sábado, julio 20, 2024

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TIRO AL BLANCO N° 173

Varios empleados de la Alcaldía de Medellín, están brincando en una sola pata por la inminente salida de la Administración Municipal de Carlos Andrés Pérez Múnera, el sobrino de monseñor, quien renunció la semana anterior al cargo de Secretario de Evaluación y Control, porque se dio cuenta de lo que le subía pierna arriba.

Desde que el exalcalde Alonso Salazar lo nombró en el cargo de periodo fijo al final de su mandato, se iniciaron varias investigaciones en su contra, debido a que no cumplía ni los requisitos, ni tenía la suficiente experiencia para asumir las tareas, entre las que se cuentan exigir eficiencia y garantizar la óptima realización de cada uno de los procesos que se adelantan en las diferentes dependencias del municipio.
El ambicioso Carlos Andrés Pérez Múnera, quien alardea por la insuperable calidad de los egresados de la Universidad Pontificia Bolivariana que dirigió su tío purpurado hasta finales del año 98, es un mal remedo de Joseph Fouché, Duque de Otranto, personaje de la política francesa que se caracterizó por su habilidad para asegurarse su propia supervivencia y por mantenerse en el poder a toda costa, independientemente de quien ocupe el poder.
Desempeñándose como Secretario de Control Interno, y pese a que no hace parte del corazón del Alcalde Gaviria, se las ingenió para que lo nombraran como Coordinador del Proceso de Modernización del Municipio de Medellín, sin pensar en que dicho nombramiento fue otro paso en falso.

Una vez Carlos Andrés Pérez Múnera inició su trabajo como Coordinador del Proceso de Modernización del Municipio, abogados de la misma Alcaldía, alertaron sobre la irregularidad en la que estaba incurriendo el sobrino de monseñor, puesto que no podía ser supervisor, y además, ejecutor de la transformación del municipio al mismo tiempo. Es decir, Pérez Múnera, no podía ser Secretario de Control Interno y desempeñarse a la vez como Coordinador de la Modernización de la Administración.

Esa situación, llevó al funcionario a presentar su renuncia al cargo, con agravantes para sus intereses personales. La modernización del Municipio de Medellín deberá estar lista el 9 de septiembre, para posibilitarle al Alcalde emitir los decretos de cancelación y creación de dependencias y unidades en el aparato municipal.
Eso significa, que muchos cargos se suprimirán, se trasladarán y se crearán, aspecto que en determinado momento podría generar inconvenientes y malestares entre los funcionarios de carrera administrativa, y libre nombramiento y remoción que trabajan actualmente en la vieja estructura municipal. Los sindicatos tienen el pelo de punta.
¿Quién para que enfrentar ese posible berenjenal? Pues el maltratador Carlos Andrés Pérez Múnera, el sobrino de monseñor, quien por A, por B y por C, quedará desgastado y por fuera del gobierno una vez termine la implementación de todo el proceso, debido a que al piso 12 de la Alcaldía no le interesa seguir acolitando rezagos de gobiernos anteriores, que no tienen nada que ver con el liberal.

Para nadie es un secreto que una de las grandes derrotas que tuvo el Gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, se presentó en las elecciones de Congreso de 2010 con su “Selección Colombia”, en las que sólo logró desastres. De la gran lista de intelectuales sin votos y sin experiencia en la actividad política que presentó, no logró resultados significativos.

Además, demostró que su caudal electoral, para nada despreciable en la actualidad, es incapaz de endosarlo a cualquiera de sus lavaperros. Entiéndase lavaperro, como ese personaje bien vestido y bien hablado, miembro de organizaciones políticas mafiosas que se encuentra siempre en un segundo o tercer nivel de importancia y que posee la gran ambición de ascender en la misma organización para desbancar al jefe. Y digo Organizaciones Políticas Mafiosas, porque la pérdida de 100 mil millones de pesos en el negocio de Orbitel, todavía sin esclarecer, más los despilfarros en UNE Telecomunicaciones, para no tocar más temas, no tienen presentación, en esta clase de políticos que recitan a los cuatro vientos, proteger los recursos públicos.
Esa vez, recordamos con alboroza felicidad, Fajardo se pelo por dos crespos, casi logra meter a Beatriz White como Senadora de la República, pero lastimosamente se llevó un premio pírrico: Juan Manuel Valdés Barcha logró una curul en la Cámara de Representantes por el Departamento de Antioquia, bajo el aval de la desmantelada Alianza Social Indígena, hoy Partido Alianza Social Independiente, ASI, con resultados en su trabajo político y legislativo, sin ninguna clase de relevancia.

