sábado, julio 20, 2024

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TIRO AL BLANCO N° 165

La geología es la ciencia que estudia la composición, estructura y evolución en el tiempo de la Tierra. En este sentido, los geólogos se encargan, además, de comprender la evolución y movimiento de las placas tectónicas y conocer la historia de la tierra a través de los fósiles.
Esta ciencia, adquiere también, gran importancia en la exploración minera y de hidrocarburos como el petróleo y gas natural, puesto que sus profesionales, tienen los conocimientos necesarios para detectar está clase de elementos en una franja de tierra determinada, antes de iniciar alguna clase de excavación.
Por esa loable tarea, es que los habitantes de los municipios del suroeste de Antioquia, tienen el pelo parado, porque sienten pasos de animal grande, especialmente en Jardín, Andes, Támesis, Jericó, Valparaíso y Caramanta, para evitar nombrar 14 localidades más, que han manifestado su desacuerdo por el constante asedio de geólogos contratados por multinacionales privadas que pretenden, con la respectiva autorización del gobierno nacional, iniciar trabajos de campo en la región, con el fin de ubicar terrenos para la explotación minera.
Los habitantes de Jardín, por ejemplo, vienen liderando con el apoyo de la Alcaldía y varios líderes cívicos, una organización para reiterar su total desacuerdo ante una posible explotación minera en la localidad.
De acuerdo con la comunidad, una explotación minera generaría graves problemas sociales en el municipio, como presencia de delincuencia común y organizada, paramilitares y bacrim; prostitución al por mayor y al detal, pérdida de la vocación agrícola y turística, y graves impactos ambientales puesto que donde se pretende realizar las excavaciones, es el lugar en el que nace el agua que abastece el acueducto municipal.
Cabildos abiertos, marchas en contra de la minería y movimientos pacifistas, se están conformando para contrarrestar el impacto que podría generar la aparición de multinacionales mineras que quieren extirpar la calidad de los jardineños y los municipios vecinos del suroeste de Antioquia.
Un grupo de geólogos al parecer provenientes de Bogotá, visitó hace un par de días el municipio de Jardín, con el objetivo de realizar trabajos de campo en la parte alta de la vereda “Quebrada Bonita”, de donde nace la mayor cantidad del agua con la que sus habitantes “montan la aguapanela”.
Lastimosamente la gobernación del “Más Educado”, a través de la Secretaría de Minas, otorgó los respectivos permisos para los estudios de campo preliminares, aunque las autoridades ambientales tambalean para entregar las licencias que les permitiría a las explotadoras iniciar trabajos de excavación minera. Las empresas privadas no han podido adquirirlas, debido a que algunas franjas de tierra están protegidas como reservas naturales; sin embargo, los jurídicos de dichas empresas están moviendo lo necesario para obtener los permisos.
Cuando el grupo de geólogos llegó a Jardín, sintieron el rechazo de la comunidad, especialmente de los más enterados sobre el tema, razón por la cual, argumentaron que el objetivo de la visita era conocer afondo las comunidades indígenas y la vocación del municipio para lo que necesitaban protección por parte de la policía y un guía autorizado por la Administración Municipal, para realizar un recorrido por la zona rural en la parte alta de la localidad.
Jardín está localizado en las altas montañas de la Cordillera Occidental y aunque el cambio climático ha incrementado la temperatura, lo que disminuyó ese color rojo intenso en los cachetes, para los citadinos seguramente podremos seguir siendo pendejos e ignorantes. Pues ni lo uno, ni lo otro. Varios jardineños profesionales que regresaron a vivir una vida más tranquila en el terruño, confrontaron al grupo de visitantes acusando que la geología se encarga de tareas muy diferentes a las que realizan los profesionales de la sociología y la antropología, como hacer pasantías con resguardos indígenas para tener experiencias con yagé, con el fin de posibilitar que la «Pacha Mama» revele los duendes, elfos, genios y gnomos que ella oculta.
