viernes, febrero 23, 2024

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SOLIDARIDAD, PARA QUIÉN

Me encontré con varios periodistas y entre la conversación fue imposible no hablar de la situación que afronta Venezuela, su pueblo, su gente, su gobierno, los políticos, los militares, los pobres…

Uno de ellos fue enfático en manifestar que Venezuela debe solucionar por si sola sus problemas sin la interferencia del vecindario, -¡allá ellos!, dijo el hombre, argumentando que en la década de los 70 y 80 durante la bonanza venezolana miraban a Colombia como el “lumpen” de Latinoamérica, sólo putas y narcotraficantes.

“Me acuerdo cuando llegaban a Santa Marta en sus carros de moda, había que desocuparles, arribistas y arrogantes como ellos solos, menospreciando a todo el mundo”, dijo el fulano. Eso es cierto, existen muchas historias que dan cuenta de ello.

Sin embargo, se cae en ambivalencia cuando se conocen historias particulares de los migrantes que en Colombia ya sobrepasaron el millón y más de cincuenta mil en Medellín.

“A Colombia y a Medellín, por ejemplo, está llegando lo peor de Venezuela, los ricos están en Europa y los menos acomodados, desde hace rato, están veraneando en Miami”, añadió el colega.

Confusión es la características en la que caemos con lo sucedido con “el hermano” país de Venezuela. Que salida militar o diplomática, que intervención o elecciones, que Maduro, que Guaidó, que Diosdado…

Lo que sucedió el fin de semana pasado con el infructuoso ingreso de la ayuda humanitaria desató más críticas al régimen de “Nico”. La frontera colombo venezolana estuvo repleta de congresistas connacionales, extranjeros, reporteros, damnificados y curiosos con celular…

La Senadora Paola Holguín y el Representante por Antioquia Juan Espinal, ambos uribistas en cuerpo y alma, no desperdiciaron oportunidad para demostrar sus pasiones por los acontecimientos que impedían el ingreso de medicinas y alimentos…

Pasada una semana bastante “diplomática” entre versiones de países vecinos volvemos a lo mismo, confusiones, que Trump y Guaidó, que Duque, Juanes y Maluma, además que un el reputado periodista visitó el Palacio de Miraflores, su objetivo: incomodar más a “Nicolás” porque sabía que lo único que podía hacerle era deportarlo a Miami, ni una uña podía tocarle…

La rabia de “Nico”, dicen, fue el video con el que el periodista contextualizó la hambruna de algunos venezolanos.

Está bien ser solidarios y preocuparnos por el vecino país, pero independientemente de cualquier postura, como la del colega con quien conversé o la desafortunada imagen, que para mí, dejaron algunos congresistas colombianos que estuvieron en la frontera, creo hay que ir un poquito más allá…

Qué tal que la beligerancia de congresistas, el interés del gobierno de Duque y la solidaridad de la mayoría del pueblo colombiano también fuera de igual proporción para solucionar nuestros propios problemas. Los niños no morirían de hambre en la Guajira, en el Chocó no se hubiera presentado damnificados, pese al invierno ninguna emergencia por el invierno.

Qué tal que la beligerancia de algunos que lloran a Venezuela también estuviera más allá de la catarsis en redes sociales. Qué tal se usara para supervisar la contra reforma tributaria que el actual gobierno del Subpresidente junto con Carrasquilla incluyeron en la Plan Nacional de Desarrollo que debate el Congreso. Este país también sería distinto. Pero no, la realidad es otra. Los problemas están en Venezuela, los tienen los demás porque aquí no pasa na!…

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.