“BERENJENAL”

La urgente y obligada reactivación económica es una época en la que todo el establecimiento de una ciudad como Medellín debiera estar concentrado en solucionar los problemas causados por la pandemia, lastimosamente pasa lo contrario.

Mientras la nueva y recién nombrada junta directiva de Empresas Públicas ratifica el apoyo a la gerencia de Rendón para que continúe la conciliación por los $9.9 billones de pérdidas, recursos que de fallar en contra tendrán que asumir los contratistas de Hidroituango, los seguidores del anterior alcalde Gutiérrez y los defensores del actual Quintero, se tiran escupa por redes sociales como muchachitos callejeros.

Quintero, provocador, dijo que EPM se quebró en el anterior gobierno; Gutiérrez y Londoño desmintieron, además, que concejales de los unos y de los otros mostraron los dientes como mocosos en pataleta porque les sacaron la lengua.

Ese es el escenario y el “alto nivel intelectual” en el que se analiza y se debate el futuro de una de las empresas públicas más importantes de la ciudad, el departamento y el país que transfiere al Municipio un poquito más de $1 billón de pesos al año para inversión social. De no ser así, Medellín sería igual que una ciudad intermedia…

Pero esa realidad, tan evidente todavía no alcanza a revelar lo que pasa detrás del telón. Luego de la creación de la veeduría -Todos por Medellín-, que supervisará tanto a la Alcaldía como a EPM, más la expectativa frente a la ya anunciada revocatoria de mandato en contra de Quintero, es necesario analizar lo que sucede en el interior del Concejo de Medellín, especialmente con la coalición de gobierno, que, hasta el momento, apoya al alcalde que le faltan 3.3 años para terminar su mandato.

Si el alcalde Quintero permite que su coalición de gobierno se desbarajuste en el Concejo para volverse en su contra, la ejecución del Plan de Desarrollo podría enredarse: “MEDELLÍN NO FUTURO”.

Ese panorama hoy está en riesgo puesto que los integrantes de las coaliciones oficial y opositora se encuentra ahí, más o menos, miti, miti, medio pareja lo que representa pa’ “Pinturita” peligro inminente a la hora de lograr mayorías para sus propósitos en el Cabildo.

Pero eso se endereza o se endereza, tiene solución, se sostiene a punta de “mermelada” que gusta y encanta tanto, sin excepción alguna de los 21 cabildantes que cambian de opinión por un desayuno con huevo revuelto en el piso 12, no aguantan un croissant con queso crema, casos se han visto…

El alcalde debe apurar el paso, hoy tiene casi todo en contra, empresarios en contra, aliados importantes que tuvo en campaña hoy en contra, además, de los exconcejales Múnera y Guerra, una tortura, ladrando como perros rottweiler en redes sociales, que no ayuda para nada, no habrá buena percepción por más “monitoreo” que se contrate para salirle al paso a las críticas contra el gobierno. Comunicaciones, estrategia, no tienen en la alcaldía, y si la tienen, no se nota…

Lo otro en lo que debe prestar atención el alcalde es en lo que está pasando al interior de la bancada que conforman los ocho concejales de Centro Democrático. Desde hace días las divisiones entre ellos son más que evidentes por la sencilla razón que algunos no han tomado una posición contraria a la Administración Municipal.

Esa dualidad, de estar matriculados en la derecha, con simpatías en la izquierda por parte de estos jóvenes uribistas, generó que desde la Dirección Departamental del partido los llamaran uno a uno, casi con polígrafo a presentar descargos.

Desde enero el único que se encuentra en oposición es Alfredo Ramos Maya, por mera viudez del poder, perdió las elecciones y eso genera rasquiña también en su papá el exgobernador Luis Alfredo Ramos Botero.

Pero más allá de las simpatías que tienen tres o cuatro concejales de derecha con la Alcaldía, lo de analizar, además, es como desde los cuarteles del exgobernador Ramos Botero hacen lo imposible para presionar al gran jefe natural Álvaro Uribe para que exija a la totalidad de la bancada de concejales, hoy en independencia propositiva, declararse en oposición contra Quintero. Uribe dice que en el momento no es pertinente, eso sí, ahora que se descargó de la nuca a la Corte Suprema podría cambiar de opinión y recuperar la atención en su partido…

El argumento del corporado Alfredo Ramos Maya, quien anda de conspirador con su papá, mandándole empresarios a Uribe para que le hablen al oído con el objeto lograr que el resto de compañeros de bancada lo acompañen en sus propósitos, es que está muy solito.

Y es cierto, Ramos Maya sí que está solito, tan solo, al punto que le bajó a la dignidad, cosa rara en él, para sentarse en reuniones con consumados y fundamentalistas genuflexos, seguidores de Sergio Fajardo, quienes le dieron dedo a su papá con el tal libro blanco, por la mera intención de atravesársele a alcalde Quintero en su gobierno. A “Alfredito” se le olvidó todo lo que hicieron sufrir a su papá el exgobernador…

El gran rio revuelto en el que se encuentra el establecimiento público y privado, hace que cada quien se la juegue al mejor postor con el fin de sacar el mejor provecho personal. Con la reapertura y la reactivación económica en marcha, volveremos a la calma para avizorar que vienen meses bastante interesantes.

En las próximas sesiones presenciales del Concejo en octubre se darán con el balde entre los unos y los otros para intentar nivelar las cargas y mitigar la rabia de los empresarios, además del impacto por el cambió de las juntas directivas de EPM, de Ruta N, mientras se oficializa la revocatoria de mandato que se fundirá con las elecciones atípicas una vez se conozca la decisión de la Corte Suprema de Justicia sobre la investigación contra el gobernador suspendido.

Esas elecciones atípicas estarán para alquilar balcón porque “Pinturita”, si sabe jugar, si se sabe mover, será un protagonista fundamental para ayudar a elegir el próximo mandatario seccional, situación que le dejará parte del actual berenjenal en el olvido.

Ruben Benjumea

Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.