domingo, mayo 19, 2024

Lo último

Noticias relacionadas

GLIFOSATO VS AGUA DE PANELA

Desde varias semanas atrás, el país se ha visto envuelto en un debate no de poca monta relacionado con el uso del Glifosato como forma de atacar los cultivos de coca.

Los planteamientos esgrimidos por parte de unos y otros se alejan de la realidad de un mundo que definitivamente ha empezado a cambiar la estrategia de lucha contra uno de los flagelos más grande de humanidad en los momento actuales.

De nuevo, y como si estuviéramos devolviendo el casete con lapicero a la usanza de nuestros tiempos mozos para evitar gastarle pilas a los wolkman, el debate se genera desde las esquinas de dos viejos conocidos, el Santismo y el Uribismo.

El Glifosato, usado en Colombia para asperjar las grandes hectáreas de cultivos de la “mata que mata” y que sus cosechadores han aprendido a contrarrestar rociando las plantaciones con agua de panela, fue una exigencia del gobierno de los Estados Unidos en contraprestación a unos bondadosos créditos de la comunidad internacional, arguyendo su efectivo poder de destrucción y la poca incidencia del producto en la salud de los humanos, pese a eso el uso de este herbicida ha sido restringido en gran parte del mundo, incluso en un momento determinado el Estado colombiano se vio en líos con el Ecuador por el uso indiscriminado del producto en la frontera que afectaba a sus campesinos.

La discusión sobre los efectos nocivos del glifosato en la salud de los humanos ha transcendido a connotadas instituciones científicas, por un lado un panel de expertos de la Agencia Internacional para la Reinvestigación en Cáncer (LARC, por su nombre en inglés), clasifica a nuestro protagonista en el grupo 2A, esto significa que es probablemente carcinogénico, así mismo Greenpeace, también ha revelado estudios sobre los efectos nocivos del Glifosato, por su parte, el subsecretario de asuntos antinarcóticos del país del norte planteó que su gobierno tiene suficientes pruebas de lo contrario.

Al interior del país el debate es definitivamente político, los Uribistas han reiterado que dejar el uso de ese herbicida lo único que generará es el aumento de los cultivos y el fortalecimiento del negocio de las FARC, el gobierno sigue planteando que asperjar los cultivos ilícitos con Glifosato es perjudicial para la salud, pero que no lo es para los de arroz, maíz y otros comestibles, contradicción esta usada por la contraparte para desacreditar la tesis inicial.

La miopía de los godos dirigentes colombianos no deja conocer de fondo el verdadero fin de una decisión de ese tipo, que tiene que ver con una paulatina legalización de la producción y comercialización de la coca y la consabida desarticulación de las mafias encargadas del lucrativo negocio, tendencia esta que cada día toma más fuerza en el mundo entero.

Artículo anterior
Artículo siguiente
Adolfo Ospina
Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.