“TREMENDA TRANCA”

“TREMENDA TRANCA”

La vicepresidente de Estrategia, la ingeniera Mónica Ruiz fue designada como gerente encargada mientras el presidente de la Junta Directiva Quintero Calle decide quien será en nuevo gerente en propiedad de EPM, luego de ser declarado insubsistente Álvaro Guillermo Rendón López.

El año pasado, en plena cuarentena, tuve la oportunidad de reunirme con Rendón para conocer las pretensiones que tenía en el ente autónomo.

La cercanía entre el alcalde y gerente era más que fantástica a mediados del 2020, viajaban a Hidroituango, a Cartagena con el propósito de velar por la empresa cuyas trasferencias al Municipio en billones de pesos hacen que Medellín sea distinta al resto de las ciudades del país, todo era perfecto…

Gratitud fue lo que el alcalde profesaba a Rendón al resaltar que el exgerente de la empresa de servicios públicos más importante del país fue su acudiente cuando Quintero, un muchachito de provincia con un bulto de mangos al hombro acababa de llegar a Bogotá.

Rendón, le dio la mano al joven con mentalidad de subversivo para que hiciera sus primeros pinitos en una microempresa de tecnología en la que se enamoró de la telefonía celular, la big data y las redes sociales.

Al ganar el gobierno local, Quintero demostró agradecimiento nombrando a Rendón como gerente de EPM, pasando, inclusive, por encima de las críticas por faltar a su promesa de nombrar el orientador de la “joya de la corona” a través de un proceso de meritocracia bajo la supervisión de una empresa cazatalento.

Huevo, arepa y chocolate ofreció el oferente que posibilitó el encuentro concertado para 20 minutos en un apartamento triple A, ubicado en el suroriente de la ciudad. Tres horas y media duró la tertulia en la que el Rendón narró las afugias que asumió con la llegada a la empresa.

En ese desayuno Rendón fue enfático en manifestar que contaba con el respaldo del joven y precoz mandatario y en explicar que la talanquera de esta administración son los mandos medios quienes atraviesan tremenda tranca para evitar la gobernanza de quienes ganaron las elecciones en octubre de 2019.

Pero con el paso de los meses todo cambió, mientras la junta directiva de EPM discutía el futuro de la gerencia a causa de la salida de Álvaro Guillermo, fui a la casa del mismo amigo en común con el fin de tomarme una limonada y a comerme ese pastel de pollo que el mismo exgerente, horas antes había rechazado. – ¡Démelo a mí que ese pollo no se puede despreciar!, le dije a la mucama para hacerle un homenaje al recién echado…

Muchos nos dimos cuenta de la distancia entre Rendón y Quintero los últimos meses del año anterior. Rendón, quien firmó con sangre pertenecer al “pinturismo puro”, se escudó con la estrategia de acogerse al “gobierno corporativo” que criticaron desde la llegada al poder con el sólo objetivo de permitir que la opinión pública se diera cuenta de lo que estaba sucediendo, por eso lo de la carta debido a la solicitud de renuncia. Ver carta

El motivo que marcó la división entre gerente y alcalde no es más que Hidroituango, y de ese proyecto, la conciliación con los contratistas constructores del proyecto, además del pago de la billonaria demanda por causa de la emergencia que se presentó en abril hace un par de años atrás en la hidroeléctrica.

Rendón quería conciliar, pero Quintero no. Una de las lecturas que hacen desde Bogotá son los efectos que podría acarrear solucionar ese cuantioso problema plasmado en demandas.

Al conciliar con los constructores, explican, se subsanan, además, el litigio penal y fiscal que en la actualidad asume un posible aspirante presidencial, ese motivo, entre otros creo yo, es por el que, desde la estrategia política, por un lado, el grupo que lo asesora, y por el otro, el que el mismo alcalde lidera, no ven pertinente negociar con esos constructores.

La pregunta que queda es quién o quienes se beneficiarían con la postura del gobierno local montañero durante los dos años 2021 y 2022 que son absolutamente electorales…

Deja un comentario