CAMILA, EL ERROR DE QUINTERO

CAMILA, EL ERROR DE QUINTERO

Otra vez el alcalde Quintero pasa por un mal rato debido a los cuestionamientos que generó el nombramiento en propiedad de Miguel Alejandro Calderón Chatet como nuevo gerente de Empresas Públicas de Medellín.

Los cuestionamientos tienen que ver con una empresa cazatalentos que trabaja al gratín, con la convalidación o no de títulos de pregrado y posgrado de Calderón Chatet, quien, además, dizque hace parte del árbol genealógico del mandatario, y como aseguran los de “Dignidad”, el representante Jorge Gómez y el diputado Luis Peláez, que el nuevo gerente hace parte de tres empresas offshore, de esas compañías extraterritoriales, multinacionales que, por su ubicación y fuentes de riqueza, se rigen bajo leyes de varias jurisdicciones o ninguna, son sociedades en su mayoría anónimas, profesionales en evadir el pago de impuestos: paraísos fiscales…

Esos cuestionamientos deberán de ser aclarados en primera instancia ante la opinión pública por el mismo gerente Calderón Chatet, quien cuenta con el apoyo de Quintero y la Junta Directiva de EPM que emitió un comunicado de prensa…

En la noche del sábado 10 de abril mientras transcurría la reunión extraordinaria de la Junta Directiva de EPM se conocieron algunos detalles de lo ocurrido en el encuentro, que obviamente, ni el alcalde, ni el nuevo gerente, van a admitir públicamente.

Las críticas por el nombramiento del nuevo gerente llenaron de dudas, susto, sudor y lágrimas al joven e inexperto, por lo menos para hablar, Calderón Chatet al punto que quiso declinar dicha designación.

Al alcalde le tocó arrodillarse en dos acrocomia aculeata, coyol o corozos como comúnmente los conocemos en Colombia para convencer al gerente, al parecer con seis semestres en la Sanmarino, para que no se fuera.

En conversaciones con un integrante del gobierno coincidimos en varias cosas. En segunda instancia, si el gerente y el alcalde no demuestran la veracidad de los títulos universitarios del nuevo titular, deberán ser los organismos del Estado, dígase Fiscalía, Procuraduría los que definan lo que podría pasar con la nueva gerencia de EPM.

Ahora, el otro escenario es lo político. Un empresario muy conocido en la ciudad por sus negocios no sólo en Antioquia, sino en otras partes del país, el señor William Vélez hizo un comentario sobre las intenciones del alcalde Quintero.

En una reunión de amigos dijo: -oigan, ¿y este muchachito qué? Dizque quiere ser presidente…

En algunas reuniones políticas han mencionado que la intención de Daniel Quintero con la alcaldía de Medellín es conseguir los recursos y empezar con el montaje de la plataforma para apalancar una posible aspiración a la Presidencia de la República de Colombia: “Colombia Futuro”…

El asunto, me dijo ese integrante del “pinturismo puro” es que Quintero está cometiendo muchos errores debido a que está pensando sólo en la estrategia política y no en una buena alcaldía que podría constituirse en el primer espaldarazo para una campaña presidencial.

Los errores se los ha hecho cometer su secretaria privada Camila Villamizar, quien carece del olfato político regional, no conoce Antioquia, no conoce Medellín, su idiosincrasia, desconoce los regionalistas que son los paisas, no se sabe mover.

Villamizar se mueve bien, pero con el exministro David Luna y el expresidente César Gaviria, sus jefes, quienes están pensando en cómo afrontar presupuestal y electoralmente en las elecciones para congreso y presidencia.

Camila es, dice la “fuente alpujarreña”, la responsable de esta nueva equivocación del alcalde Quintero que designó erróneamente a un cundiboyacense con disfraz de francés como gerente de EPM.

Por el lado del concejo de Medellín la cosa se encuentra bastante interesante. No se notan los concejales del gobierno, los que apoyan al alcalde, la oposición sí.

El liberal Fabio Rivera salió a medio mitigar las aguas solicitando a los interesados entablar las respectivas denuncias ante los organismos competentes que en última instancia son los tienen la palabra:

El concejal de Los Verdes se encuentra en la tónica de la oposición exigiendo claridad en todo lo que tiene que ver con la designación del gerente de EPM:

De la bancada de cabildantes de Centro Democrático siguen los mismos dando garrote, otros como el avestruz, con la cabeza bajo la tierra.

Alfredo Ramos Maya hasta hiperventila exigiendo claridades sobre lo que rodea a Empresas Públicas por lo que citó a un debate de control político en el que deberán asistir el perro, el gato y el garabato:

Al cabildante Simón Molina lo hemos visto en una faceta que no conocíamos. Durante la administración de Fico Gutiérrez pasó de agache, pero en la actual ya le conocemos la voz:

Gabriel Dib es un bolchevique de derecha mesurada, culto, educado, sin jefes, eso dice, aprieta en justas proporciones…

Sebastián López, el concejal de la casa Valencia Cossio ahí va, ahí va…

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