miércoles, mayo 22, 2024

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PUNTO DE NO RETORNO

Hoy, después de 27 días de paro del magisterio colombiano, 18 de ellos hábiles de trabajo académico, el movimiento huelguístico parece estar llegando al punto de no retorno.

El gobierno plantea la inexistencia de recursos para solucionar las peticiones de la Federación de Educadores de Colombia, por su parte FECODE, ha radicalizado sus posiciones, llevando a casi el 98% del magisterio colombiano a la para total.

El problema es estructural. Ya en el 2001 durante la presidencia de Pastrana hijo, cuando Juan Manuel Santos era ministro de Hacienda, los educadores hicieron una protesta de 38 días hábiles, en contra de la reforma a las transferencias contemplada en el acto legislativo 01 de ese año y con el cual se vaticinaba la debacle económica que se le venía al sector educación y que hoy tiene a cerca de 320.000 maestros en cese de actividades.

Como era de esperarse el acto legislativo fue aprobado en último debate en el Congreso de la República, y dio pie a que el entrante presidente Álvaro Uribe Vélez, firmara como uno de los primeros actos de gobierno, sino el primero, el decreto 1278, que regula hoy la profesión docente, y, como lo habían vaticinado los educadores en ese momento se desfinanciara la educación pública.

Como pincelada final el momento político de Colombia pocas esperanzas despierta. Juan Manuel Santos está en su tope de impopularidad y en la etapa final de su mandato, por lo tanto poco o nada tiene para perder, podría, por consiguiente, aprobar todo lo solicitado por FECODE, con dos consecuencias inmediatas, la primera, tener que trasladar recursos de otros rubros, sacrificando con ello grandes partidas de mermelada ya asignada indispensable en época preelectoral; la segunda, fortalecer un gremio que duramente ha sido golpeado y que en su momento fue considerado por asesores del FMI, como un obstáculo para la prosperidad económica de Colombia.

La segunda opción que tienen el Presidente, y que parece es la más obvia, de hecho la anunció por los medios de comunicación, es negarse a todo tipo de cambio estructural, con lo que cerraría con cerrojo las puertas a toda negociación.

Por su parte FECODE no la tienen más fácil, ha radicalizado el paro, por lo que los educadores esperan una negociación muy fructífera para el gremio, con una arista adicional, los logros que se obtengan no tendrán una repercusión inmediata en el día a día de los maestros, por lo que una información manipulada o imprecisa podría despertar la sensación de traición al movimiento de parte de los negociadores (FECODE), ambiente que se generó en la negociación del pliego presentado en el 2015.

Las soluciones no se otean en el horizonte, por el contrario las partes han llegado a inamovibles, arrinconando cualquier salida a un conflicto que afecta a toda la población colombiana.

Adolfo Ospina
Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.