jueves, mayo 30, 2024

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DE TODOS MODOS, MUY DURO

Matrimonio es matrimonio y yéndole a uno muy bien es muy duro. Todavía recuerdo cuando el abuelo de mi hijo me dijo que el mejor estado del matrimonio es la viudez así el muerto fuera uno. Dieciséis años después esa frase célebre sigue vigente.

El matrimonio entre heterosexuales, homosexuales y lesbianas es la misma vaina. Las responsabilidades de esta «empresa» que asumirá la comunidad LGTBI no cambiarán así la Corte Constitucional lo haya avalado. El matrimonio no es ni peor ni mejor, es muy duro.

El fallo de la Corte no cambiará la percepción que existe sobre el matrimonio, ni mucho menos se incrementará la unión entre parejas que quieran entablar nupcias ante el Estado en cualquier juzgado que se respete.

Los servicios, la renta, el mercado y la monotonía doméstica y sexual que cada día se vuelve más pesada, son el eje transversal que acarrea la convivencia. Pero la cultura judeocristiana más la imponente Iglesia Católica Apostólica y Romana piensan distinto como si el matrimonio fuera un trofeo o garantía de felicidad.

Que se casen entre perros y gatos, gatos y perros, igual el efecto es el mismo. El matrimonio así no quieran aceptar públicamente, es una empresa en desuso, que nunca ha funcionado que se inventó Inocencio Tercero y sus seguidores, después que asesinaran los albigenses, descendientes de Jesús, que practicaban la bigamia.

Santas, pero de verdad pa’ Dios, fueron nuestras abuelas antioqueñas que parieron muchachitos como curies, sin chistar ni protestar porque silenciaron hasta la muerte el tedio y la desesperanza de someterse a los peores y únicos “polvos” de la existencia sin algún ápice de placer o erotismo porque era pecado. Se pasaron del cielo esas mujeres…

Todo en este país es un chiste de Don Jediondo. Jueces y notarios manifestaron que podrán escudarse en el Artículo 18 de la Constitución Colombiana para argumentar “objeción de conciencia” para no casar personas del mismo sexo. “Nadie será molestado por razón de sus convicciones o creencias, ni compelido a revelarlas, ni obligado a actuar contra su conciencia. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva”.

Para acabar de ajustar la Fundación Marido y Mujer denunció ante la Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara de Representantes a los seis magistrados que dieron su aval a la posibilidad de que jueces y notarios unan en matrimonio civil a las parejas del mismo sexo. La denuncia se interpuso por los posibles delitos de prevaricato por acción, prevaricato por omisión, abuso de poder y extralimitación de funciones.

La denuncia fue dirigida contra los magistrados Luis Ernesto Vargas Silva, María Victoria Calle, Alberto Rojas Ríos, Gloria Ortiz, Jorge Iván Palacio y Alejandro Linares.

Que se casen los que quieran. La Constitución Colombiana garantiza por lo menos en el papel, la igualdad entre individuos. Que se casen los homosexuales y lesbianas para que vean como es de bueno…

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.