Al segundo día de permanecer en la localidad y al sentir el repudio de la comunidad, el grupo de geólogos se dirigió a la Estación de Policía, para solicitar seguridad en su trabajo de campo, pero tampoco recibieron una respuesta satisfactoria por dos aspectos. En primer lugar, la Estación no cuenta con el suficiente personal para esa clase de tareas a particulares, y segundo, la policía recibe órdenes de la Administración Municipal, que no apoya la explotación minera. Ese fue el compromiso del mandatario Álvaro Aníbal Carvajal Ochoa y el resto de sus edecanes.
Lo preocupante de esta clase de visitas intempestivas por parte de representantes de empresas privadas con intereses particulares y mucho ánimo de lucro, como la realizada por el grupo de geólogos, es que se pueden generar problemas de orden público, debido a que la comunidad, reclama información detallada sobre los proyectos de intervención minera que se están estudiando para ejecutar en la región.
Afortunadamente y gracias al Beato jardineño Juan Bautista, “Juan José Velásquez Peláez” Mártir de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y a los hechizos de una que otra bruja desocupada de las que toman tinto a diario en el atrio desde las seis de la mañana, los geólogos no pudieron hacer su trabajo de campo, y por el contrario, el guía que consiguieron para realizar el recorrido por la zona de influencia del proyecto minero, se les quitó a última hora y les insistió que era imposible acompañarlos debido a que esa zona es riesgosa por los posibles problemas de orden público. Les indicó que en caso de hacer la visita estaría bajo su propia responsabilidad.
Esa noche, el Beato y las brujas que abundan en mi tierra conspiraron, y con la complicidad de las cenizas y el olor a azufre del volcán Nevado del Ruíz, el vehículo en el que se movilizaban los geólogos resultó con las farolas reventadas, los espejos y parabrisas hechos trisas, para sellar la infructuosa visita.
Por cada día que pasa el escenario político para los integrantes del Partido Alianza Social Independiente, ASI, es más pequeño, y eso se debe a que sus dirigentes no han sabido moverse a la hora de reclamar lo que les pertenece en lo que tiene que ver con la participación activa y burocrática en la Gobernación de Antioquia, después de trabajar como “indios” en la pasada campaña electoral de octubre en el 2011.
El pobre futuro para la ASI, es inminente. Después de ocho años de hegemonía en la Alcaldía de Medellín, en la actualidad han perdido más 70% de la representación en el gobierno local, pero muchos creyeron que recibirían creces por el triunfo en la Gobernación: La victoria pírrica más grande del mundo.
Los integrantes de la ASI solicitaron al despacho del señor Gobernador de Antioquia conocer de primera mano los diferentes componentes del Plan de Desarrollo: “Antioquia, la más Educada” aprobado por la Asamblea Departamental.
El encuentro que se realizó hace unos quince días en las instalaciones del Centro Educativo Ferrini, ubicado en el centro de la ciudad, fue presidido por el chamuscado excandidato a la Asamblea Andrés Pérez, a quien le dieron como premio de consolación una Subsecretaría en la Dirección de Planeación Departamental. Pérez, quien ya pertenece al Partido Verde, antes era de la ASI, expuso las líneas del Plan que transformarán totalmente durante cuatro años la tierra antioqueña.
Al final la exposición, intervino otro de grandes genuflexos y quemados en Antioquia, puesto que ha sido candidato a cualquier cosa, sin obtener ningún triunfo. El manzanillo Iván Marulanda, terminó el encuentro explicando las bondades de tan magno decálogo de gobierno que permitirá que los antioqueños cambiemos de estilo de vida en pocos años.
Irrisorias son las posibilidades de la ASI en el Gobierno de Antioquia. Pero todo no es malo, falta es visión para salir de la montaña, pensaría Iván Marulanda, a quien sólo la ley le posibilitó emparentarse con el departamento a través de una asesoría, debido a que no lo pudieron contratar de manera directa por su mayoría de edad. Fajardo, lo puso a manejar las hojitas de vida para el manejo de la burocracia, que a ellos no les gusta para nada.
Cuando Marulanda exponía las bondades del Plan de Desarrollo, uno de los asistentes preguntó: -dotor Iván, y ¿cuál va a hacer la participación de la ASI en el gobierno de Fajardo, especialmente en lo que se refiere con puestos burocráticos?…
