jueves, mayo 30, 2024

Lo último

Noticias relacionadas

“PAZ POR ENCIMA”

timochenko_y_santos_0

Muy posiblemente “El Anterior” Gobernador del Departamento de Antioquia tenga una nueva oportunidad para mojar prensa a nivel nacional, gracias a la opción que, al parecer, le otorgará su mejor amiguis, el Presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón.

A medida que se va desarrollando el Proceso de Paz entre la Guerrilla de las FARC y el Gobierno Colombiano, Santos le dará otra palomita a Sergio Fajardo para que se convierta en Delegado del Presidente ante los diálogos en la Habana, Cuba.

Las suspicacias de ese posible nombramiento, dicen algunos integrantes del nuevo Gobierno Departamental, es que la disparidad existente entre el Presidente Santos y el mandatario seccional Luis Pérez que dejó como resultado la temporada electoral del año anterior, son casi inconciliables, situación que se evidenciará cuando llegue el momento de unir fuerzas para asumir el posconflicto.

Algunos dirán que una simple diferencia electoral entre Presidente y Gobernador no podrá estar por encima de “La Paz”, pero lo cierto es que coincidir con la misma intención cuando Fajardo sea posiblemente representante del gobierno de Santos será bastante difícil.

En la década de los noventa Sergio Fajardo Valderrama fue integrante de la desarticulada Comisión Facilitadora de Paz de Antioquia, que se encargó de dialogar con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, ELN.

Dicha Comisión Facilitadora fue auspiciada en su momento por la Caja de Compensación Familiar de Antioquia, Comfama, en donde al parecer se les filtró en un puesto de trabajo una familiar de un “eleno”, y donde, además, algunos de sus integrantes recibieron honorarios por su labor filantrópica en pro de la paz, sin hacer absolutamente nada.

Artículo anterior
Artículo siguiente
Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.