PODER EN DESCOMPOSICIÓN: ANGIE RODRÍGUEZ ROMPE EL SILENCIO

Las denuncias de Angie Rodríguez, hasta hace poco una de las funcionarias más cercanas al presidente Petro, revelan un inquietante panorama de presiones, amenazas, humillaciones y presuntas interferencias de “particulares” en las decisiones del Estado. Sus afirmaciones deben ser investigadas con rigor, pero la respuesta presidencial, marcada por ataques personales y divulgación de información sobre su salud, profundizó la sensación de que Petro termina atrapado en sus propias contradicciones.

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angie rodriguezAngie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia y gerente del Fondo Adaptación, decidió hablar cuando al gobierno de Petro le quedan pocos días.

Sus declaraciones no provienen de una adversaria tradicional, sino de una funcionaria que conoció desde adentro el funcionamiento de la Casa de Nariño y de quien llegó a ser considerada parte del “anillo” de confianza presidencial.

Precisamente por eso, sus señalamientos tienen una gravedad política que no puede ser desestimados como una simple pelea callejera.

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EL BILLÓN DE PESOS

La denuncia más inmediata está relacionada con la intención gubernamental de trasladar más de $1,2 billones de pesos del Fondo Adaptación hacia la entidad encargada de atender desastres.

Rodríguez sostuvo que esos recursos ya estaban comprometidos para obras de mitigación de inundaciones en La Mojana y afirmó que no fue convocada a una mesa técnica que justificara el movimiento presupuestal.

La entidad alertó a organismos de control sobre una posible desviación de poder, una falsa motivación y una expedición irregular de decisiones administrativas.

Más alarmante todavía es el relato de amenazas, persecuciones y agresiones que Rodríguez asegura haber sufrido desde que comenzó a denunciar irregularidades.

La funcionaria habló de un presunto intento de envenenamiento, del ingreso violento de hombres a la vivienda de sus padres y de advertencias que la llevaron a sacar a su familia del país.

También señaló que su esquema de protección sería insuficiente y responsabilizó públicamente a varias personas por lo que pueda ocurrirle, además que la misma Rodríguez expresó sentir miedo del gobierno al que sirvió.

El episodio también vuelve a exhibir el estilo desordenado con el que Petro “El Jaguar” ha conducido buena parte de su gobierno. No se trata de juzgar su intimidad ni de convertir rumores sobre su vida privada en argumentos políticos, sino de observar una administración marcada por improvisaciones, consejos de ministros convertidos en espectáculos, disputas públicas entre funcionarios, órdenes contradictorias y nombramientos cuestionados.

En lugar de responder detalladamente a las denuncias, Petro calificó a Rodríguez de manipuladora e incompetente y solicitó su salida del cargo. Además, publicó un documento relacionado con una incapacidad y cuestionó su condición de paciente.

Esa reacción fue interpretada como una humillación contra una mujer que había reconocido padecer ansiedad, insomnio y otras afectaciones derivadas, según su versión, por las amenazas recibidas.

Utilizar la salud mental para desacreditar a una denunciante no fortalece la defensa del Gobierno, por el contrario, proyecta abuso de poder.

Rodríguez respondió que se sentía violentada y traicionada por el presidente. Ahora bien, la puesta en escena resulta contradictoria, quien antes era presentada como una colaboradora cercana terminó expuesta públicamente por el mismo mandatario al que acompañó.

Petro en vez de controvertir documentos, explicar la destinación de los recursos o pedir investigaciones independientes, prefirió el ataque personal.

En política, esa estrategia suele utilizarse cuando se intenta trasladar la discusión desde la gravedad de los hechos hacia la personalidad de quien los denuncia.

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LAS HERMANITAS GUERRERO

las guerreroOtro capítulo delicado corresponde a Juliana Guerrero y su hermana Verónica.

Angie Rodríguez afirmó que Juliana, pese a no ocupar formalmente determinados cargos de dirección, habría presionado funcionarios, intervenido en nombramientos y solicitado espacios burocráticos y contractuales.

Paralelamente, empresarios las han señalado de presuntamente exigir pagos a cambio de facilitar contratos, acusaciones que ellas han rechazado y que deberán ser comprobadas por la justicia.

La existencia de mensajes, transferencias denunciadas y nuevas acciones judiciales hace indispensable una investigación independiente, sin defensas anticipadas desde la Presidencia como lo hace Petro.

Lo preocupante es que “El Jaguar” habría sido advertido sobre la supuesta influencia de Juliana Guerrero, y, según Rodríguez, no actuó para apartarla de escenarios institucionales.

El presidente incluso salió públicamente en defensa de las hermanas frente a los recientes señalamientos, una postura que provocó críticas dentro de su propio sector político izquierdoso.

Cuando el jefe de Estado protege políticamente a una persona cuestionada antes de que las autoridades esclarezcan los hechos, envía el mensaje equivocado que deja entrever que la cercanía con el poder puede pesar más que la obligación de rendir cuentas ante autoridades y opinión pública.

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EL OTRO “COLÁGENO”

gabriela munozAngie Rodríguez también mencionó a Gabriela Muñoz Olaya, una joven activista digital que ocupó un cargo asistencial en la Aeronáutica Civil.

Según la denunciante, Muñoz habría participado en reuniones directivas e influido en nombramientos dentro de la entidad, pese a no tener una posición formal que justificara semejante poder, además de los cuestionamientos por el nombramiento simultáneo de un familiar.

Muñoz negó categóricamente las acusaciones, aseguró que enfrenta una campaña de desprestigio y anunció acciones legales por injuria y calumnia.

El caso de la Aerocivil, sumado al de las hermanas Guerrero, deja una pregunta incómoda.

¿Cuántas decisiones públicas pudieron quedar sometidas a personas sin autoridad legal, experiencia suficiente o responsabilidad administrativa?

La administración del Estado no puede funcionar mediante amistades, influenciadores, emisarios informales ni círculos afectivos. Todo nombramiento, contrato o traslado presupuestal debe tener trazabilidad, soporte técnico y funcionarios identificables que respondan disciplinaria, fiscal y penalmente por sus actos.

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«DIGNIDAD DE CONGRESISTAS»

PACTOHMientras estas denuncias sacuden el final del mandato de Petro, la bancada del Pacto Histórico anunció que no asistirá a la posesión del presidente electo Abelardo De La Espriella, argumentando que su elección carece de legitimidad.

Resulta paradójico que quienes guardaron una dignidad bastante flexible frente a tantos escándalos del gobierno de Petro, descubran ahora una firmeza extraordinaria para ausentarse de un acto constitucional.

Podrán ejercer oposición, protestar y cuestionar al nuevo mandatario, pero desconocer la ceremonia democrática no borra el resultado electoral ni resuelve los cuestionamientos que deja su propio gobierno.

No harán falta. La democracia no depende de una bancada que decida dejar vacías sus sillas, sino del cumplimiento de la Constitución y del respeto a las instituciones.

Lo verdaderamente importante es que las denuncias de Angie Rodríguez no terminarán sepultadas por el cambio de gobierno, por el contrario, acarrearán muchas repercusiones. Ese es el miedo de Petro…

Si tiene pruebas, debe entregarlas, si existen responsables, deben responder. Colombia necesita verdad y justicia, no silencios, intimidaciones menos lealtades personales administrando el poder público.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.