martes, abril 16, 2024

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SOBRE AVISO

p3Defensores de los animales manifestaron su preocupación por la situación que atraviesa La Perla, Centro de Bienestar Animal, adscrito a la Secretaría del Medio Ambiente de la Alcaldía de Medellín.

En la actualidad unos 400 de los cerca de mil animales aproximadamente que se encuentran en la perrera están contagiados con leptospirosis, una enfermedad contagiosa producida por una bacteria que afecta tanto a los animales como a los humanos.

Algunos síntomas de esta enfermedad son insuficiencia renal y hemorragias por vías urinarias e ictericia, entre otras complicaciones multisistémicas.

El contagio a las personas puede presentarse por contacto directo con orina, mucosas conjuntiva, nasal y oral, piel erosionada o tejidos de animales infectados. También de manera indirecta a través del contacto con el agua o tierra contaminada. La leptospirosis de no ser tratada a tiempo puede ser una enfermedad mortal.

El asunto con la leptospirosis es que al parecer y de acuerdo con los comentarios de integrantes de una ONG animalista, dos personas están contagiadas con la enfermedad y de no tomar cartas en el asunto, se podría generar un problema de salud pública, dicen.

DESCUIDO ADMINISTRATIVO

p2La Perla, Centro de Bienestar Animal es uno de los programas bandera de la Secretaría del Medio Ambiente de la Alcaldía de Medellín que ofrece permanentemente programas sobre educación de bienestar animal en colegios, escuelas y universidades.

Entre otras de las actividades del Centro de Bienestar Animal se encuentra el Programa de Adopción, que aunque con falencias, pretende desestimular la compra de animales, y por el contrario, generar en la ciudadanía la cultura de ofrecer de manera voluntaria un hogar para los animales que han sido abandonados.

La Perla, funciona bien o regular, pero funciona. Hasta noviembre del año 2012 aproximadamente la Universidad CES mediante convenio con la Alcaldía de Medellín manejaba el sitio, prestando la atención veterinaria y el personal asistencial como auxiliares, enfermeros que además ofrecían asesorías en bienestar animal. La interventoría de ese convenio estaba a cargo de funcionarios de la misma Secretaría del Medio Ambiente.

De acuerdo con personal del Municipio, la Universidad CES no veía ninguna clase de utilidad económica en el convenio, aspecto estipulado y reglamentado por las normas. No obstante, la Universidad CES incrementó notablemente los precios de los servicios veterinarios, decisión que llevó a la Alcaldía a cancelar el convenio, para contratar posteriormente a la Universidad de La Salle.

El cambio de operador del convenio del CES a La Salle generó que también saliera personal veterinario que trabajaba en La Perla y aunque no está tipificado como una irregularidad administrativa se afectó el funcionamiento de la entidad, desestabilizando el Programa de Bienestar Animal puesto que no se tomaron las decisiones necesarias para impedir la aparición y el contagio de los animales por la leptospirosis.

El hacinamiento en el que se encontraban los animales en La Perla, hace varios meses, fue una de las causas por la que inicialmente unos 90 animales resultaron contagiados por la enfermedad no fue tratada a tiempo y que lastimosamente tendría que desencadenar el sacrificio de los animales, decisión que tampoco se tomó.

Esa dilatación en decidir lo inevitable arrojó como resultado que en la actualidad existan más de 400 perritos y gatos que esperan ser “librados” de la enfermedad para evitar un problema de salud pública.

Una ex funcionaria de la Secretaría del Medio Ambiente, sostuvo la necesidad de crear o activar nuevamente para La Perla un Comité de Ética, con el propósito de estudiar cada caso, con el propósito de determinar a través del grupo interdisciplinario la mejor decisión en el cuidado de los animales.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.