viernes, abril 12, 2024

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PURA VERDAD


A mediados del año 1996 tuve la oportunidad de hacer un reemplazo en el Noticiero Todelar de Antioquia, debido a que el periodista César Lema que cubría en aquella época la fuente Gobernación de Antioquia estaba de licencia.

El joven Álvaro Uribe era el mandatario seccional y el accidentado Pedro Juan Moreno a quien no le faltaba una nueve milímetros entre los calzones su Secretario de Gobierno, ¡qué dupla!, absolutamente fantástica.

Yo un pichón de veintitantos años de edad me estaba estrenando como periodista de radio. En esa época veía a Uribe y a Pedro Juan y quedaba, al instante, juagado en sudor, no preguntaba nada, porque no sabía nada, mucho que aprender…

A las 10:30 de la mañana de cada día los periodistas de radio armaban un desorden descomunal en el piso 12 de la Gobernación donde quedaba la Sala de Prensa, porque se debía enviar por fax los titulares para los noticieros del medio día. Los primeros que empezaban eran Todelar a las 11:00 y el Radio Periódico Clarín a las 11:30 de la mañana.

Entre las periodistas más acuciosas se encontraba Carla Marcela Ramírez Díaz oriunda de la ciudad de Neiva en el Departamento donde cada quien se puede pegar la rodadita, El Huila…

Pues Doña Carla, toda una señora profesional trabajó por varios años para el ínclito periodista Fernando Vera, hacia entrevistas en directo y reportes por teléfono fijo porque en ese momento, nada de celulares y Facebook Live…

Aprovechando febrero, el mes de los reporteros, la Asociación de Periodistas de Envigado aprovechó la oportunidad para resaltar el trabajo como periodistas no solamente a Carla Marcela, sino también a la comunicadora, ñera, bacana y entretenida María Victoria Correa Ramírez por su trabajo radial.

Ambas chicas que son conocidas en el bajo, medio y alto mundo de la “cosa pública” como “Las Lolitas”, mis “Lolitas”, recibieron el Premio “A la Verdad”. Abrazo y salud!!!…


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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.