martes, abril 16, 2024

Lo último

Noticias relacionadas

AMOR A LOS ANIMALES

p1En los artículos anteriores no quise referirme de manera directa, pero un buen entendedor intuye que la única manera posible de haber podido parar la leptospirosis que padecen más de 400 animalitos, hubiera sido el sacrificio de los primeros 90 contagiados por una infección.

Lastimosamente desde la Subsecretaría de Gestión Ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente de la Alcaldía de Medellín, existe personal desde hace unos 8 años aproximadamente que el amor a los animales sobrepasa la sensatez, la gestión administrativa, la eficacia y la eficiencia.

Hay empleados de esa Subsecretaría a los que se le parte el corazón tener que decidir entre sacrificar un animal enfermo y tener uno enfermo terminal o en transición como dicen otros.

Ese comportamiento lo llaman los psicólogos, psiquiatras y profesionales de la cabeza como FATIGA COMPASIONAL, y de eso es lo que padecen varios de los funcionarios de esa dependencia que por haber retrasado el sacrificio de 90 animales enfermos, hoy afrontan el problemita de atender 400 más…

En lo referente a la Fatiga Compasional, el psicólogo Edwin Alberto Carmona López de la Universidad de Antioquia explica:

“(…) Es la preocupación y estrés producidos en personas que trabajan en pro de los animales y que puede llevar a experimentar fatiga, temor y stress”. Ocurre a partir de la percepción que las personas tienen de los sufrimientos, padecimientos y/o necesidades que los animales en estado de abandono presentan a menudo, dada su condición. Algunos de los síntomas que se han estipulado para este padecimiento son: Agotamiento físico y/o mental, bajo rendimiento, sentimientos de culpa, mal humor e irritabilidad, adopción del sufrimiento de los animales o algunos problemas como propios, abandono de su propia persona por ayudar a los animales, relaciones interpersonales afectadas y problemas de salud, así como pérdida de esperanza (…)”. Ver documento

Artículo anterior
Artículo siguiente
Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.