sábado, mayo 25, 2024

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“LA INDEPENDENCIA”

Tras conocerse la renuncia de la exprimera Dama de Antioquia, Yolanda Pinto de Gaviria de la Unidad de Atención y Reparación Integral para las Víctimas, se ha rumorado sobre quien sería su reemplazo.

Uno de los nombres que empezó a mencionarse para cubrir ese cargo es el de la exsenadora liberal Sofía Gaviria que tuvo bastantes diferencias con el actual presidente del liberalismo, el paleolítico César Gaviria Trujillo.

Sin embargo los movimientos de las diferentes bancadas partidistas en el interior del Congreso de la República, podrían aguarle el posible nombramiento a la hermanita del exalcalde Aníbal Gaviria.

Las posturas políticas reveladas por el Presiente Iván Duque con respecto a las participaciones burocráticas para beneficiar a congresistas tienen dos lecturas.

La primera es que la opinión pública y el ciudadano preocupado aprueban “caparle” la participación a los senadores y representantes en el poder ejecutivo para evitar que sigan usurpando el erario.

Pero la segunda, más preocupante para el mismo gobierno, es que evitar la “mermelada” al Congreso, lo convirtió en una olla exprés con válvula averiada debido a que la coalición de gobierno en el mismo parlamento se puede reventar en cualquier momento.

La inconformidad, por ejemplo, del Partido Liberal que dejó tirado en la “chanda” a Humberto de la Calle para arrancar hacia la campaña de Duque era de esperarse.

Sin embargo, la tropa de Gaviria Trujillo, pensó que con su apoyo electoral, contarían con el favor del nuevo Presidente, asunto del que apenas han logrado, por el momento, las gracias, hecho que hizo que los liberales se declararan en “independencia”, de acuerdo con el nuevo Estatuto de la Oposición.

Ese hecho, ahora no solo tiene tambaleando el nombramiento de Sofía Gaviria en la Unidad de Víctimas, sino también, el de Vivian Morales en una embajada.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.