martes, abril 23, 2024

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El SEÑOR PICK

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Después de haber trabajado varios meses en Todelar, reemplazando al periodista César Lema, el colega Juan David Yepes, me comentó que en la Emisora Ondas de la Montaña estaban buscando reporteros para el Noticiero Últimas Noticias.

Últimas Noticias de Ondas de la Montaña, quiso ser una réplica del noticiero liberal que se emitía en Bogotá a finales de los años 40 y por el que se transmitió «el bogotazo» posterior al asesinato del líder liberal Jorge Eliecer Gaitán. Hasta finales de 1996, Últimas Noticias de Ondas de la Montaña había sido dirigido por Gabriel Zapata Restrepo y Álvaro Ruiz, entre otros periodistas.

Le hice caso a Juan David y el gerente de ese entonces Omar Ramírez nos contrató a ambos con un salario mucho, pero mucho mejor que el de Todelar. El primero de enero de 1997, ambos, juan y yo, empezamos a trabajar bajo las directrices de la colega Ana Elena Uribe Calle.

Pasaron un par de meses y Anita quiso irse a trabajar al Noticiero Todelar de Antioquia, que en ese momento empezaba a ser dirigido por Javier Velásquez Yepes, quien llegaba con toda su tropa proveniente de Radio Súper de la que hacía parte Tatiana Vallejo, soltera en esa época…

En Últimas Noticias de Ondas de la Montaña nos quedamos sin director y sin rumbo por la sencilla razón que en esa época no se conocía ni el noticiero ni los nuevos y novatos periodistas.

Al tiempo fuimos llamados por la gerencia, con el propósito de notificarnos que a partir de ese momento, abril o mayo, más o menos de 1997, el periodista Marino Restrepo Maya asumía la dirección del noticiero. Ahí empezaron nueve años de aprendizaje, anécdotas e historias imposibles de olvidar…

Marino Restrepo, incansable trabajador, adicto al periodismo y la reportería cubría política y orden público. Yepes cubría Gobernación y Asamblea de Antioquia, además que fortalecía orden público, y yo, cubría Alcaldía y Concejo de Medellín, pero también orden público cuando los petardos explotaban en mi jurisdicción. Apenas empezaban a aparecer los celulares, no había internet. Todo era teléfono fijo o por unas panelas extremadamente pesadas de celulares para hacer informes en directo.

img006Se preguntarán por qué razón 19 años después cuento esta historia tan común para cualquier periodista de radio. Así se trabajaba 24/7 cuando era el caso. Lo narro porque la gratitud debe ser una condición permanente del ser humano que a muchos se nos olvida.

Con Marino Restrepo Maya aprendí a cuestionar y desconfiar de todo aquel que hace parte del Estado y del Gobierno. En esa época y por varios años tuvimos tres emisiones diarias, 7:00 am, 11:30 am y a las 6:00 pm.

En alguna ocasión entregué al director las noticias redactadas para las emisiones vespertina y de la mañana del día siguiente. Restrepo Maya, fue a buscarme un poco inconforme y me dijo: -“oiga hombre, ¿esas noticias qué?”. A mis veinti tantos años, un poco más irreverente que ahora le contesté: -¿Cómo que qué?, pues bien…

A Marino no le faltó sino ponerme la máquina de escribir de ruana para hacerme entender que hacer noticias con fuentes oficiales es hacerle el juego a los políticos y gobernantes de turno, y que por el contrario, hay que buscar otras fuentes y evidencias que demuestren la verdad verdadera de lo que mueven por debajo los integrantes de los círculos de poder. A partir de ese momento miro distinto, no creo fácilmente y soy peor que Santo Tomás, no meto el dedo para meter la mano completa.

Este fin de semana en compañía de mis amigos Juan David Yepes y César Augusto Duque fuimos a visitar a Marino Restrepo a la clínica. Padece de Enfermedad de Pick, bastante similar al Alzheimer, excepto que tiende a afectar únicamente ciertas áreas del cerebro. No puede hablar, se le olvidó fumar, escribir y leer y lo deben alimentar por el estómago, porque también se le olvido comer.

Pero algo pude apreciar en la visita a la clínica. Pude ver a un hombre de 69 años de edad, rodeado del afecto y el amor de sus hijos. Vi a un hombre sin memoria, a quien le salió una lágrima por su ojo izquierdo mientras nos miraba fijamente.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.