A un año de las elecciones territoriales, las aspiraciones empiezan a buscar acomodo cerca del poder. Las versiones de pasillo sitúan a la Casa de Nariño y especialmente al despacho de Carlitos Ríos, en el recorrido de quienes buscan un aval para echar suertes en 2027.
LEA: VERDAD SIN MORDAZA: SERGIO ESTEBAN VÉLEZ Y EL DEBATE LITERARIO EN EL CARO Y CUERVO
En un año, en octubre de 2027, se realizarán las elecciones territoriales para elegir los nuevos alcaldes, gobernadores, concejales y diputados en todo el país.
En ese sentido, son muchos los políticos que aspiran participar de las elecciones, además que pretenden, los que dicen ser de derecha, aprovechar la percepción que ha generado el triunfo de “Abelito”, el presidente de la República.
El movimiento de “El Tigre”, obtuvo personería jurídica por decisión del Consejo Nacional Electoral bajo el nombre de “Defensores de la Patria”. Con ese reconocimiento, la colectividad podrá otorgar avales para las próximas elecciones territoriales.
Dicen los chismosos que por los corredores y pasillos de la Casa de Nariño ha desfilado el perro, el gato y el garabato con tal de hacer lobby con los integrantes del primer anillo de confianza de “my president” para intentar obtener el favor de “El Tigre”.
Argumentan que, con la favorabilidad del “tropero” presidente, podrían asegurar el favoritismo de su potencial participación en las próximas elecciones.
Según las versiones, entre los potenciales aspirantes de centro derecha también se encuentran los que quieren echar suertes por la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia, buscan apoyo y aval.
Lea: EN MEDELLÍN Y ANTIOQUIA: DIECISÉIS ASPIRANTES PARA DOS DESPACHOS
Una de las “paradas” en el recorrido por la «Casa», es en la especial Oficina de la Secretaría General, antes Departamento Administrativo de la Presidencia de la República, DAPRE, hoy a cargo del exsecretario de despacho de Antioquia, Carlitos Ríos. Fundamental esa estación…
Como es de conocimiento público, uno de los modelos de esa pasarela, ya mencionado en el sonajero, es el aspirante al gobierno seccional, Esteban Ramos Maya, hijo del político Luis Alfredo Ramos Botero.
Su renuncia a la gerencia de la FLA en julio, lo puso entre los tantos nombres que suenan para suceder a Andrés Julián Rendón, aunque Ramos ha señalado que todavía no está en campaña, que anda en cuartel de invierno.
Su aspiración la acompaña, Ramos papá, quien rompió cobijas, no muy públicamente, no sólo con Andrés Julián, el simpatiquísimo gobernador, sino también con Centro Democrático, la casa política que lo recibió después de la desarticulación del vetusto Alas Equipo Colombia, aquel consorcio político temporal con costeños que no salió muy bien que digamos.
Hasta acá, nada que no se comente: estrategia, lobby, rupturas, gestiones por un aval.
Lo nuevo, como la carne, se deja para lo último. Según la historieta, le salió competencia a Ramos Maya debido que existe otro político que le lleva la delantera con ese propósito que obtener el favor de “El Tigre” en la campaña a la gobernación de Antioquia.
Ese fulano, sostuvo una reunión a puerta cerrada con Carlitos Ríos, quien ya ni contesta el teléfono, pero entendible, así es el poder.
Caliche, le habría dicho a ese aspirante que se compromete con esa tarea, sin embargo, le enfatizó que, al fin de cuentas, quien toma la última decisión para apoyarlo es “Abelito” si lo ve con opción de poder.




