miércoles, abril 24, 2024

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SENADO ANTIOQUEÑO

Con cerca del 100% de mesas escrutadas, podrían ser 10 o un poquito más los candidatos antioqueños que lograrán sostener y llegar por primera vez al Senado de la República.

Brincando en una sola pata se encuentran algunos de los integrantes del Partido Centro Democrático. En primer lugar se encuentra Álvaro Uribe quien logró 875 mil 554 votos.

Paola Holguín demostró que tiene “huevo” y “gónada” grande al llegar a los 58 mil votos, mientras el hijo del exministro Santiago Valencia alcanzó los 35 mil 351 votos. El sobrino del gobernador Nicolás Pérez, quien también logró su puesto en la Cámara Alta llegó a los 28 mil 983 votos.

Aunque lastimosamente Antioquia perdió una curul por el Partido Conservador llegaron sin afugias Carlos Andres Trujillo con una votación de 86 mil 721 y Juan Diego Gómez 74 mil 243 sufragios.

El Partido Liberal tuvo un cambiazo interesante. Llegarán como nuevos congresistas a partir del 20 de julio Julián Bedoya quien obtuvo 74 mil 585 e Iván Darío Agudelo 67 mil 457 votos.

Para sorpresa del Partido de la U llega por primera vez Juan Felipe Lemos quien contó con la fortuna de alcanzar los 82 mil 94 votos. Germán Hoyos a quien muchos lo daban estreñido y haciendo fuerza por su curul, llegó holgadamente con 72 mil 289 papeletas.

Los últimos, por ahora, padres de la patria que lograron curul por el Partido Alianza Verde son Iván Marulanda que obtuvo 26 mil 169 votos. Marulanda un político muerto acabado de resucitar, pertenece al Departamento de Risaralda, pero hace 30 años vive en Antioquia. Además desde hace un par de años le sostiene el megáfono al profesor Sergio Fajardo, razones por las que lo relacionamos en este reporte. El último antioqueño beneficiado, integrante de los Verdes es Juan Luis Castro Córdoba, hijo de Piedad, activista de izquierda en el país.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.