jueves, abril 11, 2024

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ENTRE “BOLÍGRAFOS”

cpDiferencias entre el “bolígrafo” de Bernardo Guerra Serna y el de Álvaro Uribe Vélez, las hay, aunque “bolígrafo” al fin y al cabo.

Por: Claudia Posada

Grosso modo, en la época del inmenso poder político de Bernardo Guerra Serna, él acomodaba los primeros nombres en sus listas –que eran cerradas- buscando curules en las corporaciones públicas, Senado, Cámara, Asamblea y Concejo. Sus cálculos eran muy acertados, parece que no hacía cuentas alegres, sabía con matemática exactitud cuántos nombres alcanzaban su aspiración y por eso no se desgastaba en el orden de los nombres que no estaban en renglones efectivos. Mecanismo rápido que evitaba infinidad de gastos colectivos e individuales pues no alimentaba expectativas absurdas en su gente.

También Guerra Serna ponía Gobernador de Antioquia y Alcalde de Medellín, antes de las elecciones por voto popular. De acuerdo con el Presidente de la República si era de su partido, el Dr. Bernardo Guerra imponía mandatarios regionales y locales entre sus afectos; y si no era de su colectividad no pocas veces igualmente consiguió que se los aceptaran, hacían, digamos, “convenios”. Convenios que hoy persisten, no serán para lo mismo o en las mismas circunstancias, y menos suscritos ente los mismos, pero existieron, existen y existirán.

El Partido Centro Democrático, CD consagró en sus estatutos que sus órganos de dirección y representación nacionales son: 1. Presidente Fundador, 2. Convención Nacional, 3. Dirección Nacional, 4. Director del Partido, 5. Bancada de Congresistas, 6. Comités Sectoriales. Y señalan expresamente también lo siguiente: “El partido Centro Democrático, reconoce al señor Ex Presidente de la República de Colombia, Dr. Álvaro Uribe Vélez, como Presidente fundador y orientador de la colectividad”.

Se evidencia que el exmandatario de los colombianos, para cualquier decisión al interior de su partido, está por encima de la Convención Nacional y la Dirección Nacional, ésta, presidida por él mismo. Lo anterior se confirma cuando los miembros del CD aclaran ante la opinión pública que el primer renglón de las listas para poner en consideración a los electores el 25 de octubre de este año, lo decide el hoy Senador Uribe Vélez, plenamente comprensible pues se desprende de los Estatutos.

No conozco los estatutos del PL de la época de Guerra Serna, pero me atrevo a decir que su “bolígrafo” no estaba permitido explícitamente en ellos, ahí ya encontramos una diferencia con el de Uribe Vélez, hoy en el CD. Uribe fue del PL como muchos otros quienes, manifestando inconformidad con el “bolígrafo” de Guerra, armaron rancho aparte aunque gozaron de las mieles que les proporcionó el poder y burocracia que él les participó.

Encontraremos diferencias y similitudes entre profesor y alumno, si entramos en detalles que muy seguramente conoce el colega y amigo del alma Nacho Mejía.

Pero la democracia cuesta y recientemente en Medellín ello nos quedó demostrado. Para la consulta del CD el domingo 19 de abril, los aspirantes a quedar en los primeros renglones de la lista al Concejo por ese Partido, se sometieron a un mecanismo excesivamente costoso para el gobierno nacional que debe cubrirlo, y para cada uno de ellos en particular, ya que, aunque se trató de un mecanismo en el que solamente los miembros inscritos en el CD podían votar, hubo maquinarias moviendo nombres, aspirantes desde luego con más oportunidades que quienes no contaban con estrategia electoral para un día de votaciones. Los resultados son clarísimos en ese sentido.

Vienen algunas reflexiones: En Colombia sí tenemos partidos políticos con estatutos que contemplan expresamente principios, postulados, pilares, requisitos, mecanismos de participación e instancias de decisión. Y todo ello se construye y plasma con base en la ideología que identifica al respectivo partido. Lo que no tenemos es candidatos de partido que expongan sus programas en concordancia con la ideología política de su partido.

Antes había disciplina de partido y entonces los electores votaban por las listas cerradas de su colectividad en reciprocidad a la ideología que los identificaba. Ahora se vota por nombres de los afectos personales del elector, independiente del partido que los haya avalado; de ahí que los aspirantes busquen avales y no correspondencia ideológica para representarla y en ese sentido actuar. Afortunadamente no todo es perverso, tenemos opciones buenas y mejores para elegir el 25 de octubre, si sabemos escudriñar y votar.

Un fenómeno actual indiscutible, es la excepción a la evidencia de que los partidos no están siendo fortalecidos sino por el contrario ignorados: Los militantes del CD sí votan por las listas de su partido, sin objeción alguna, así no conozcan los principios que favorece, y aunque no lo hacen propiamente por disciplina de partido, existe una fuerte motivación emocional: El Centro Democrático es Uribe y punto.

O sea: “Lo que diga Uribe es palabra de Dios”. Y no es una expresión peyorativa, es lo que manifiestan los seguidores leales a su “bolígrafo”, fieles a la Providencia Divina y a sus Estatutos. El “bolígrafo” de Uribe se resiste a escribir ciertos nombres para figurar el 25 de octubre. ¡Qué encartada!…

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.