Pese a que el Gobernador de Antioquia Sergio Fajardo se comprometió con su gabinete a trabajar los cuatro años de su administración, algunos de sus amigos están pensando en cómo participar en la contienda electoral para Congreso de la República que se inicia el año entrante.

Piensan echar suertes, el Exdirector de Planeación, David Escobar, el Secretario de Gobierno Departamental, Santiago Londoño, el Exsecretario de Gobierno Municipal, Mauricio Faciolince y la Secretaria de Participación y Desarrollo Social; Beatriz White, como aspirantes al Congreso de la República.
Con la disidencia del grupo de amigos del Gobernador, que pertenecen al Partido Verde, ¿qué estará pensando la Dirección Nacional que orienta Carlos Ramón Merchán al que tienen vetado en Antioquia?
Para ellos no será fácil obtener los avales para sus aspiraciones, por lo que se prevé que a través del movimiento “Pido la Palabra”, se empiece en los próximos meses la recolección de firmas para sacar estas posibles campañas adelante.

Mientas las direcciones Nacional y Departamental en Antioquia del Partido Verde jalan para lados diferentes con respecto a sus intereses políticos, la dirección municipal en Medellín va de mal en peor, debido a que sus integrantes no tienen claro un horizonte que les permita fortalecer la representación colectiva, debido a que todo se mueve a través de intereses particulares. Por esa razón, algunos integrantes de este garaje argumentan que los Verdes en la ciudad, carecen de directrices serias y sólidas por parte de sus directivas.

Y es que esa desunión es tan evidente, que la bancada del partido en el Concejo la refleja. Son tres tristes tigres, novatos y sin poder de decisión, cada uno tirando para su lado y con intereses políticos diferentes. Sin embargo, los últimos acontecimientos hacen pensar que en pocos meses esta bancada en el Cabildo Municipal fortalecerá su desunión, debido a las jugadas de los “compromisarios” en Antioquia, que los harán tomar rumbos distintos. Entiéndase que los “compromisarios”, están integrados por Dios y los Querubines. Ver La Cofradía de Dios

El permanente rifi rafe entre unos y otros, está cada vez mejor. Los líderes de la disidencia Verde, es decir, los fajardistas, que desconocen el nivel central bogotano, están que braman por el nombramiento del Concejal Miguel Andrés Quintero como miembro de la Dirección Nacional del Partido Verde, aspecto que evidencia que “El Marranito”, se salió del chiquero político de fajardo hace mucho tiempo, es más, otros aseguran que nunca ha pertenecido al séquito de sacristanes que acolitan al gobernador.

Tanto es el malestar de la disidencia, que el nombramiento del Concejal Yefferson Miranda como miembro de la Dirección Departamental de jóvenes del Partido Verde en Antioquia, quedó minimizado y sin mucho peso a la hora de medir las cargas de poderes.
Por: Adolfo León Ospina Mejía
Los medios de comunicación, tan acuciosos ellos en la búsqueda de la noticia y el bienestar del país (Jijijij), nos campanearon insistentemente la semana anterior con los “diálogos exploratorios entre gobierno y guerrilla que se estarían dando a espaldas de la población colombiana”, replicaron tan fuerte esas campañas mediáticas que no le quedó más opción al presidente de la república que reconocer lo que se estaba haciendo en una escueta rueda de prensa de menos de 2 minutos.
La alternativa de un nuevo proceso de paz, ha levantado la voz de todos los analistas, en cuanto a la posibilidad real de acabar este extenso y absurdo conflicto por una vía diferente a la de las armas, reconociendo insistentemente el peso que al respecto debe tener la historia de los procesos de paz en Colombia.
Esperamos que esta vez se aplique la dinámica natural del dia-logo, que si en un momento las partes se sientan a negociar lo hagan en un verdadero estadio de honestidad y capacidad de discusión propositivo y no en el escenario creado de desconfianzas, temores e intereses particulares; esperamos que la agenda, independientemente de que los medios de comunicación la comparta o no, tenga como fin único una nueva alternativa para el país, esperamos que no se le cocinen de la ira los huevitos a don Uribe y que de una vez por todas haga algo por la patria: quedarse callado; esperamos que las FARC, no hayan pasado 50 años en el monte haciéndole la guerra a la población sin más fines que el económico y que por el contrario aporten a la construcción de un país más ecuánime. Por último esperamos que la verdadera población civil, no la agrupada en FENALCO, ANDI, ASOBANCARIA, REDEPAZ, etc., sino los ciudadanos de a pie los que a diario laboramos por el país, los campesinos, indígenas y negros que han sufrido esta guerra en carne propia, seamos tenidos en cuenta, no como protagonistas del proceso, sino como protagonistas de la paz.
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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.