GRITO EN EL CIELO

A los actuales mandatarios nacional, regional y local, los recordará la historia, no por lo que hicieron para proteger la población del bicho del coronavirus, sino por sus decisiones y medidas que ejecutaron para reactivar la economía.

El presidente Duque, el gobernador encargado Suárez y el alcalde Quintero, serán recordados por aquellos pocos a quienes ayudaron, pero especialmente por la mayoría quienes padecieron la muerte lenta de la inanición, aliviados, muertos de hambre.

Unos cuarenta locatarios de los centros comerciales de las Terminales de Transportes del Norte y Sur de Medellín le están solicitando a la nueva gerencia de Carlos Mario “El Flaco” Mejía acogerse a los decretos emitidos por la Presidencia de la República, especialmente en lo concerniente a la concertación entre las partes con el fin de llegar a acuerdos en los pagos de los cánones de arrendamiento.

Algunos de esos pequeños y medianos empresarios han llamado la atención en que el también exdiputado y exconcejal, integrante del Liberalismo Social Demócrata se ha hecho el sordo, no escucha el propósito de atender, por los menos, las peticiones de los locatarios de las Terminales que llevan varios años ocupando dichos espacios comerciales.

De acuerdo con un par de quejosos, sus negocios, especialmente restaurantes y venta de ropa al detal se encuentran quebrados puesto que, desde el mes de abril, facturando lo mínimo, han sostenido el pago de nóminas a empleados y la mayoría de las obligaciones, proveedores, acreedores, servicios…

Sin embargo, aducen, para el pago de la renta ha sido casi imposible llegar a acuerdos con la gerencia de Terminales y muchos de ellos ya adeudan por ese concepto hasta $350’000.000 (trescientos cincuenta millones de pesos), monto suficiente para pensar en una declaratoria de insolvencia…

Derechos de petición, envío de mensajes, razones, mensajes, correos electrónicos y hasta gritos en el cielo, han enviado los pequeños y medianos empresarios a la gerencia de Terminales sin que hasta el momento, les hayan parado bolas…

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.