Ivancho cerró la boca y se mordió la lengua. Parpadeó y respiró profusamente. Pensó. Sus ojos se cristalizaron y los asistentes se percataron que se iba a reventar, pero no había más remedio que afrontar la directa blasfemia: -Al gobernador no le gustan esos temas de repartir cargos. Ese asunto de estar atendiendo gente solicitando trabajo no va con este gobierno, porque nosotros tenemos otra manera de entender la política, respondió…
Los asistentes asintieron con un grito: -¡Gloria a Dios!, pero no podían creer tanta infamia, después de haber trabajado en su proyecto político, no solamente en la campaña a la gobernación, sino desde ocho años atrás en su campaña a la Alcaldía de Medellín.
Marulanda, para no desanimar la ingenua tropa, recomendó a los asistentes permanecer atentos, para que se postularan a los diferentes proyectos que se formularán durante la alianza Antioquia-Chocó, con el fin de participar en posibles convocatorias.
Lo cierto, es que no queda más remedio que preparar viaje de recreo al Río Tutunendo, donde los chocoanos pasan tardes refrescantes en sus paseos de olla, porque por el momento no hay más…
“Mal paga el diablo a quien bien le sirve”. La situación de la mayoría de los integrantes de la desaparecida Alianza Social Indígena, hoy, Partido Alianza Social Independiente, es preocupante.
Los reconquistadores comandados por Sergio Fajardo tienen abandonados a sus líderes y bases populares, después de disecarlos como hacen las garrapatas con las vacas. No se puede olvidar que los dirigentes de la ASI, permitieron que Fajardo ordeñara la vaca y después se montará en el ternero, puesto que los reconquistó, los recolonizó y los sacrificó, para posteriormente desmantelar lo poco o nada que representaba su movimiento.
En la actualidad la participación de la ASI en el gobierno departamental es mínima, y la representación ciudadana en corporaciones públicas está en la misma situación. En la Cámara de Representantes se encuentra Juan Valdés, que estafó a este partido ocupando una curul en su nombre, además, que no ve la hora de salir a matricularse con los “Verdes”, como lo hará para las próximas elecciones al Congreso. En el Concejo de Medellín se encuentra Luis Bernardo Vélez en plena soledad, porque la única ayuda que recibió de “Los Transformers” fue pura zancadilla, puesto que hicieron hasta lo imposible para quemarlo en las pasadas elecciones.
Los únicos indígenas que lograron exprimir las ingenuas intenciones de la ASI, son los de siempre. A Eulalia Yagarí, quien se quemó como candidata a la Asamblea Departamental, debido a que le cobraron sus errores políticos, la consolaron con una asesoría en la Secretaría de Asuntos Indígenas, y al único indígena con barba conocido después de 515 años del descubrimiento de América, Jesús “Chucho” Ramírez lo acomodaron también como asesor en la Secretaría de Gobierno de Antioquia.
Ambos carguitos contaron con las genuflexiones de Alonso Tobón, uno de los mentores del «triple P» Pobre Partido Político que pierde el equilibrio y le tiemblan las piernitas siempre que se cerca el gobernador. Eulalia, “Chucho” y Tobón son la línea profesional que representa a la Alianza Social Independiente en el Gobierno de Fajardo, y son obviamente, los que han posibilitado que desde hace ocho años a este partido le vengan haciendo el permanente examen de próstata.
Con la complicidad de los dirigentes de la ASI, Fajardo logró el aval para su campaña a la Alcaldía, en la que ofreció representación en su gobierno únicamente a los mestizos colados en el partido, porque el respaldo a las comunicadas indígenas fue nula.
Después de su Administración, Fajardo se las ingenió para filar la tropa, con el fin de fortalecer las campañas a la Alcaldía de Alonso Salazar y posteriormente la de Congreso, en la que obtuvieron resultados desastrosos, logrando la penosa representación de Juan Valdés, que como buen seguidor de Gonzalo Arango, no ha hecho nada.
El otro golazo tienen que ver con el cambio de nombre, de “Indígena” a “Independiente”, estrategia que haría sentir mucho más cómodos a los reconquistadores que tienen representación en corporaciones públicas.
Si los miembros y dirigentes que integran el Partido Alianza Social Independiente, continúan con su miopía electoral y programática, a la hora de realizar convenios con otros partidos, especialmente con los “Verdes”, se verán avocados a perder la poca representación que ostentan en la actualidad.

