jueves, mayo 30, 2024

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“DE OTRO MUNDO”

juan_c_sanchez_cultura_antioquiaComo es de conocimiento público, el Alcalde de Medellín, Federico Andrés Gutiérrez Zuluaga tiene un 25% de fajardista, y eso se revela con la participación burocrática que algunos integrantes de ese guacal tienen en su gobierno.

Es de entenderse entonces que el Subsecretario de Cultura, Juan Carlos Sánchez, conocido bajo el alias de “Gallina”, y quien además se desempeñó hasta diciembre del 2015 como Director del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia sea un fajardista consumado en su gobierno. Hasta acá nada raro porque Fico no tiene la culpa de relacionarse con esa gente…

Como todo buen fajardistas alias “Gallina” tiene un ego bastante grande por lo que su debilidad por las comunicaciones en torno a su imagen es evidente. Por tal razón, según cuentan desde la Alcaldía, alias “Gallina” contrató con recursos públicos un “comunicador privado” de nombre Jonatan Cuadros sin que hasta el momento se le conozcan funciones.

jonatan cuadros2El asunto es que en esa dependencia no se le ve, los comunicadores de la Secretaría poco lo conocen, y lo que es peor aún, no se integra a los programas que lideran desde ese despacho.

Lo paradójico y contradictorio es que alias “Gallina” ha alegado que su Subsecretaría no tiene plata, por lo que ha decidido despedir personal del Programa de Bibliotecas que lideraban procesos sociales importantes en los diferentes barrios donde funciona.

El malestar por esa contratación es que al parecer “El Cuadros” tiene una remuneración mensual que alcanza, supuestamente, los $5’000.000 (cinco millones de pesos) para cumplir funciones de “comunicador privado”, persona que ni la Secretaria de Cultura tiene. Es todo un derroche apalancado sobre el desempleo de muchos, pero sustentado en el ego de un buen fajardista que es de otro mundo…

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.