domingo, mayo 19, 2024

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MONTAÑA VERDE

A eso de las 8:30 de la mañana despegamos de los hangares del Aeropuerto Enrique Olaya Herrera de Medellín rumbo al suroeste de Antioquia. Desde el gobierno departamental de Álvaro Uribe no montaba en helicóptero hace ya como veintitantos años.

Por invitación del candidato a la Gobernación de Antioquia, Andrés Guerra nos montamos en el HK 4276 con dirección a Jardín con el fin de empezar una correría que el aspirante al gobierno seccional haría también por las localidades de Andes, Concordia y Amagá.

A los 25 minutos aterrizamos en la Hacienda Hotel Balandú de Comfenalco, hubo caravana y comitiva de recibimiento, café, me sentí como todo un político de pueblo, abrazo allí, abrazo allá, ¡mirá el hijo de Berta!, dijeron unas viejas de mi terruño que se secreteaban…

En el recibimiento estuvo el candidato por Centro Democrático a la Alcaldía de Jardín, el ingeniero Héctor Jaime Rendón, un muchacho que con las elecciones de octubre próximo serán tres las veces que intenta llegar a la Administración de la localidad.

Hora y media más tarde nos fuimos para Andes, a 15 minutos de distancia en carro, pero yo iba en helicóptero, de copiloto, pa’ que vean, y pegado hasta una palmada. A los cinco minutos, después de despegar, llegamos donde los andinos, allí estaba esperando el Senador del Partido de la U, Juan Felipe Lemus entre otros candidatos locales.

De Andes, salimos hacia el municipio de Concordia. En lo personal, estaba extasiado por la montada en helicóptero, como niño con paleta que se chupa hasta el palito.

Más que contarles lo que políticamente sucedió en esa amena correría, resalto que por primera vez veía la subregión del suroeste de Antioquia por aire.

Al lado del piloto, un capitán buena gente que perteneció a la Fuerza Aérea Colombiana, miraba las montañas que recordaron la tenacidad antioqueña.

¿Saben por qué? Jardín es un puntico, construido en un vallecito entre la espesura de la montaña, Andes se encuentra en un gran barranco al lado de un rio, y Concordia, ¡por Dios, en el filo de la cordillera, en una pared Santo Cristo! Nuestros ancestros fueron unos putas para lograr proezas como poblar la espesa montaña donde llegaron a pie limpio y lomo de mula. Y Amagá ni se diga, lo hicieron en otra pared en el cañón en donde empieza la Cuenca del Sinifaná, hermosa, pero con una gran falla geológica que hoy nos tiene incomunicados con la capital del Departamento porque que la ingeniería no pudo…

Esa fue la impresión que dejó el viaje por aire a estos municipios del suroeste que carecen de helipuertos, fundamentales para el turismo, el transporte de valores y enfermos entre otros asuntos.

Esa fue la sensación que dejó ese viaje por una tierra verde, montañosa, llena de colores y campesinos aguardienteros y buenas gentes que esperan el mes de octubre elegir sus nuevos gobernantes.

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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.