La amenaza es la conducta que consiste en causar o infundir miedo en una persona, a través de un anuncio o mensaje que pretende ubicar al individuo en una situación de riesgo de muerte.

Esa es precisamente la lamentable situación que afrontan los concejales de Medellín, Robert Bohorquez, Nicolás Echeverri, Jesús Aníbal Echeverri, Juan Felipe Campuzano y Bernardo Alejandro Guerra, debido a las denuncias de hechos de corrupción que han realizado durante su trabajo como servidores públicos.
Reprochable que esta práctica continúe presentando, con la que la delincuencia sigue haciendo presencia.

El presidente del Concejo Bernardo Alejandro Guerra, rechazó la utilización, de manera indebida, del recinto de sesiones de la Corporación, en mayo del año anterior para la grabación de un video musical.

En el video, “Ven Aquí”, del cantante Mateo Carvajal, aparecen varios jóvenes bailando encima de las curules de los concejales, actividad que se realizó sin la debida autorización.
La grabación se produjo al medio día del sábado 7 de mayo después de terminada la sesión plenaria del día. Quienes participaron en la actividad tuvieron acceso al recinto con base en la gestión de un asistente de uno de los concejales, quien desconocía la situación.

Después de cualquier evento, fiesta o coctel, lo único que quedan son las fotos para recordar buenos momentos.

En la fotografía quedaron para la posteridad dos periodistas caídos. Sentaditas, las “Lolas” del periodismo local, Carla Ramírez y Victoria Correa. De pie: los periodistas Jota Jairo Hoyos en el centro; acompañado de los finados José Noé Salcedo y Dayro Correa. Según Jota Jairo, la fotografía fue tomada aproximadamente en el año 2003, en la sede de la empresa Automontaña de propiedad de otro muerto, el Senador Luis Guillermo Vélez Trujillo.

Por: Adolfo León Ospina Mejía

Muchas veces en este blog se hicieron denuncias en torno a las irregularidades en los manejos de las finanzas de la gran empresa Municipal UNE, que es de todos y a todos nos debe doler.
A las denuncias que hablan de los multimillonarios pagos de viáticos y otros irregulares manejos de las finanzas de nuestra empresa, parece no les paramos muchas bolas, pues para nosotros, pobres mortales, cuando nos hablan de cifras de más de 6 ceros nos hablan en una esfera de lo supra terrenal, la esfera etérea de lo divino a la que sólo accedemos en películas como la gran estafa.
Pero cuando las irregularidades se asientan en el plano de lo humano y lo que tenemos es un problema en nuestra obsoleta línea telefónica fija sí nos pellizca y mucho. Invito a los lectores a que intenten poner una queja en UNE al 4444141 donde le contesta una máquina mamona ella con el mensaje del nuevo sistema automática de quejas, que le solicita al quejoso por 5 veces el número de cédula y por 5 veces el número del que está llamando y por 5 veces el número que posee el problema, termina uno desconcertado colgando con el dedo ampollado de teclear números y sin nadie que lo atienda.
Bien por la automatización de los procesos en las empresas, pero mal por esos intentos que amparados con el sofisma de la sistematización lo que buscan es torpedear los mismos procesos para que la gente no se queje.
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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.