viernes, febrero 23, 2024

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LIBERAL MUY AZUL

“Para godos los liberales de Marinilla” decían mis padres cuando, una azul y el otro rojo, se enredaban en una disputa partidista. Y tenían razón, pero no sólo los liberales de Marinilla, sino todos los liberales de Colombia. El proyecto de ley presentado el pasado 20 de julio por la Senadora liberal Viviane Aleyda Morales, con el que pretende hundir la adopción por parejas del mismo sexo, no deja dudas en el carácter conservador de los miembros de este partido.

Las creencias particulares y los preceptos morales son completamente respetables en cada individuo, así como la religión que profesen, pero cuando esos principios atentan contra la evolución natural de las sociedades, interponiéndose desde los órganos encargados de generar el nuevo rumbo de una nación, esas particularidades se convierten en un peligro latente.

Parece que los legisladores, especialmente Morales, han olvidado que gracias a la Constitución del 91 Colombia hizo una escisión vital entre el Estado y la religión, blindando con eso la nociva influencia de los sectarios principios religiosos en las decisiones concernientes a la civilidad.

Nuestra sociedad ha cambiado, no por gusto ni por capricho. Actualmente las familias biparentales no son las más comunes, las relaciones afectivas humanas han trascendido la barrera de la heterosexualidad y las mujeres han asumido si tener o no hijos y en qué momento hacerlo.

Y no sólo en el ámbito afectivo-relacional se viven cambios trascendentales. Las relaciones laborales han cambiado, las comunicaciones han revolucionado el mundo eliminando las barreras espaciotemporales y los dogmas han empezado a desmoronarse como castillos de arena, en ese escenario pretender echar atrás medidas tomadas en derecho, como el matrimonio igualitario, el aborto y la adopción por parejas del mismo sexo, es una zancadilla a la modernidad social colombiana.

Sin embargo, lo más preocupante de todo es que sean miembros del partido Liberal de Colombia, los que se dicen descendientes de las teorías que alimentaron la igualdad y la equidad social, los que interpongan los obstáculos al cambio social.

Es hora de que el partido liberal asuma una postura como tal, y si lo que no quieren es vestirse de azul como su teórico contradictor ideológico, pues que se refugien en movimientos como Cambio Radical, o el mismo Centro democrático, que han sido más transparentes en los principios que los rigen.

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Adolfo Ospina
Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.