a los avances en la ropa interior femenina. Nuestras amiguitas, hoy todas unas señoras, profesionales y amas de casa con desfile de muchachitos, adquirieron para su habitual y permanente uso y con total discreción las primeras tangas del mercado. ¡Padre Santo! Esa sutil demarcación en la tonificada nalga de esas nenas fue la causa de las largas que le dimos a la imaginación que desencadenaban nuestras primeras erecciones. Si la paja se pagara, yo, les aseguro, sería billonario, el chalequito rojo revela mi personalidad…
Con novedosas tanguitas, con su copete de Alf inundado de laca totalmente estorboso y sus blusas y chaquetas con unas hombreras excesivamente exageradas, iban a los bailes nocturnos que por lo general duraban entre las 7:00 y las 10:00 de la noche, ni un minuto más, pero ni un minuto menos. Eran tres horas exactas que por reglamento se aprovechaban al máximo.
Cinzano, Cherry y alguna otra bebida sin licor era la única posibilidad para ofrecer. El aguardiente también aparecía de vez en cuando, igual que el ron, pero no sabíamos que este último ayudaba a bajar el cuco, nos hacía falta técnica.
Apagábamos la luz y cada uno con su parejita se paraba en la mitad de la sala exclusivamente en una baldosa. No me explico cómo hacíamos dos muchachitos para no salirnos, ni movernos de un cuadrito de 20 por 20 centímetros. Ese tiempito se iba en un abrir y cerrar de ojos, cuatro minutos de gloria y osana en el cielo bailando una cortísima balada de Air Supply y Chicago.
Así se iban tres horas en las que apenas se escuchaba la música y se sentía el sudor de mejilla con mejilla, y en donde, les aseguro, no pasa absolutamente nada, porque en aquella época el único placer se disfrutaba en profundo secreto.


Por: EL Colombiano  

Después de 15 años de estar cerrado y cayéndose a pedazos, el teatro será recuperado. Ya hay 3.000 millones provenientes del Ministerio de Cultura y de la Red de Municipios Patrimonio.
Ese intempestivo, inoportuno rayo de luz que, ¡ay…, surgió de pronto cuando abrieron la puerta del viejo teatro de Jardín asustó una decena de murciélagos que dormía en el oscuro y silencioso vientre a pleno mediodía. En bandada, fueron volando a buscar oscuridad en los sitios más internos. Situado a una cuadra del parque principal, ese teatro, clásico como pocos, está en ruinas. Y cerrado, desde 1998. Leer más…

Por: Adolfo León Ospina Mejía

Las declaraciones del ex vicepresidente Rangel, y del actual presidente  de Venezuela, Nicolás Maduro, acerca de la participación de Colombia en una posible desestabilización del gobierno venezolano, deben despertar las alertas del país, no sólo político, sino del estado completo.
Independientemente de la veracidad o no de las acusaciones, lo cierto es que de una u otra manera esto trae consecuencias reales para  Colombia, no podemos olvidar bajo ninguna premisa que compartamos o no el proceso político del vecino, la frontera con ese país sigue y seguirá siendo la más extensa del nuestro y que además y pese a la crisis económica que ventilan, con cierta sonrisa, algunos medios de comunicación, Venezuela es un país muy influyente en el medio suramericano.
A esto sumémosle, que la reunión del presidente Santos primero con el vicepresidente gringo Joseph Biden, y sólo dos días después con el líder de la oposición venezolana Henrique Capriles, es un terreno abonado para las especulaciones y las acusaciones en contra de nuestro de país. Recordemos que las relaciones diplomáticas entre los vecinos sólo se fortalecieron a la llegada del actual presidente de Colombia, porque mientras Uribe fue la cabeza del gobierno fueron reales los riesgos de la ruptura total con los venezolanos y que en la actual coyuntura tanto de Colombia, donde se aproximan las elecciones a presidente, como las de Venezuela, en donde la  legitimidad del gobierno está en tela de juicio por lo apretado de los resultados electorales, un escándalo como el que está creciendo es una oportunidad de lujo para los contradictores de ambos gobiernos.
Para destacar, la posición tomada por nuestra canciller María Ángela Holguín, que planteo que no hará relaciones diplomáticas de micrófono.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.