sábado, mayo 25, 2024

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VIEJA CON CARÁCTER

Con motivo del inicio del mes de las madres, época en la que, paradójicamente, se incrementan las muertes violentas en Medellín, recordé mi progenitora…

Mi mamá, una mujer “casi” madre soltera estuvo casada un par de años, tiempo suficiente para encargar al hombrononón que escribe en este blog. No sólo recordé a esa mujer por la celebración de su clichesudo mes, sino por el carácter que debe tener para aguantar un hijo al que le prima la característica de ser un buen generador de malestares…

El asunto al que voy, es que esas madres también tienen lo suyo debido a que de sumisas no tienen un orto, y por el contrario, hacen lo que se les viene en gana al punto que se convierten en una bomba de tiempo porque no se sabe con qué sorpresa van a salir.

Hace varios años en la temporada de “hombre casado” tuve la oportunidad de visitar en compañía de la familia política el municipio de Buga en el Valle del Cauca.

En esa época me desempeñaba de reportero y corresponsal de algunas emisoras en Medellín. En una caminata con la familia de la abuela de mi vástago, el único que tengo, me mostraron la casa materna de la Claudia Gurisatti. -Mirá ve, ahí vive la vieja Tulia, la mamá de la periodista, me dijeron.

Lo cierto es que así no se admita públicamente las mamás, muy lindas ellas, también tienen el palito pa’cagarla, ser imprudentes y salirse con las suyas.

No me imagino la “piedra” de la Gurisatti al enterarse que Doña Tulia Mercedes Barreto se le montó en la tarima al candidato presidencial Gustavo Petro quien desde que empezó la campaña ha tenido tropezones con la periodista bugueña.

El asunto es que con las imágenes que se han vuelto la comidilla en redes sociales, a Claudia le tocó salir para defender a su mamá manifestando que «No todo vale». Gurisatti, dijo que las personas «tienen derecho a pensar libremente» y suplicó respeto y cuidado por su mamá.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.